lunes, 20 de febrero de 2012

Capítulo 46.

-¿Pues…?
-A ver…
-Venga Liam, sin rodeos
-Se ha quedado en Mallorca
-¿Qué?
-Sí, bueno, dijo que volvería en unos días…
En ese momento se me paró el corazón. ¿En Mallorca? ¿Por qué? A lo mejor por mi culpa, por decirle que teníamos que pensar. A lo mejor porque tenía dudas, dudas por mi culpa. A lo mejor porque Niall se había venido a Madrid conmigo cuando a él le dije que prefería estar sola. Me daba la extraña sensación de que daba igual el motivo, había sido por mi culpa. Liam me rescató de las muchas preguntas que en ese momento pasaron por mi cabeza.
-¿Estás bien?
-Sí, tranquilo –Dije levantando la mirada
-Vamos con los demás
Se dirigió hacia los demás y yo fui detrás de él, y justo cuando estaba a punto de llegar a su lado, algo dentro de mí me impulsó a girarme. Y entonces le vi. Era Zayn. Empecé a andar hacia donde estaba. Me choqué con varias personas al igual que él. Llevaba una rosa en la mano y un trasportín para perros. Cada vez la distancia era menor y sin darme cuenta, mis pasos empezaron a ser más rápidos. Pasé de andar despacio a correr como una loca. A Zayn le pasó lo mismo. Oía las voces de los chicos pero no me giraba, no quería perderle de vista. Cuando estaba a punto de llegar a su lado, dejó el trasportín en el suelo y abrió los brazos. Le abracé fuerte mientras rodeaba su cuello. Él me cogió de la cintura y me levantó haciendo que mis pies dejaran de tocar el suelo mientras daba alguna que otra vuelta sobre sí mismo.
-Por un momento pensé que no volverías
-Yo también lo pensé
Me bajó al suelo y me dio la rosa.
-Toma, es para ti
-Muchas gracias –Dije mientras le besaba la mejilla
-Y esto es tuyo
En ese momento abrió la puerta del trasportín y Perro salió corriendo hacia mí. Me agaché y lo acaricié durante un buen rato mientras me lamía. Luego lo volví a meter en el trasportín ya que no podía estar suelto.
-¿Por qué has vuelto?
En ese momento los chicos se acercaron a nosotros.
-Andrea, nos has asustado –Dijo Louis cruzándose de brazos
¿Por qué justo tenían que aparecer en ese momento? Zayn y yo ni si quiera nos habíamos besado y la verdad, no entendía por qué.
-Lo siento
-Bueno Louis tampoco te pongas así –Dijo Liam mientras me rodeaba con su brazo y besaba mi cabeza
-Yo me visto así para pasar desapercibido ¡y vosotros venís tan normales! –Exclamó Niall
No pudimos evitar reírnos, las pintas que llevaba Niall eran épicas. Estuvimos un rato más ahí parados hasta que decidimos irnos. No tuve la oportunidad de hablar con Zayn ya que cuando no me agarraba Louis del brazo, me agarraba alguna de las chicas, y cuando no, él estaba hablando con alguien. Estábamos en la calle, nos empezamos a separar para ir a dejar las maletas.
-Luego nos vemos –Dijeron los chicos mientras nos despedíamos de Nuria, Nadia y Amira.
-¿Y vosotros qué vais a hacer?
-Hemos alquilado habitaciones en un hotel –Dijo Harry
-Y deberíamos irnos ya –Añadió Liam mientras miraba la hora en su reloj
-Entonces hablamos luego
Me despedí de todos menos de Zayn y Niall.
-Chicos yo me voy con ella  -Dijo Niall
En ese momento Zayn levantó por primera vez en toda la conversación la mirada del suelo.
-¿A dónde? –Preguntó serio Zayn
-A su casa, mi ropa está allí
En ese momento Louis se acercó a mí para quitarle algo de peso a la situación.
-Luego te llamo Zanahoria
Me besó la mejilla y empezó a empujarlos a todos por la calle para que se fueran.
-Hasta luego –Exclamaron Harry y Liam
-Adiós
Niall sacó a Perro del trasportín y le puso la correa. Por el camino no hablamos mucho, mejor dicho, no hablamos nada. Niall tardó poco en recoger sus cosas y antes de lo que me esperaba ya estábamos esperando a los demás. Poco a poco fueron llegando todos. Los primeros fuimos nosotros, luego llegó Nadia, después Amira, más tarde los chicos y por último, como siempre, Nuria.
-Nuria voy a tener que comprarte un reloj –Dijo Amira
-¿Para qué?
-¿Tú que crees? ¡Para que seas puntual! por ejemplo
-Yo soy puntual, sois vosotros que llegáis antes de tiempo
En ese momento a la pobre Nuria le llovieron manotazos y quejas por todas partes, lo que hizo que nos riésemos bastante.
-Bueno ¿dónde vamos? –Preguntó Nuria intentando cambiar de tema
-Louis y yo habíamos pensado hacer piragüismo ¿qué os parece? –Contestó Harry
Todos dijeron que les parecía bien, todos menos Zayn y yo que nos limitamos a asistir con la cabeza. Cogimos el metro, me senté al lado de Zayn para hablar.
-¿Por qué él sí y yo no?
-¿Qué?
-¿Por qué a mí me dijiste que no fuese y a él si le dejaste?
-No es que le dejara o no, es que se presentó en el aeropuerto, no pude impedