Entramos en casa riéndonos. Todo estaba apagado. En la mesa de la entrada había dos notas.
-Bueno Niall, esta es mi casa, no es una mansión pero te protege del frío y de la lluvia –Dije riéndome
-Que tonta eres
-No hay nadie. Pasa a la habitación de la derecha, es la mía
Se llevó mis maletas y yo cogí las notas. La primera era de mi madre. “Andrea, Carlos y yo nos vamos a esquiar con los tíos, volveremos en unos días. Dile a tu hermano que se porte bien contigo y por favor, no os peleéis mucho. Llámame si lo necesitas. Te quiero, y lo siento. Besos.” ¿A esquiar? ¡Pero si estábamos en verano! Mi madre y sus ideas de bombero… Cogí la segunda nota, era de mi hermano. “Niña, que como mamá no va a estar en casa voy a salir por ahí, no se cuando volveré. Tendré el móvil encendido. Por cierto, te he dejado dinero para unas pizzas, ala, adiós.” Sonreí y puse las notas sobre la mesa. Saqué el móvil y marqué el número de mi madre.
-Hola hija
-Hola mamá
-¿Has llegado bien?
-Sí
-¿Está tu hermano en casa?
-Bueno, ha salido a dar una vuelta, pero me dijo que volvería pronto
-Está bien
-Una cosita que quería yo decirte mami
-¿Mami? ¿Qué has hecho ya? ¿No habrás quemado la casa?
-¡Mamá! Acabo de llegar, no me ha dado tiempo
-Ay Andrea hija, que sustos me das
-Bueno, el caso es que un amigo se ha vuelto conmigo para que no viniese sola en el avión
-Que majo
-Sí
-¿Y?
-Y, que se va a quedar en casa un par de días porque sus padres están de viaje, si te parece bien claro…
-Por mi bien, pero nada de fiestas, que nos conocemos
¿Nada de fiestas? ¡Pero si en mi vida había hecho una!
-Andrea ¿me escuchas?
-Sí, sí, que nada de fiestas
-Pues eso, tener cuidadito, tengo que colgarte, Carlos acaba de incrustar su cara en la nieve
-Adiós mamá, gracias
Colgué antes de pudiese decir algo más. Fui hacia la habitación y me encontré a Niall tumbado en mi cama leyendo un libro.
-Niall, está en español, no lo vas a entender
-¿En serio está en español? Ya decía yo que fallaba algo –Dijo con tono irónico
-Que gracioso eres
-Sí, pero mira lo que he encontrado
Sacó una carpeta llena de posters de One Direction y cogió uno suyo que tenía escrito “Algún día serás mío, Niall” Me abalancé sobre él y se lo arrebaté de las manos.
-¡Niall!
-Fíjate, no sabía yo esto –Dijo pasando el dedo por la parte que estaba escrita
Me quedé un poco bloqueada. Esas palabras formaban parte de un pasado, no tenían importancia, ¿o sí? Empecé a sentir como el calor recorría mi cuerpo haciendo que me pusiera roja, pero en ese momento se me ocurrió algo.
-Anda Niall, si no sabes lo que pone
-¿Cómo estás tan segura?
-Si lo supieses me habrías pegado con algo, dice cosas malas
Por un momento vi como la duda se reflejaba en el rostro de Niall pero se dio cuenta y volvió a mostrarse firme. Se quitó las zapatillas y se recostó en la cama apoyando la cabeza en sus manos.
-No puedes mentirme
-Bueno, pues dime que es lo que pone
-Pone que soy… ¡LATIGABLE!
Estallé en carcajadas. ¿Latigable? Niall Latigable Horan, aún recuero el TT que hicimos las directioners. Él también empezó a reírse mientras se incorporaba en la cama.
-Está bien no sé lo que pone, pero lo que si sé es que es algo bueno y quizá con un toque picante, el rojo de tus mejillas lo confirma
Le golpeé el brazo mientras lo negaba.
-¿Sabes? El español es complicado
-¿Complicado?
-Sí, es ilegible
-Bueno, para ti, para mí es fácil
-También es verdad
-¿Te parece si pedimos unas pizzas?
-¿Pizzas? ¿Ves? Empezamos a hablar el mismo idioma
Los dos reímos como imbéciles mientras nos mirábamos.
-Bueno ¿Y tus maletas?
-¿No te has dado cuenta en todo el viaje de que no he traído?
-Bueno es que…
-Fue todo tan improvisado que a penas me dio tiempo. Lo único que traje fue la mochila con un par de calzoncillos
-Oh, bien pensado Niall –Dije con ironía
-Gracias reina
-Anda tonto vamos a pedir las pizzas –Dije mientras tiraba de su brazo y le llevaba hasta el salón
-¿Te importa si me doy una ducha? Estoy algo cansado del viaje
-No, por supuesto
Niall entró al baño mientras yo pedía las pizzas. Busqué algo de ropa de mi hermano para que la usase de pijama. Las pizzas acababan de llegar, pagué al repartidor e incluso le di algo de propina, cosa que no solía hacer.
-¡Niall, ya ha llegado la comida!
-¡Voy!
Oí como se abría la puerta del baño se abría y cogí la ropa de mi hermano para llevársela. Una espesa cortina de vaho ocupaba todo el baño. Dejé la ropa en la estantería pensando que Niall ya había salido pero cuando me di la vuelta comprobé que estaba equivocada.
jueves, 16 de febrero de 2012
miércoles, 15 de febrero de 2012
Capítulo 42.
Una sonrisa amplia y sin intención de ser disimulada se tatuó en mi cara.
-¡Niall! ¿Qué haces tú aquí? –Dije abalanzándome sobre él
-Tranquila, tranquila. No aprietes tanto, me vas a ahogar –Dijo bromeando
Me separé de él y besé su mejilla.
-Me enteré de que te ibas, y de que no pensabas despedirte
Esto último lo dijo algo más serio, pero seguía estando en un tono gracioso.
-Y bueno, compré esto
Sacó de su mochila unos diez billetes de avión.
-¿Para qué has comprado todo esto?
-Es que no sabía que avión ibas a coger, así que compré billetes para todos los vuelos que salían hoy y me senté a esperar. Las primeras horas se hicieron largas y no pude evitar dormirme, y bueno, justo me desperté y te vi fichando. No pude alcanzarte ya que con tanto billete en la mano no encontraba el indicado y por eso he subido algo más tarde
-Pero Niall, deberías estar con los chicos
-No, porque si mi destino era estar con ellos no me habría despertado justo cuando estabas fichando ¿no?
-Pero…
-Calla y abrázame –Dijo mientras levantaba los brazos y cerraba los ojos
-Muchas gracias Niall –Dije mientras le abrazaba con fuerza
-No tienes por qué dármelas
-Eres un gran…
-No termines esa frase, no me recuerdes que soy un gran amigo –Dijo con una sonrisa en la cara
-Que tonto eres
Le conté toda la conversación con mi madre. Me escuchaba atento, se notaba que le interesaba lo que le estaba contando. De vez en cuando me abrazaba para evitar que alguna lágrima resbalase por mis mejillas y acto seguido se levantaba y hacía un comentario gracioso en español para que me riese. La gente nos miraba raro, algunos cuchicheaban pero a Niall y a mí no nos importaba.
-Por una parte tu madre tiene razón
-¿Sobre qué?
-Sobre tu relación con Zayn, una relación a distancia es muy dura
Bajé la mirada al suelo. Lo que más me dolía de esas palabras era que estaban llenas de razón.
-Pero... –Susurró Niall
Me giré de golpe. Si él veía un signo de esperanza seguramente yo también lo vería.
-Si hay amor, la distancia no es nada
Tal y como esperaba esas palabras me hicieron sonreír. Le di un dulce beso a Niall en la mejilla.
-Te quiero Nialler
-Sabes que yo también
-Si no fuese por ti no sé que habría sido de mí
-¿A qué te refieres?
-Al apoyo que me diste esos cuatro días
-Ahora que lo dices ¿Te habrás despedido de Louis no?
-¡Mierda!
Pegué un salto y mi bolso cayó al suelo. Lo abrí corriendo y saqué el móvil.
-¿Tienes cobertura?
-Este móvil siempre tiene cobertura –Dije mientras buscaba el número de Louis en la agenda
Los dos sonreímos y llamé a Louis.
-No está disponible
-Tranquila, cuando lleguemos le llamamos
-Pero… Es raro, él siempre está disponible
-Créeme, es de lo más descuidado
-Bueno, puede ser
El viaje se hizo muy corto. Niall y yo ya estábamos en Madrid. Cogimos el metro. Las chicas nos miraban extrañadas. Como si supieran que Niall era Niall Horan, pero ninguna se acercó a pedir una foto, un autógrafo, o algo similar.
-Bueno ¿sabes de algún hotel dónde me pueda hospedar?
-¿Perdona? Tú vienes a mi casa
-No creo que sea buena idea después de lo que ha pasado con Zayn
-Me da igual, después de lo que has hecho por mí no te voy a dejar que vayas a ningún hotel
Sonrió, los dos lo hicimos y entonces mi móvil empezó a sonar.
-¿Sí?
-¡Zanahoria! ¡Dime que no!
-¿No qué?
-Dime que no te has ido
Un silencio incómodo. Claro que me había ido, estaba con Niall, en un metro de Madrid, de camino a mi casa.
-Andrea, contesta
-Me he ido Louis
Niall se giró y me miró serio y con cara de querer saber qué decíamos.
-No te has despedido
-Ya, y lo siento pero… Es que tenía que irme
-Una llamada, un mensaje habría bastado
-Te llamé pero no estabas disponible
Se quedó cayado.
-Louis, no te enfades
Otra vez callado, me estaba empezando a sentir mal.
-Tonta, claro que no me enfado, pero me habría gustado que te despidieses
-Lo siento, te quiero mucho
-Y yo. Por cierto, Niall está contigo ¿verdad?
-¿Cómo lo sabes?
-Dejó una nota que decía, “Chicos, me voy con Andrea a Madrid, me necesita.”
En ese momento miré a Niall, el cual llevaba preguntándome que qué me decía Louis desde que me había llamado. Acaricié su pelo y luego le estiré el moflete.
-¿Estás bien Andrea?
-Estoy, que no es poco
-Mañana mismo me tienes en Madrid
-No, Louis, debes estar allí ¿Quién va a cuidar de Zayn si no?
-¿Y quién va a cuidar de ti?
-Seguro que Niall me cuida bien
-Está claro –Dijo Niall mientras pasaba su mano por mi pierna
-Bueno Lou, ahora tengo que colgar, ya estamos llegando a mi casa, esta noche hablamos ¿Vale?
-Está bien, te quiero Zanahoria
-Yo también
Ya estábamos en la puerta de mi casa. Todo el camino había estado rezando porque mi madre se tomase bien que Niall estuviese en casa unos días, era el momento de ver si el cielo había escuchado mis súplicas.
-¡Niall! ¿Qué haces tú aquí? –Dije abalanzándome sobre él
-Tranquila, tranquila. No aprietes tanto, me vas a ahogar –Dijo bromeando
Me separé de él y besé su mejilla.
-Me enteré de que te ibas, y de que no pensabas despedirte
Esto último lo dijo algo más serio, pero seguía estando en un tono gracioso.
-Y bueno, compré esto
Sacó de su mochila unos diez billetes de avión.
-¿Para qué has comprado todo esto?
-Es que no sabía que avión ibas a coger, así que compré billetes para todos los vuelos que salían hoy y me senté a esperar. Las primeras horas se hicieron largas y no pude evitar dormirme, y bueno, justo me desperté y te vi fichando. No pude alcanzarte ya que con tanto billete en la mano no encontraba el indicado y por eso he subido algo más tarde
-Pero Niall, deberías estar con los chicos
-No, porque si mi destino era estar con ellos no me habría despertado justo cuando estabas fichando ¿no?
-Pero…
-Calla y abrázame –Dijo mientras levantaba los brazos y cerraba los ojos
-Muchas gracias Niall –Dije mientras le abrazaba con fuerza
-No tienes por qué dármelas
-Eres un gran…
-No termines esa frase, no me recuerdes que soy un gran amigo –Dijo con una sonrisa en la cara
-Que tonto eres
Le conté toda la conversación con mi madre. Me escuchaba atento, se notaba que le interesaba lo que le estaba contando. De vez en cuando me abrazaba para evitar que alguna lágrima resbalase por mis mejillas y acto seguido se levantaba y hacía un comentario gracioso en español para que me riese. La gente nos miraba raro, algunos cuchicheaban pero a Niall y a mí no nos importaba.
-Por una parte tu madre tiene razón
-¿Sobre qué?
-Sobre tu relación con Zayn, una relación a distancia es muy dura
Bajé la mirada al suelo. Lo que más me dolía de esas palabras era que estaban llenas de razón.
-Pero... –Susurró Niall
Me giré de golpe. Si él veía un signo de esperanza seguramente yo también lo vería.
-Si hay amor, la distancia no es nada
Tal y como esperaba esas palabras me hicieron sonreír. Le di un dulce beso a Niall en la mejilla.
-Te quiero Nialler
-Sabes que yo también
-Si no fuese por ti no sé que habría sido de mí
-¿A qué te refieres?
-Al apoyo que me diste esos cuatro días
-Ahora que lo dices ¿Te habrás despedido de Louis no?
-¡Mierda!
Pegué un salto y mi bolso cayó al suelo. Lo abrí corriendo y saqué el móvil.
-¿Tienes cobertura?
-Este móvil siempre tiene cobertura –Dije mientras buscaba el número de Louis en la agenda
Los dos sonreímos y llamé a Louis.
-No está disponible
-Tranquila, cuando lleguemos le llamamos
-Pero… Es raro, él siempre está disponible
-Créeme, es de lo más descuidado
-Bueno, puede ser
El viaje se hizo muy corto. Niall y yo ya estábamos en Madrid. Cogimos el metro. Las chicas nos miraban extrañadas. Como si supieran que Niall era Niall Horan, pero ninguna se acercó a pedir una foto, un autógrafo, o algo similar.
-Bueno ¿sabes de algún hotel dónde me pueda hospedar?
-¿Perdona? Tú vienes a mi casa
-No creo que sea buena idea después de lo que ha pasado con Zayn
-Me da igual, después de lo que has hecho por mí no te voy a dejar que vayas a ningún hotel
Sonrió, los dos lo hicimos y entonces mi móvil empezó a sonar.
-¿Sí?
-¡Zanahoria! ¡Dime que no!
-¿No qué?
-Dime que no te has ido
Un silencio incómodo. Claro que me había ido, estaba con Niall, en un metro de Madrid, de camino a mi casa.
-Andrea, contesta
-Me he ido Louis
Niall se giró y me miró serio y con cara de querer saber qué decíamos.
-No te has despedido
-Ya, y lo siento pero… Es que tenía que irme
-Una llamada, un mensaje habría bastado
-Te llamé pero no estabas disponible
Se quedó cayado.
-Louis, no te enfades
Otra vez callado, me estaba empezando a sentir mal.
-Tonta, claro que no me enfado, pero me habría gustado que te despidieses
-Lo siento, te quiero mucho
-Y yo. Por cierto, Niall está contigo ¿verdad?
-¿Cómo lo sabes?
-Dejó una nota que decía, “Chicos, me voy con Andrea a Madrid, me necesita.”
En ese momento miré a Niall, el cual llevaba preguntándome que qué me decía Louis desde que me había llamado. Acaricié su pelo y luego le estiré el moflete.
-¿Estás bien Andrea?
-Estoy, que no es poco
-Mañana mismo me tienes en Madrid
-No, Louis, debes estar allí ¿Quién va a cuidar de Zayn si no?
-¿Y quién va a cuidar de ti?
-Seguro que Niall me cuida bien
-Está claro –Dijo Niall mientras pasaba su mano por mi pierna
-Bueno Lou, ahora tengo que colgar, ya estamos llegando a mi casa, esta noche hablamos ¿Vale?
-Está bien, te quiero Zanahoria
-Yo también
Ya estábamos en la puerta de mi casa. Todo el camino había estado rezando porque mi madre se tomase bien que Niall estuviese en casa unos días, era el momento de ver si el cielo había escuchado mis súplicas.
martes, 14 de febrero de 2012
Capítulo 41.
Andaba despacio con la esperanza de estar soñándolo todo, de poder dar marcha atrás al tiempo, pero no, todo era real. Justo antes de llegar junto a mi madre María cogió a Zayn del brazo.
-Pienso que es mejor que hables con tu madre a solas ¿no creéis?
-Sí será lo mejor
María le hizo un signo con la cabeza a Marcos y este se acercó a nosotros después de decirle a mi madre que esperase un momento.
-Vaya susto Andreita, hija –Dijo mientras me acariciaba el pelo
-Ya bueno, lo siento…
-Anda, habla con ella
Empecé a acercarme a donde estaba mi madre cuando oí unos gritos.
Me giré de golpe. Era Mario. Zayn estaba apoyado en la pared. Mario le había dado un puñetazo y les estaban separando. Vi como María se llevaba a Zayn y Marcos a Mario por distintas puertas. Iba a salir corriendo hacia ellos cuando mi madre agarró mi mano.
-Sea lo que sea lo que les ha pasado, puede esperar
No me atreví a rechistar. Me senté en una silla enfrente de mi madre mientras veía como Zayn desaparecía por la puerta tocándose el pómulo derecho. Estábamos en silencio, no sabíamos romperlo. Reconozco que en esos momentos me merecía una hostia por distintos motivos.
-¿Quién es ese chico?
-Se llama Zayn
-¿Zayn? ¿De qué me suena ese nombre?
-Bueno, ya sabes… Es ese cantante que tanto me gustaba –Dije bajando la mirada al suelo
Mi madre se quedó mirándome fijamente bastante sorprendida.
-¿En serio?
-Sí…
-Y ¿Es tu…?
-Sí, mi novio –Dije sin dejarla acabar la frase
-¿Cuántos años tiene?
-Diecinueve…
-¿¡DIECINUEVE!? –Exclamó mi madre
-Sí…
-¿Te has dado cuenta de que es dos años más mayor que tú?
-Sí pero eso no cambia nada… Además recuerda que dentro de poco haré los dieciocho
Mi madre se quedó en blanco. Yo no era la típica chica que se echaba muchos novios. Tenía muchos mejores amigos pero los novios y las relaciones serias no eran mi fuerte. El silencio se volvió incómodo y me vi obligada a romperlo.
-¿Le vas a decir lo que ha pasado a Carlos?
-No lo haré, siempre y cuando…
¡No por favor, “siempre y cuando” no! Cuando mi madre decía “siempre y cuando” me ponía a temblar. Decir esas palabras me obliga a hacer algo a cambio, y no solía ser algo que me agradase. Estaba evadida en mis pensamientos cuando mi madre dijo cuatro palabras que me rompieron el alma.
-Debes romper con él
Las lágrimas empezaron a caer por mis mejillas descontroladamente. Me tiré al suelo y me puse de rodillas a sus piernas.
-No mamá, todo menos eso por favor
-Pero Andrea, lo hago por ti ¿No te das cuenta de que es una historia imposible? Los amores de verano se quedan en eso, amores de verano
-Pero esto es distinto mamá, de verdad, cualquier cosa menos eso
-Andrea, no. Aparte de la diferencia de edad ¿sabes cómo es la vida de un famoso? Él tendrá que ir por muchos países, es su trabajo. Además, ¿no vivían en Inglaterra?
-Pero mamá, habíamos hablado que me mandarías a Inglaterra este año para mejorar mi inglés
-Andrea, no hay más que hablar.
-Pero mamá
-Lo siento Andrea…
Mi madre se levantó de la silla dejándome llorando en el suelo y antes de salir de la sala se giró y me dijo:
-Y recoge tus cosas, te vuelves a Madrid. Tu avión sale dentro de 2 horas, yo me voy ya
-Pero mamá
-Ni pero ni nada, yo me voy ya, te espero en casa. Da gracias que te dejo despedirte de tus amigos.
Mi madre salió de allí. por una parte la entendía. No sabía donde había pasado la noche y encima le había contado lo de Zayn así como así. Me levanté del suelo y miré mi reflejo en el cristal, me limpié las lágrimas y fui a mi habitación. Me encontré a Zayn y a las chicas hablando sobre lo que había pasado. Zayn tenía la cara roja e hinchada. Nada más poner un pie en la habitación se abalanzaron sobre mí. Les conté lo que había pasado con mi madre y después de despedirnos, Zayn y yo nos quedamos solos en la habitación.
Zayn no había hablado nada. Saqué la maleta y empecé a meter ropa.
-¿te vas?
-No tengo otra opción
-pero ¿y nosotros?
Cerré la maleta y me senté a su lado.
-¿Recuerdas eso de disfruta del momento? Pues disfruta de los días que te quedan aquí. Cuando quieras pásate por Madrid y hablamos las cosas
-¿no las podemos hablar ahora?
-Joder, necesitamos pensar si esto merece la pena Zayn
-¿Tienes dudas de lo que sientes?
-¡NO! Te quise, te quiero y te querré Zayn. Solo te estoy diciendo que ya hablaremos cuando estemos en Madrid.
Pasé mi mano por el bulto que tenía en la cara y el apretó los dientes en signo de dolor.
-¿qué ha pasado con Mario?
-Vino, me gritó, me insultó y me pegó
-¿por qué?
-Porque creía que te había hecho algo
-Que imbécil...
-Parece que te quiere
-Yo te quiero a ti-le dije con una sonrisa en la cara
-Y yo, por eso no le he pegado
-Ay mi Míster Malik que bueno es -Dije mientras le abrazaba y le besaba la cabeza
Me levanté y terminé la otra maleta. Le tendí la mano y le ayudé a levantarse.
-Te voy a echar de menos
-Pero si dentro de poco nos vamos a ver -Dije mientras le besaba la cara.
-Eso espero
Nos besamos lentamente ya que ese iba a ser uno de los últimos besos en bastante tiempo. Salimos de la habitación cada uno con una maleta. Por el camino nos encontramos a las chicas y tras besos, abrazos y lágrimas fuimos a despedirnos de María. Ya estábamos en la puerta del hotel. Otro beso y un abrazo largo.
-¿seguro que no quieres que te acompañe?
-No aguantaría otra despedida
-Pero...
-Shh... Hablamos luego ¿vale?
-Está bien
Ya estaba subiendo al avión. Me senté en uno de los asientos de delante. Me puse los cascos y empecé a mirar por la ventanilla. Me giré de golpe al ver que alguien se sentaba a mi lado. Cuando vi quien era no me lo podía creer.
-Pienso que es mejor que hables con tu madre a solas ¿no creéis?
-Sí será lo mejor
María le hizo un signo con la cabeza a Marcos y este se acercó a nosotros después de decirle a mi madre que esperase un momento.
-Vaya susto Andreita, hija –Dijo mientras me acariciaba el pelo
-Ya bueno, lo siento…
-Anda, habla con ella
Empecé a acercarme a donde estaba mi madre cuando oí unos gritos.
Me giré de golpe. Era Mario. Zayn estaba apoyado en la pared. Mario le había dado un puñetazo y les estaban separando. Vi como María se llevaba a Zayn y Marcos a Mario por distintas puertas. Iba a salir corriendo hacia ellos cuando mi madre agarró mi mano.
-Sea lo que sea lo que les ha pasado, puede esperar
No me atreví a rechistar. Me senté en una silla enfrente de mi madre mientras veía como Zayn desaparecía por la puerta tocándose el pómulo derecho. Estábamos en silencio, no sabíamos romperlo. Reconozco que en esos momentos me merecía una hostia por distintos motivos.
-¿Quién es ese chico?
-Se llama Zayn
-¿Zayn? ¿De qué me suena ese nombre?
-Bueno, ya sabes… Es ese cantante que tanto me gustaba –Dije bajando la mirada al suelo
Mi madre se quedó mirándome fijamente bastante sorprendida.
-¿En serio?
-Sí…
-Y ¿Es tu…?
-Sí, mi novio –Dije sin dejarla acabar la frase
-¿Cuántos años tiene?
-Diecinueve…
-¿¡DIECINUEVE!? –Exclamó mi madre
-Sí…
-¿Te has dado cuenta de que es dos años más mayor que tú?
-Sí pero eso no cambia nada… Además recuerda que dentro de poco haré los dieciocho
Mi madre se quedó en blanco. Yo no era la típica chica que se echaba muchos novios. Tenía muchos mejores amigos pero los novios y las relaciones serias no eran mi fuerte. El silencio se volvió incómodo y me vi obligada a romperlo.
-¿Le vas a decir lo que ha pasado a Carlos?
-No lo haré, siempre y cuando…
¡No por favor, “siempre y cuando” no! Cuando mi madre decía “siempre y cuando” me ponía a temblar. Decir esas palabras me obliga a hacer algo a cambio, y no solía ser algo que me agradase. Estaba evadida en mis pensamientos cuando mi madre dijo cuatro palabras que me rompieron el alma.
-Debes romper con él
Las lágrimas empezaron a caer por mis mejillas descontroladamente. Me tiré al suelo y me puse de rodillas a sus piernas.
-No mamá, todo menos eso por favor
-Pero Andrea, lo hago por ti ¿No te das cuenta de que es una historia imposible? Los amores de verano se quedan en eso, amores de verano
-Pero esto es distinto mamá, de verdad, cualquier cosa menos eso
-Andrea, no. Aparte de la diferencia de edad ¿sabes cómo es la vida de un famoso? Él tendrá que ir por muchos países, es su trabajo. Además, ¿no vivían en Inglaterra?
-Pero mamá, habíamos hablado que me mandarías a Inglaterra este año para mejorar mi inglés
-Andrea, no hay más que hablar.
-Pero mamá
-Lo siento Andrea…
Mi madre se levantó de la silla dejándome llorando en el suelo y antes de salir de la sala se giró y me dijo:
-Y recoge tus cosas, te vuelves a Madrid. Tu avión sale dentro de 2 horas, yo me voy ya
-Pero mamá
-Ni pero ni nada, yo me voy ya, te espero en casa. Da gracias que te dejo despedirte de tus amigos.
Mi madre salió de allí. por una parte la entendía. No sabía donde había pasado la noche y encima le había contado lo de Zayn así como así. Me levanté del suelo y miré mi reflejo en el cristal, me limpié las lágrimas y fui a mi habitación. Me encontré a Zayn y a las chicas hablando sobre lo que había pasado. Zayn tenía la cara roja e hinchada. Nada más poner un pie en la habitación se abalanzaron sobre mí. Les conté lo que había pasado con mi madre y después de despedirnos, Zayn y yo nos quedamos solos en la habitación.
Zayn no había hablado nada. Saqué la maleta y empecé a meter ropa.
-¿te vas?
-No tengo otra opción
-pero ¿y nosotros?
Cerré la maleta y me senté a su lado.
-¿Recuerdas eso de disfruta del momento? Pues disfruta de los días que te quedan aquí. Cuando quieras pásate por Madrid y hablamos las cosas
-¿no las podemos hablar ahora?
-Joder, necesitamos pensar si esto merece la pena Zayn
-¿Tienes dudas de lo que sientes?
-¡NO! Te quise, te quiero y te querré Zayn. Solo te estoy diciendo que ya hablaremos cuando estemos en Madrid.
Pasé mi mano por el bulto que tenía en la cara y el apretó los dientes en signo de dolor.
-¿qué ha pasado con Mario?
-Vino, me gritó, me insultó y me pegó
-¿por qué?
-Porque creía que te había hecho algo
-Que imbécil...
-Parece que te quiere
-Yo te quiero a ti-le dije con una sonrisa en la cara
-Y yo, por eso no le he pegado
-Ay mi Míster Malik que bueno es -Dije mientras le abrazaba y le besaba la cabeza
Me levanté y terminé la otra maleta. Le tendí la mano y le ayudé a levantarse.
-Te voy a echar de menos
-Pero si dentro de poco nos vamos a ver -Dije mientras le besaba la cara.
-Eso espero
Nos besamos lentamente ya que ese iba a ser uno de los últimos besos en bastante tiempo. Salimos de la habitación cada uno con una maleta. Por el camino nos encontramos a las chicas y tras besos, abrazos y lágrimas fuimos a despedirnos de María. Ya estábamos en la puerta del hotel. Otro beso y un abrazo largo.
-¿seguro que no quieres que te acompañe?
-No aguantaría otra despedida
-Pero...
-Shh... Hablamos luego ¿vale?
-Está bien
Ya estaba subiendo al avión. Me senté en uno de los asientos de delante. Me puse los cascos y empecé a mirar por la ventanilla. Me giré de golpe al ver que alguien se sentaba a mi lado. Cuando vi quien era no me lo podía creer.
lunes, 13 de febrero de 2012
Capítulo 40.
Entré en la habitación, todo estaba oscuro, no podía ver nada, tampoco escuchaba ningún sonido por lo que intenté no hacer ruido. Me quité las zapatillas para ser más silenciosa y busqué a Zayn con mis brazos seguido de algún golpe seco en el aire y algún “te pillé” dicho en el momento equivocado. Me paré frente a la cama, mis rodillas chocaban contra el colchón fui a darme la vuelta y sentí la mano de Zayn deslizándose por mi brazo. Me giré lentamente y le besé mientras me subía a la cama estando de espaladas a esta. Agarré fuerte su cara para que él también subiese. Los dos estábamos de rodillas sobre la cama y nos empezamos a quitar las chaquetas sin dejar de besarnos. Me tumbó, le quité la camiseta mientras el desabrochaba mi pantalón y me susurraba un “te quiero demasiado” al oído.
Eran las 8:00 de la mañana, mi móvil empezó a sonar, me hice la sorda pero Zayn se dio cuenta.
-Cógelo, puede ser importante –Dijo sin levantarse y sin abrir los ojos
No me moví y Zayn me empujó casi tirándome de la cama. Aún con los ojos cerrados pasé mi mano por la mesita de noche tirando el móvil al suelo. Me puse en la esquina de la cama y pasé mi mano por el suelo.
-Joder –Dije quejándome
Me vi obligada a abrir los ojos ya que no encontraba el móvil. Veía un poco borroso pero cuando leí el nombre que había en la pantalla pegué un salto de la cama y lo cogí corriendo. Zayn se sobresaltó y se sentó de golpe.
-Hola, mamá –Dije con voz temblorosa
Al oír estas palabras Zayn se giró de golpe hacia mí.
-¿Dónde estás Andrea?
-En el hotel, ¿Dónde voy a estar si no?
-Ya, ¿y por qué ha llamado Marcos diciendo que no has dormido allí?
Balbuceé intentando encontrar una excusa creíble, pero nada.
-Vuelve al hotel, te estamos esperando
Mi madre colgó y yo me senté en el suelo. Miré el móvil, tenía llamadas y mensajes de las chicas diciéndome que estaban preocupadas por mí, que volviese y que todos me estaban buscando. Incluso tenía un mensaje de Mario: “Andrea espero que estés bien, como el cabrón ese te haya hecho algo lo mato.” Zayn se dio cuenta de que pasaba algo y se acercó a mí.
-¿Qué pasa?
-Mi… Mi…
-¿Tu qué?
-Mi madre
-¿Qué pasa con tu madre?
-Sabe que no he dormido en el hotel
La cara de Zayn palideció. Nos quedamos unos minutos en silencio pero Zayn reaccionó rápido.
-Venga vístete, te llevo al hotel –Me dijo tirándome la ropa encima
Se metió al baño y en menos de un minuto ya se había vestido. Al ver que yo ni me había movido se acercó a mí y me ayudó a levantarme.
-Tranquila, todo saldrá bien –Me dijo mientras me abrazaba
Cogí mi ropa y empecé a vestirme. Cuando terminé sonó el timbre y Zayn me dio un beso en la frente antes de bajar a abrir. Zayn bajó y yo me senté en la escalera mirando hacia la puerta. Por un momento pasó por mi cabeza la fugaz idea de que pudiese ser mi madre, pero toda posibilidad se anuló cuando oí la voz de Louis al otro lado de la puerta. Gritaba que le abriésemos y aporreaba la puerta con fuerza. Zayn abrió y nada más hacerlo Louis le empujó.
-¿¡Andrea!?
Vio que Zayn había caído al suelo.
-Zayn dime que Andrea está aquí por favor
-Ahí está –Dijo señalándome
Empecé a bajar las escaleras y Louis corrió hacia mí.
-Dios Zanahoria, llevo toda la noche buscándote
-¿Por qué?
Mientras hablaba abrazada con Louis pude ver a Zayn levantándose y frotándose la cabeza.
-Louis la próxima vez ten más cuidado, me has hecho daño
-Y tú la próxima vez enciende el móvil. Verás las chicas llamaron preguntando por ti y Niall nos dijo que estabas algo enfadada con Zayn. No sabes la clase de cosas que se me han pasado por la cabeza
-Pero estoy bien Louis –Dije besándole la frente
-Ya pero…
-Calla tonto –Dije mientras le abrazaba y le besaba la mejilla
-Bueno Andrea tenemos que irnos, Louis quédate aquí por si alguno de los chicos viene
-Por si viene Niall ¿no? –Susurró Louis
-Sí
-Luego me cuentas Zanahoria
-Sí
Zayn tiró de mi mano hasta llegar a la moto, nos montamos y arrancó. Estaba bastante nerviosa. Zayn por fin iba a practicar el español con mi madre aunque no estaba segura de si iba a ser el mejor momento. Había otro problema ¿Habría venido sola? Ojalá que si, quizá pudiese entenderme. Si, ella si lo haría, el problema sería Carlos, mi padrastro, tenía un carácter más duro. Estuve todo el camino rezando porque mi madre hubiese venido sola. Llegamos al hotel Zayn aparcó la moto y yo le cogí la mano.
-Andrea, creo que no es lo más apropiado
-¿El qué?
-Que nos agarremos la mano
-Pero Zayn, mi madre no va a cambiar lo que siento
-No quiero forzar una situación incómoda
-Calla
Entramos al hotel, la gente de mi clase me miraba extrañada. Algunos se acercaron para ver que tal estaba, otros simplemente cuchicheaban mientras miraban con detenimiento a Zayn. Nos metimos en el ascensor y cuando salimos nos encontramos con María, la cual se me echó encima nada más verme.
-¡Andrea! Que susto de verdad ¿Dónde te has metido?
-Es una larga historia
-¿Por qué no llamaste? Nos habríamos ahorrado todo esto
-Lo siento, se me olvidó y… Dios…
Me abrazó fuerte y me limpió algún que otro amago de lágrima que intentaba resbalar por mi mejilla.
-María, mi madre está aquí ¿verdad?
-Si, de hecho ahora te voy a llevar con ella
-¿Está muy enfadada?
-Mas que enfadada preocupada. Ya sabes que Marcos exagera las cosas
Resoplé y volvió a abrazarme. Salimos al pasillo y empezamos a seguir a María tal y como ella nos había dicho. Se paró en una puerta y nos hizo una señal para que entrásemos. Agarré fuerte la mano de Zayn y entramos en la habitación. Y ahí vi a mi madre sentada en una silla en el fondo de una gran sala de reuniones hablando con Marcos. Tenía la cara roja de haber llorado y sujetaba un pañuelo. Nada más poner un pie en la habitación Marcos y mi madre se giraron y nos miraron. Tocaba dar muchas explicaciones.
Eran las 8:00 de la mañana, mi móvil empezó a sonar, me hice la sorda pero Zayn se dio cuenta.
-Cógelo, puede ser importante –Dijo sin levantarse y sin abrir los ojos
No me moví y Zayn me empujó casi tirándome de la cama. Aún con los ojos cerrados pasé mi mano por la mesita de noche tirando el móvil al suelo. Me puse en la esquina de la cama y pasé mi mano por el suelo.
-Joder –Dije quejándome
Me vi obligada a abrir los ojos ya que no encontraba el móvil. Veía un poco borroso pero cuando leí el nombre que había en la pantalla pegué un salto de la cama y lo cogí corriendo. Zayn se sobresaltó y se sentó de golpe.
-Hola, mamá –Dije con voz temblorosa
Al oír estas palabras Zayn se giró de golpe hacia mí.
-¿Dónde estás Andrea?
-En el hotel, ¿Dónde voy a estar si no?
-Ya, ¿y por qué ha llamado Marcos diciendo que no has dormido allí?
Balbuceé intentando encontrar una excusa creíble, pero nada.
-Vuelve al hotel, te estamos esperando
Mi madre colgó y yo me senté en el suelo. Miré el móvil, tenía llamadas y mensajes de las chicas diciéndome que estaban preocupadas por mí, que volviese y que todos me estaban buscando. Incluso tenía un mensaje de Mario: “Andrea espero que estés bien, como el cabrón ese te haya hecho algo lo mato.” Zayn se dio cuenta de que pasaba algo y se acercó a mí.
-¿Qué pasa?
-Mi… Mi…
-¿Tu qué?
-Mi madre
-¿Qué pasa con tu madre?
-Sabe que no he dormido en el hotel
La cara de Zayn palideció. Nos quedamos unos minutos en silencio pero Zayn reaccionó rápido.
-Venga vístete, te llevo al hotel –Me dijo tirándome la ropa encima
Se metió al baño y en menos de un minuto ya se había vestido. Al ver que yo ni me había movido se acercó a mí y me ayudó a levantarme.
-Tranquila, todo saldrá bien –Me dijo mientras me abrazaba
Cogí mi ropa y empecé a vestirme. Cuando terminé sonó el timbre y Zayn me dio un beso en la frente antes de bajar a abrir. Zayn bajó y yo me senté en la escalera mirando hacia la puerta. Por un momento pasó por mi cabeza la fugaz idea de que pudiese ser mi madre, pero toda posibilidad se anuló cuando oí la voz de Louis al otro lado de la puerta. Gritaba que le abriésemos y aporreaba la puerta con fuerza. Zayn abrió y nada más hacerlo Louis le empujó.
-¿¡Andrea!?
Vio que Zayn había caído al suelo.
-Zayn dime que Andrea está aquí por favor
-Ahí está –Dijo señalándome
Empecé a bajar las escaleras y Louis corrió hacia mí.
-Dios Zanahoria, llevo toda la noche buscándote
-¿Por qué?
Mientras hablaba abrazada con Louis pude ver a Zayn levantándose y frotándose la cabeza.
-Louis la próxima vez ten más cuidado, me has hecho daño
-Y tú la próxima vez enciende el móvil. Verás las chicas llamaron preguntando por ti y Niall nos dijo que estabas algo enfadada con Zayn. No sabes la clase de cosas que se me han pasado por la cabeza
-Pero estoy bien Louis –Dije besándole la frente
-Ya pero…
-Calla tonto –Dije mientras le abrazaba y le besaba la mejilla
-Bueno Andrea tenemos que irnos, Louis quédate aquí por si alguno de los chicos viene
-Por si viene Niall ¿no? –Susurró Louis
-Sí
-Luego me cuentas Zanahoria
-Sí
Zayn tiró de mi mano hasta llegar a la moto, nos montamos y arrancó. Estaba bastante nerviosa. Zayn por fin iba a practicar el español con mi madre aunque no estaba segura de si iba a ser el mejor momento. Había otro problema ¿Habría venido sola? Ojalá que si, quizá pudiese entenderme. Si, ella si lo haría, el problema sería Carlos, mi padrastro, tenía un carácter más duro. Estuve todo el camino rezando porque mi madre hubiese venido sola. Llegamos al hotel Zayn aparcó la moto y yo le cogí la mano.
-Andrea, creo que no es lo más apropiado
-¿El qué?
-Que nos agarremos la mano
-Pero Zayn, mi madre no va a cambiar lo que siento
-No quiero forzar una situación incómoda
-Calla
Entramos al hotel, la gente de mi clase me miraba extrañada. Algunos se acercaron para ver que tal estaba, otros simplemente cuchicheaban mientras miraban con detenimiento a Zayn. Nos metimos en el ascensor y cuando salimos nos encontramos con María, la cual se me echó encima nada más verme.
-¡Andrea! Que susto de verdad ¿Dónde te has metido?
-Es una larga historia
-¿Por qué no llamaste? Nos habríamos ahorrado todo esto
-Lo siento, se me olvidó y… Dios…
Me abrazó fuerte y me limpió algún que otro amago de lágrima que intentaba resbalar por mi mejilla.
-María, mi madre está aquí ¿verdad?
-Si, de hecho ahora te voy a llevar con ella
-¿Está muy enfadada?
-Mas que enfadada preocupada. Ya sabes que Marcos exagera las cosas
Resoplé y volvió a abrazarme. Salimos al pasillo y empezamos a seguir a María tal y como ella nos había dicho. Se paró en una puerta y nos hizo una señal para que entrásemos. Agarré fuerte la mano de Zayn y entramos en la habitación. Y ahí vi a mi madre sentada en una silla en el fondo de una gran sala de reuniones hablando con Marcos. Tenía la cara roja de haber llorado y sujetaba un pañuelo. Nada más poner un pie en la habitación Marcos y mi madre se giraron y nos miraron. Tocaba dar muchas explicaciones.
domingo, 12 de febrero de 2012
Capítulo 39.
-Deberías darle las gracias, si estoy hablando contigo ahora mismo es por él
-Lo siento joder, no sé lo que digo
-Pues si no lo sabes no lo digas, puedes hacer daño
-Lo siento ¿vale?
Se acercó a mí y me rodeó con sus brazos. Yo intenté quitarme pero él me apretaba con mucha fuerza.
-Zayn suéltame joder
-Dime que me quieres
-Que me sueltes Zayn
Cada vez me apretaba con más fuerza. Yo le daba algún golpe en la espalada y el acariciaba mi pelo y me chistaba para que me callase.
-Si no me vas a decirme que me quieres no digas nada
-Zayn te quiero, lejos. Me estás haciendo daño
-¿Lejos? ¿Estás segura?
Dejó de abrazarme y me alejé de él. Empezó a acercarse a mí poco a poco. Nos salimos de la carretera. Estábamos en un tramo que entraba al bosque.
-Andrea, te quiero –Dijo agarrándome la mano
-¿Y a Rose también?
Nada más terminar la frase moví bruscamente el brazo para que dejase de agarrarme y Zayn perdió el equilibrio cayendo rodando por la cuesta. Se quedó tendido en el suelo y yo bajé corriendo detrás de él.
-¡Zayn!
Llegué hasta donde estaba y empecé a darle golpes en la cara. Ni abría los ojos ni me contestaba. Las lágrimas empezaron a brotar por mis mejillas, empecé a gritar pidiendo ayuda pero era inútil, no había nadie. Saqué mi móvil, estaba apagado y de los nervios no podía encenderlo. Puse mis manos en la cara de Zayn y empecé a hablarle.
-Vamos Zayn háblame, te quiero, te quiero, te quiero
En ese momento me agarró con sus manos y me besó. Tardé en darme cuenta ya que estaba en estado de shock y cuando lo hice me retiré de él.
-Eres un…
Antes de acabar la frase Zayn me había plantado otro beso. Ni me resistí ni me aparté. En ese momento era todo lo que necesitaba.
Y ahí estábamos los dos tirados en el suelo. Zayn se incorporó y me limpió las lágrimas de la cara.
-No vuelvas a hacer esto Zayn, me has asustado
-¿En serio me quieres?
-¿Bromeas? ¿Es que aún tienes alguna duda?
Inclinó el cuerpo para besarme y yo me eché para atrás.
-¿Qué ocurre?
-Zayn, necesito que me digas la verdad sobre Rose, voy a confiar en ti, pero necesito la verdad
-Tuve una aventura con Rose y unos días antes de venir a Mallorca le dije que se había acabado. Luego apareciste tú y… Bueno, me enamoré de ti, es así de simple
Otra tímida lágrima rodando por mis mejillas, la yema de su dedo pulgar acariciando mi cara y un beso, un dulce y largo beso.
-Bueno, vámonos de aquí anda
-Es que hay un problema –Dijo mientras se levantaba y se apoyaba en un árbol
-¿Qué pasa?
-No puedo apoyar el pie
-Pues tendrás que quedarte aquí –Dije riéndome
-Ayúdame
-Em, no –Dije mientras le sonreía
-Me enfadaré, tienes que cuidarme, soy tu niño ¿lo recuerdas?
-Adiós Zayn
Empecé a subir y él se quedó apoyado en el árbol con cara de tonto.
-¿En serio vas a dejarme aquí?
-Sí, y ten cuidado, cuando anochece salen los animales
-Andrea, vuelve, por favor
-Tonto, ¿cómo te iba a dejar aquí? –Dije mientras bajaba para ayudarle
Apoyó su brazo en mis hombros y yo rodeé su cuerpo con mi brazo. Subimos poco a poco y por fin llegamos a la carretera otra vez.
-¿Hacia dónde vamos?
-¿A la casa? –Me preguntó mientras besaba mi cabeza
-Está bien
El camino se hizo más largo de lo habitual ya que Zayn andaba muy despacio. Saqué el móvil y lo encendí eran las 9 y según las chicas el toque de queda era a las 9.30
-Mierda se me va a pasar el toque de queda y no podré entrar al hotel
-Y tendrás que quedarte en casa –Dijo con una sonrisa pícara en la cara
-Sí, y no me hace gracia, es la segunda noche ya. Si fueses más rápido habríamos llegado antes
-Si no me hubieses tirado
-No te habría besado, ni perdonado. Con lo cual has salido ganando
-Es verdad –Dijo riéndose
-Además no te he tirado, te has caído –Dije riéndome
-Eso es mentira –Exclamó mientras fruncía el ceño
Estábamos a punto de llegar a la casa cuando le hice a Zayn que parara.
-Zayn tenemos que hablar ¿no crees?
-¿Sobre qué?
-Zayn el viaje se acaba, yo tengo que irme a Madrid y tú tienes que volver a Inglaterra
-¿Y?
-¿Qué vamos a hacer?
-¿Crees en el amor a distancia?
-Pero Zayn es que hay muchos contras…
-Hagamos una cosa, disfrutemos del momento y ya pensaremos qué hacer
-Está bien, pero piensa que solo son dos días los que me quedan y no creo que vaya a poder pasarlos contigo
-Eso es malo…
-Sí
-Bueno lo dicho, que ya veremos que hacer
Me besó para que no pudiese decir nada más. Y volvió a poner su brazo sobre mis hombros. De repente paró en seco, se apartó de mí y mientras me sonreía dijo.
-Perdóname por esto
Salió corriendo y ahí me di cuenta de lo que había planeado. Había fingido no poder apoyar el pie para que yo llegase tarde. Corría como un loco mientras chillaba provocándome para que fuese detrás. Y así fue, empecé a correr detrás de él. Me sacaba bastante ventaja pero tuvo que pararse a abrir la puerta de la casa y eso me ayudó a recortar distancias. Empezamos a subir las escaleras y él se encerró en una habitación. Empecé a llamar a la puerta para que me abriera pero echó el pestillo. Me senté a esperarle.
-Algún día tendrás que salir de ahí, bandido
Llevaba un par de minutos sentada en el suelo cuando de repente la puerta empezó a abrirse
-Lo siento joder, no sé lo que digo
-Pues si no lo sabes no lo digas, puedes hacer daño
-Lo siento ¿vale?
Se acercó a mí y me rodeó con sus brazos. Yo intenté quitarme pero él me apretaba con mucha fuerza.
-Zayn suéltame joder
-Dime que me quieres
-Que me sueltes Zayn
Cada vez me apretaba con más fuerza. Yo le daba algún golpe en la espalada y el acariciaba mi pelo y me chistaba para que me callase.
-Si no me vas a decirme que me quieres no digas nada
-Zayn te quiero, lejos. Me estás haciendo daño
-¿Lejos? ¿Estás segura?
Dejó de abrazarme y me alejé de él. Empezó a acercarse a mí poco a poco. Nos salimos de la carretera. Estábamos en un tramo que entraba al bosque.
-Andrea, te quiero –Dijo agarrándome la mano
-¿Y a Rose también?
Nada más terminar la frase moví bruscamente el brazo para que dejase de agarrarme y Zayn perdió el equilibrio cayendo rodando por la cuesta. Se quedó tendido en el suelo y yo bajé corriendo detrás de él.
-¡Zayn!
Llegué hasta donde estaba y empecé a darle golpes en la cara. Ni abría los ojos ni me contestaba. Las lágrimas empezaron a brotar por mis mejillas, empecé a gritar pidiendo ayuda pero era inútil, no había nadie. Saqué mi móvil, estaba apagado y de los nervios no podía encenderlo. Puse mis manos en la cara de Zayn y empecé a hablarle.
-Vamos Zayn háblame, te quiero, te quiero, te quiero
En ese momento me agarró con sus manos y me besó. Tardé en darme cuenta ya que estaba en estado de shock y cuando lo hice me retiré de él.
-Eres un…
Antes de acabar la frase Zayn me había plantado otro beso. Ni me resistí ni me aparté. En ese momento era todo lo que necesitaba.
Y ahí estábamos los dos tirados en el suelo. Zayn se incorporó y me limpió las lágrimas de la cara.
-No vuelvas a hacer esto Zayn, me has asustado
-¿En serio me quieres?
-¿Bromeas? ¿Es que aún tienes alguna duda?
Inclinó el cuerpo para besarme y yo me eché para atrás.
-¿Qué ocurre?
-Zayn, necesito que me digas la verdad sobre Rose, voy a confiar en ti, pero necesito la verdad
-Tuve una aventura con Rose y unos días antes de venir a Mallorca le dije que se había acabado. Luego apareciste tú y… Bueno, me enamoré de ti, es así de simple
Otra tímida lágrima rodando por mis mejillas, la yema de su dedo pulgar acariciando mi cara y un beso, un dulce y largo beso.
-Bueno, vámonos de aquí anda
-Es que hay un problema –Dijo mientras se levantaba y se apoyaba en un árbol
-¿Qué pasa?
-No puedo apoyar el pie
-Pues tendrás que quedarte aquí –Dije riéndome
-Ayúdame
-Em, no –Dije mientras le sonreía
-Me enfadaré, tienes que cuidarme, soy tu niño ¿lo recuerdas?
-Adiós Zayn
Empecé a subir y él se quedó apoyado en el árbol con cara de tonto.
-¿En serio vas a dejarme aquí?
-Sí, y ten cuidado, cuando anochece salen los animales
-Andrea, vuelve, por favor
-Tonto, ¿cómo te iba a dejar aquí? –Dije mientras bajaba para ayudarle
Apoyó su brazo en mis hombros y yo rodeé su cuerpo con mi brazo. Subimos poco a poco y por fin llegamos a la carretera otra vez.
-¿Hacia dónde vamos?
-¿A la casa? –Me preguntó mientras besaba mi cabeza
-Está bien
El camino se hizo más largo de lo habitual ya que Zayn andaba muy despacio. Saqué el móvil y lo encendí eran las 9 y según las chicas el toque de queda era a las 9.30
-Mierda se me va a pasar el toque de queda y no podré entrar al hotel
-Y tendrás que quedarte en casa –Dijo con una sonrisa pícara en la cara
-Sí, y no me hace gracia, es la segunda noche ya. Si fueses más rápido habríamos llegado antes
-Si no me hubieses tirado
-No te habría besado, ni perdonado. Con lo cual has salido ganando
-Es verdad –Dijo riéndose
-Además no te he tirado, te has caído –Dije riéndome
-Eso es mentira –Exclamó mientras fruncía el ceño
Estábamos a punto de llegar a la casa cuando le hice a Zayn que parara.
-Zayn tenemos que hablar ¿no crees?
-¿Sobre qué?
-Zayn el viaje se acaba, yo tengo que irme a Madrid y tú tienes que volver a Inglaterra
-¿Y?
-¿Qué vamos a hacer?
-¿Crees en el amor a distancia?
-Pero Zayn es que hay muchos contras…
-Hagamos una cosa, disfrutemos del momento y ya pensaremos qué hacer
-Está bien, pero piensa que solo son dos días los que me quedan y no creo que vaya a poder pasarlos contigo
-Eso es malo…
-Sí
-Bueno lo dicho, que ya veremos que hacer
Me besó para que no pudiese decir nada más. Y volvió a poner su brazo sobre mis hombros. De repente paró en seco, se apartó de mí y mientras me sonreía dijo.
-Perdóname por esto
Salió corriendo y ahí me di cuenta de lo que había planeado. Había fingido no poder apoyar el pie para que yo llegase tarde. Corría como un loco mientras chillaba provocándome para que fuese detrás. Y así fue, empecé a correr detrás de él. Me sacaba bastante ventaja pero tuvo que pararse a abrir la puerta de la casa y eso me ayudó a recortar distancias. Empezamos a subir las escaleras y él se encerró en una habitación. Empecé a llamar a la puerta para que me abriera pero echó el pestillo. Me senté a esperarle.
-Algún día tendrás que salir de ahí, bandido
Llevaba un par de minutos sentada en el suelo cuando de repente la puerta empezó a abrirse
sábado, 11 de febrero de 2012
Capítulo 38.
Leí una y otra vez las líneas del mensaje para cerciorarme de
que no eran fruto de mi imaginación. “Zayn mi amor, estoy desando que vengas a
Inglaterra para volver a verte, se me hacen duros los días que no te tengo
entre mis sábanas. No me olvides, yo no lo hago, te ama, Rose.”
Me desplomé sobre el sofá y dejé el móvil en la mesa. Apoyé mis codos en mis rodillas y puse mi cara entre mis manos. Niall retiró la mesa y se sentó en el suelo. Podía notar su persistente mirada y como poco su mano subía desde mis tobillos hasta mis rodillas. Mi cerebro estaba colapsado y los miembros no me respondían. Intenté hablar, cerrar los ojos, salir corriendo, pero era incapaz de mover músculo alguno.
-Andrea, no te preocupes, seguro que todo tiene una explicación lógica
Saqué fuerzas de donde no las tenía y empecé a hablar sin quitarme las manos de la cara.
-Claro que la tiene, lógica y sencilla. Está con otra…
-Hace un rato te dije que Zayn era un gran chico, y era verdad, él nunca te haría eso Andrea
No quería llorar, necesitaba ser fuerte. Necesitaba irme de allí, dejar todo atrás. Quería despejarme y pensar.
-Niall, vámonos
-¿A dónde?
-A donde sea por favor, llévame lejos
-Pero Andrea…
-Niall, lo necesito
Niall me gritaba desde la puerta de la calle que bajase ya. Estaba terminando de recoger mis cosas. Cogí mi móvil y lo apagué, no quería saber nada de nadie, nada de Zayn. Bajé las escaleras y salí de allí. Caminamos por la carretera. No hablamos nada. Quizá porque Niall no tenía palabras para consolarme, en verdad nadie las tenía ya que no las había. Sin darnos cuenta llegamos a un pequeño lago y nos sentamos en el suelo. Niall cogió una pequeña piedra y la tiro al agua haciendo que rebotase varias veces antes de hundirse.
-Intenta hacerlo –Dijo tendiéndome una piedra
-No gracias
Frunció el ceño y me obligó a levantarme. Se puso delante de mí, cogió mi brazo, extendió mi mano, dejó la piedra en la palma y por último apretó mis dedos con fuerza para que no se me cayese la piedra.
-Tírala, no pierdes nada
-Tampoco gano
-Si la tiras más lejos que yo te dejo sentarte –Dijo mientras tiraba su piedra bastante lejos
-Está bien
Le sonreí tristemente y la tiré. Se quedó algo anonadado. Mi piedra llego mucho más lejos que la suya. Cuando terminó de sumergirse volví lentamente a mi sitio.
-Bueno, esto no tenía que salir así –Dijo con una amplia sonrisa en la cara mientras se acercaba a mí
-Las cosas no siempre salen como queremos –Le dije mientras encogía las piernas y cruzaba mis brazos apoyándome en ellos
-Zayn no te ha engañado
-¿Por qué estás tan seguro?
-Porque él no es así
-Ya…
-Porque te quiere…
-Quizá no lo suficiente
-¿Eres tonta Andrea?
-Nunca había visto ese brillo en sus ojos y cuando habla de ti sonríe como un jodido imbécil… Bueno, como un jodido enamorado
-No sé Niall…
-Confía en mí… Habla las cosas con él, si le quieres lucha, es simple
Le abracé fuerte, quizá demasiado. Besé su frente y acaricié sus mejillas con mis manos.
-Eres un gran amigo Niall
-No me lo recuerdes –Dijo riéndose
Estuvimos un rato más en el lago y volvimos a salir a la carretera. El tiempo que había pasado con Niall me ayudó a despejarme y a no pensar en el mensaje. De repente escuchamos una voz que nos llamaba.
-¿Andrea? ¿Eres tú?
Niall y yo nos giramos de golpe. Era Zayn, venía corriendo y a medio camino antes de llegar hasta nosotros, tuvo que pararse a coger aire. Por muy enfadada que estuviese no podía dejar de ver sexy a Zayn. Una chaqueta de cuero negra con una camiseta blanca ajustada y unos vaqueros oscuros. Su pelo hacia arriba y esos andares que me traían loca. Se acercaba a nosotros, yo intenté irme pero Niall me agarró la mano.
-Habla con él
-Ni quiero ni puedo
-Dale la oportunidad de que te explique el mensaje
-¿Por qué debería hacerlo?
-Joder Andrea, porque le quieres
-Pero
-Hazlo por mí –Dijo interrumpiéndome
-Está bien
-Luego me cuentas
Me besó la mejilla y se marchó con los ojos llorosos. Zayn llegó hasta donde yo estaba y fue a darme un beso, yo me retiré y bajé la mirada al suelo.
-¿Qué te pasa?
-¿Qué te pasa a ti Zayn?
-Has leído el mensaje ¿verdad?
-Bag, déjalo
Di media vuelta y me agarró la mano. Me deshice de él con frialdad.
-Joder Andrea, deja que te explique
-¿Qué me vas a explicar? ¿Qué me has engañado? Adelante, hazlo –Dije cruzando los brazos
El rostro de Zayn al igual que el mío mostraban tristeza. Agarró mi cara con sus manos y me miró fijamente a los ojos.
-Te juro que no significa nada para mí
-Y si no significa nada para ti ¿Por qué te manda mensajes diciendo que se le hacen duros los días que no estás entre sus sábanas?
En ese instante dejó de cogerme la cara y se echó las manos a la cabeza.
-Andrea eso es pasado, ya está, no hay más. Hace semanas que no la veo
-Sí, las dos que llevas aquí…
-Pero es que ahora estoy contigo y eso ella no lo va a cambiar
Bajé la mirada al suelo y Zayn me cogió las manos.
-Créeme Andrea, no siento nada por ella
-Pero Zayn
-Confía en mí por favor, ahora soy yo el que te lo pide
-No es tan simple, yo nunca te di motivos para que desconfiases de mí, de que pudiese tener algo con Niall y tú lo hiciste
-Ah o sea que es por Niall ¿no? Él te ha metido los pájaros en la cabeza
-¡¿Qué?!
Me desplomé sobre el sofá y dejé el móvil en la mesa. Apoyé mis codos en mis rodillas y puse mi cara entre mis manos. Niall retiró la mesa y se sentó en el suelo. Podía notar su persistente mirada y como poco su mano subía desde mis tobillos hasta mis rodillas. Mi cerebro estaba colapsado y los miembros no me respondían. Intenté hablar, cerrar los ojos, salir corriendo, pero era incapaz de mover músculo alguno.
-Andrea, no te preocupes, seguro que todo tiene una explicación lógica
Saqué fuerzas de donde no las tenía y empecé a hablar sin quitarme las manos de la cara.
-Claro que la tiene, lógica y sencilla. Está con otra…
-Hace un rato te dije que Zayn era un gran chico, y era verdad, él nunca te haría eso Andrea
No quería llorar, necesitaba ser fuerte. Necesitaba irme de allí, dejar todo atrás. Quería despejarme y pensar.
-Niall, vámonos
-¿A dónde?
-A donde sea por favor, llévame lejos
-Pero Andrea…
-Niall, lo necesito
Niall me gritaba desde la puerta de la calle que bajase ya. Estaba terminando de recoger mis cosas. Cogí mi móvil y lo apagué, no quería saber nada de nadie, nada de Zayn. Bajé las escaleras y salí de allí. Caminamos por la carretera. No hablamos nada. Quizá porque Niall no tenía palabras para consolarme, en verdad nadie las tenía ya que no las había. Sin darnos cuenta llegamos a un pequeño lago y nos sentamos en el suelo. Niall cogió una pequeña piedra y la tiro al agua haciendo que rebotase varias veces antes de hundirse.
-Intenta hacerlo –Dijo tendiéndome una piedra
-No gracias
Frunció el ceño y me obligó a levantarme. Se puso delante de mí, cogió mi brazo, extendió mi mano, dejó la piedra en la palma y por último apretó mis dedos con fuerza para que no se me cayese la piedra.
-Tírala, no pierdes nada
-Tampoco gano
-Si la tiras más lejos que yo te dejo sentarte –Dijo mientras tiraba su piedra bastante lejos
-Está bien
Le sonreí tristemente y la tiré. Se quedó algo anonadado. Mi piedra llego mucho más lejos que la suya. Cuando terminó de sumergirse volví lentamente a mi sitio.
-Bueno, esto no tenía que salir así –Dijo con una amplia sonrisa en la cara mientras se acercaba a mí
-Las cosas no siempre salen como queremos –Le dije mientras encogía las piernas y cruzaba mis brazos apoyándome en ellos
-Zayn no te ha engañado
-¿Por qué estás tan seguro?
-Porque él no es así
-Ya…
-Porque te quiere…
-Quizá no lo suficiente
-¿Eres tonta Andrea?
-Nunca había visto ese brillo en sus ojos y cuando habla de ti sonríe como un jodido imbécil… Bueno, como un jodido enamorado
-No sé Niall…
-Confía en mí… Habla las cosas con él, si le quieres lucha, es simple
Le abracé fuerte, quizá demasiado. Besé su frente y acaricié sus mejillas con mis manos.
-Eres un gran amigo Niall
-No me lo recuerdes –Dijo riéndose
Estuvimos un rato más en el lago y volvimos a salir a la carretera. El tiempo que había pasado con Niall me ayudó a despejarme y a no pensar en el mensaje. De repente escuchamos una voz que nos llamaba.
-¿Andrea? ¿Eres tú?
Niall y yo nos giramos de golpe. Era Zayn, venía corriendo y a medio camino antes de llegar hasta nosotros, tuvo que pararse a coger aire. Por muy enfadada que estuviese no podía dejar de ver sexy a Zayn. Una chaqueta de cuero negra con una camiseta blanca ajustada y unos vaqueros oscuros. Su pelo hacia arriba y esos andares que me traían loca. Se acercaba a nosotros, yo intenté irme pero Niall me agarró la mano.
-Habla con él
-Ni quiero ni puedo
-Dale la oportunidad de que te explique el mensaje
-¿Por qué debería hacerlo?
-Joder Andrea, porque le quieres
-Pero
-Hazlo por mí –Dijo interrumpiéndome
-Está bien
-Luego me cuentas
Me besó la mejilla y se marchó con los ojos llorosos. Zayn llegó hasta donde yo estaba y fue a darme un beso, yo me retiré y bajé la mirada al suelo.
-¿Qué te pasa?
-¿Qué te pasa a ti Zayn?
-Has leído el mensaje ¿verdad?
-Bag, déjalo
Di media vuelta y me agarró la mano. Me deshice de él con frialdad.
-Joder Andrea, deja que te explique
-¿Qué me vas a explicar? ¿Qué me has engañado? Adelante, hazlo –Dije cruzando los brazos
El rostro de Zayn al igual que el mío mostraban tristeza. Agarró mi cara con sus manos y me miró fijamente a los ojos.
-Te juro que no significa nada para mí
-Y si no significa nada para ti ¿Por qué te manda mensajes diciendo que se le hacen duros los días que no estás entre sus sábanas?
En ese instante dejó de cogerme la cara y se echó las manos a la cabeza.
-Andrea eso es pasado, ya está, no hay más. Hace semanas que no la veo
-Sí, las dos que llevas aquí…
-Pero es que ahora estoy contigo y eso ella no lo va a cambiar
Bajé la mirada al suelo y Zayn me cogió las manos.
-Créeme Andrea, no siento nada por ella
-Pero Zayn
-Confía en mí por favor, ahora soy yo el que te lo pide
-No es tan simple, yo nunca te di motivos para que desconfiases de mí, de que pudiese tener algo con Niall y tú lo hiciste
-Ah o sea que es por Niall ¿no? Él te ha metido los pájaros en la cabeza
-¡¿Qué?!
viernes, 10 de febrero de 2012
Capítulo 37.
No podía articular palabra y mucho menos hacer frases con sentido. Niall se giró y se tapó los ojos con la mano. Me temblaban las piernas de la vergüenza que estaba pasando y no tenía muy claro hacia donde dirigir mis pasos.
-Oh, Andrea, eh… Vaya manera de darme la bienvenida –Dijo Niall un poco nervioso intentando quitarle peso al asunto
En ese momento Zayn entró al salón y se quedó un poco absorto pero rápidamente cogió mi brazo y me arrastró hasta la puerta del salón.
-Discúlpanos un momento Niall
-Claro…
Salimos del salón y cerró la puerta para que Niall no nos oyese.
-¿Qué coño haces así?
-Joder, no me hables así, no sabía que Niall estaba ahí
-¿Cómo quieres que te hable?
-¿Bien? –Le dije con un tono irónico
-Encima…
-Podrías haberme dicho que había venido Niall
-Te dije que te vistieses y no lo hiciste
-¡Oh, siento haber desobedecido tus ordenes!
Empecé a subir las escaleras y Zayn se quedó atrás. Entré en la habitación y me vestí. Me metí al baño para peinarme. Me recogí el pelo en una coleta y cuando me estaba poniendo la goma Zayn se puso detrás de mí y colocó sus manos en mi cintura. Yo seguía con las manos en mi pelo y me mostré algo seria. Estaba un poco enfadada por como me había hablado. Se dio cuenta de lo rígida que estaba y empezó a besar mi nuca y mi cuello. Hizo que cerrase los ojos y que cada centímetro de mi piel se erizase. Me giró poco a poco y apoyó su frente en la mía. Abrí los ojos y encontré su mirada clavada en mis pupilas.
-¿Estás enfadada?
No le contesté y empujó suavemente mi cabeza con su frente. Metió las manos en los bolsillos traseros de mi pantalón.
-Lo siento –Dijo con una amplia sonrisa en la cara
Me retiré de su lado y me apoyé en la pared dejándome caer hasta el suelo, Zayn hizo lo mismo.
-Zayn, hay una cosa que no entiendo… Si te da tanto miedo que yo pueda sentir algo por Niall, ¿Por qué haces que pasemos tiempos juntos?
-¿Sabes? Hace una semana ni se me habría pasado por la cabeza, pero estos días me he dado cuenta de que tengo que confiar en ti, porque si no lo hago, me arriesgo a perderte, ¿Y qué mejor forma de demostrarte que confío en ti que esta?
Puse mi mano en su pelo y dejé que se deslizara hasta la barbilla. Luego le acerqué a mí y le besé.
Bajamos las escaleras y antes de entrar al salón Zayn me dio un beso.
-Disfrútalo, será el último en mucho tiempo –Dijo guiñándome un ojo
Le agarré la camiseta, me puse de puntillas y le robé un último beso más corto que el anterior antes de abrir la puerta.
-Hola Niall
-Hola, otra vez –Dijo con una amplia sonrisa en la cara
Nos sentamos cada uno a un lado de Niall. Los primeros minutos fueron algo raros. Se notaba cierta tensión en el ambiente, había una mezcla entre amor, rencor y celos. Pero poco a poco la situación se fue suavizando. Estuvimos hablando de mil cosas. Nos reímos como tres amigos. Como si nunca hubiese habido más que una simple amistad entre los tres. De repente Zayn empezó a recoger sus cosas.
-Bueno chicos, tengo que hacer unas cosas, en dos horas estaré aquí
Terminó de recoger sus cosas y llegó un momento incómodo, la despedida. Se acercó a mí y me dio un beso en la mejilla. Se me hizo raro, ¿un beso en la mejilla? Era lo mejor que podía haber hecho. No pude evitar reírme cuando vi a Zayn besando a Niall en la mejilla y la frente. Niall se sonrojó y Zayn se fue riéndose.
-Es un gran chico –Dijo Niall mirando al suelo
-Si que lo es –Dije girándole la cara para que me mirara
Aún estaba algo colorado. Llevaba una camiseta azul celeste que le resaltaba aún más los ojos.
-Y tú también lo eres Niall
-Pero no lo suficiente
-Lo suficiente y más
-No para ti
-A lo mejor es que yo no soy la indicada
-Pero yo quiero que seas tú…
Resoplé y me recosté en el sofá. Niall hizo lo mismo. Estábamos los dos tirados en el sofá sin saber muy bien que decir y en ese momento el perro subió con nosotros.
-¿Y este perrito? –Dijo acariciándolo
-Me lo ha regalado Zayn
-¿Cómo se llama?
-Aún no lo hemos decidido
-Pero se merece tener un nombre
-¿A ti que nombre te gusta?
-¿A mí?
-Sí
-Pues… Es una tontería
-No, dímelo
-Pero…
-Ni pero ni nada
-Bueno… Perro
-¿Perro?
Las carcajadas se apoderaron de mí y Niall me dio con un cojín en la cara, cosa que hizo que me riese aún más.
-Bueno, deja de reírte ya ¿no?
-Lo siento, es que es horrible
-Vale ahora sí que me has enfadado
Dejó el perro en el suelo y se tiró encima de mí. Agarró mis muñecas con una de sus manos y con la otra empezó a estirarme el moflete.
-Sufre pecadora
-Niall para –Dije con dificultad
-¿Por qué tendría que hacerlo?
Dejó de estirarme el moflete y agarró cada una de mis muñecas con una de sus manos.
-Estás roja, y fea
-Gracias, muy amable por tu parte –Le dije con una sonrisa en la cara
Se acercó a mí y me besó la frente. Un beso que duró dos segundos. Dos segundos eternos, o quizá no tan largos. Mis ojos cerrados y mi pecho lleno de aire. Nerviosa no, lo siguiente. Y su colonia… Ese olor, esa sensación, esos dos segundos.
Sin darme cuenta Niall ya se había sentado en su sitio.
-Ya puedes abrir los ojos eh muñeca
Me sonrojé y le pegué en el brazo sin intención de hacerle daño.
-Echaba de menos reírme tanto contigo
-Me echabas de menos a mí, son cosas distintas nena
-¿Nena? ¿Muñeca? Que creído te lo tienes ¿no?
-Sí… Pero te gusta
-Eres tonto jajaja
-Lo sé-Entonces se llamará perro -Le dije sonriendo
-Gracias princesa -Dijo con una amplia y preciosa sonrisa
Pasaron dos horas. Me había reído como nunca. Lo había pasado genial excepto por el hecho de que no tenía noticias de Zayn.
-¿Y Zayn dónde estará? ¿Le habrá pasado algo?
-Seguro que está bien pero llámale y así te quedas más tranquila
Cogí mi móvil y empecé a llamar a Zayn. Niall y yo nos extrañamos al oírlo.
-Está por aquí, se lo ha dejado –Dijo Niall mientras rebuscaba entre los cojines
-Aquí está, bueno, como veo que no cuelgas ya lo hago yo –Dijo riéndose
Que tonta era, seguía llamando sabiendo que el móvil estaba aquí. Niall colgó y se quedó mirando la pantalla del móvil algo pálido y preocupado.
-¿Qué pasa Niall? ¿Qué lees?
Estaba perplejo y a penas pestañeaba. Fui a cogerle el móvil y rápidamente movió la mano.
-No es nada, no hace falta que lo leas –Dijo algo nervioso
-Entonces eso significa que hay que leer algo ¿no? –Le pregunté divertida
Aproveché un descuido y le arrebaté el móvil de las manos. Niall se echó las manos a la cabeza y apoyó sus brazos en sus rodillas. La amplia sonrisa que tenía se me borró cuando leí esas líneas.
-Oh, Andrea, eh… Vaya manera de darme la bienvenida –Dijo Niall un poco nervioso intentando quitarle peso al asunto
En ese momento Zayn entró al salón y se quedó un poco absorto pero rápidamente cogió mi brazo y me arrastró hasta la puerta del salón.
-Discúlpanos un momento Niall
-Claro…
Salimos del salón y cerró la puerta para que Niall no nos oyese.
-¿Qué coño haces así?
-Joder, no me hables así, no sabía que Niall estaba ahí
-¿Cómo quieres que te hable?
-¿Bien? –Le dije con un tono irónico
-Encima…
-Podrías haberme dicho que había venido Niall
-Te dije que te vistieses y no lo hiciste
-¡Oh, siento haber desobedecido tus ordenes!
Empecé a subir las escaleras y Zayn se quedó atrás. Entré en la habitación y me vestí. Me metí al baño para peinarme. Me recogí el pelo en una coleta y cuando me estaba poniendo la goma Zayn se puso detrás de mí y colocó sus manos en mi cintura. Yo seguía con las manos en mi pelo y me mostré algo seria. Estaba un poco enfadada por como me había hablado. Se dio cuenta de lo rígida que estaba y empezó a besar mi nuca y mi cuello. Hizo que cerrase los ojos y que cada centímetro de mi piel se erizase. Me giró poco a poco y apoyó su frente en la mía. Abrí los ojos y encontré su mirada clavada en mis pupilas.
-¿Estás enfadada?
No le contesté y empujó suavemente mi cabeza con su frente. Metió las manos en los bolsillos traseros de mi pantalón.
-Lo siento –Dijo con una amplia sonrisa en la cara
Me retiré de su lado y me apoyé en la pared dejándome caer hasta el suelo, Zayn hizo lo mismo.
-Zayn, hay una cosa que no entiendo… Si te da tanto miedo que yo pueda sentir algo por Niall, ¿Por qué haces que pasemos tiempos juntos?
-¿Sabes? Hace una semana ni se me habría pasado por la cabeza, pero estos días me he dado cuenta de que tengo que confiar en ti, porque si no lo hago, me arriesgo a perderte, ¿Y qué mejor forma de demostrarte que confío en ti que esta?
Puse mi mano en su pelo y dejé que se deslizara hasta la barbilla. Luego le acerqué a mí y le besé.
Bajamos las escaleras y antes de entrar al salón Zayn me dio un beso.
-Disfrútalo, será el último en mucho tiempo –Dijo guiñándome un ojo
Le agarré la camiseta, me puse de puntillas y le robé un último beso más corto que el anterior antes de abrir la puerta.
-Hola Niall
-Hola, otra vez –Dijo con una amplia sonrisa en la cara
Nos sentamos cada uno a un lado de Niall. Los primeros minutos fueron algo raros. Se notaba cierta tensión en el ambiente, había una mezcla entre amor, rencor y celos. Pero poco a poco la situación se fue suavizando. Estuvimos hablando de mil cosas. Nos reímos como tres amigos. Como si nunca hubiese habido más que una simple amistad entre los tres. De repente Zayn empezó a recoger sus cosas.
-Bueno chicos, tengo que hacer unas cosas, en dos horas estaré aquí
Terminó de recoger sus cosas y llegó un momento incómodo, la despedida. Se acercó a mí y me dio un beso en la mejilla. Se me hizo raro, ¿un beso en la mejilla? Era lo mejor que podía haber hecho. No pude evitar reírme cuando vi a Zayn besando a Niall en la mejilla y la frente. Niall se sonrojó y Zayn se fue riéndose.
-Es un gran chico –Dijo Niall mirando al suelo
-Si que lo es –Dije girándole la cara para que me mirara
Aún estaba algo colorado. Llevaba una camiseta azul celeste que le resaltaba aún más los ojos.
-Y tú también lo eres Niall
-Pero no lo suficiente
-Lo suficiente y más
-No para ti
-A lo mejor es que yo no soy la indicada
-Pero yo quiero que seas tú…
Resoplé y me recosté en el sofá. Niall hizo lo mismo. Estábamos los dos tirados en el sofá sin saber muy bien que decir y en ese momento el perro subió con nosotros.
-¿Y este perrito? –Dijo acariciándolo
-Me lo ha regalado Zayn
-¿Cómo se llama?
-Aún no lo hemos decidido
-Pero se merece tener un nombre
-¿A ti que nombre te gusta?
-¿A mí?
-Sí
-Pues… Es una tontería
-No, dímelo
-Pero…
-Ni pero ni nada
-Bueno… Perro
-¿Perro?
Las carcajadas se apoderaron de mí y Niall me dio con un cojín en la cara, cosa que hizo que me riese aún más.
-Bueno, deja de reírte ya ¿no?
-Lo siento, es que es horrible
-Vale ahora sí que me has enfadado
Dejó el perro en el suelo y se tiró encima de mí. Agarró mis muñecas con una de sus manos y con la otra empezó a estirarme el moflete.
-Sufre pecadora
-Niall para –Dije con dificultad
-¿Por qué tendría que hacerlo?
Dejó de estirarme el moflete y agarró cada una de mis muñecas con una de sus manos.
-Estás roja, y fea
-Gracias, muy amable por tu parte –Le dije con una sonrisa en la cara
Se acercó a mí y me besó la frente. Un beso que duró dos segundos. Dos segundos eternos, o quizá no tan largos. Mis ojos cerrados y mi pecho lleno de aire. Nerviosa no, lo siguiente. Y su colonia… Ese olor, esa sensación, esos dos segundos.
Sin darme cuenta Niall ya se había sentado en su sitio.
-Ya puedes abrir los ojos eh muñeca
Me sonrojé y le pegué en el brazo sin intención de hacerle daño.
-Echaba de menos reírme tanto contigo
-Me echabas de menos a mí, son cosas distintas nena
-¿Nena? ¿Muñeca? Que creído te lo tienes ¿no?
-Sí… Pero te gusta
-Eres tonto jajaja
-Lo sé-Entonces se llamará perro -Le dije sonriendo
-Gracias princesa -Dijo con una amplia y preciosa sonrisa
Pasaron dos horas. Me había reído como nunca. Lo había pasado genial excepto por el hecho de que no tenía noticias de Zayn.
-¿Y Zayn dónde estará? ¿Le habrá pasado algo?
-Seguro que está bien pero llámale y así te quedas más tranquila
Cogí mi móvil y empecé a llamar a Zayn. Niall y yo nos extrañamos al oírlo.
-Está por aquí, se lo ha dejado –Dijo Niall mientras rebuscaba entre los cojines
-Aquí está, bueno, como veo que no cuelgas ya lo hago yo –Dijo riéndose
Que tonta era, seguía llamando sabiendo que el móvil estaba aquí. Niall colgó y se quedó mirando la pantalla del móvil algo pálido y preocupado.
-¿Qué pasa Niall? ¿Qué lees?
Estaba perplejo y a penas pestañeaba. Fui a cogerle el móvil y rápidamente movió la mano.
-No es nada, no hace falta que lo leas –Dijo algo nervioso
-Entonces eso significa que hay que leer algo ¿no? –Le pregunté divertida
Aproveché un descuido y le arrebaté el móvil de las manos. Niall se echó las manos a la cabeza y apoyó sus brazos en sus rodillas. La amplia sonrisa que tenía se me borró cuando leí esas líneas.
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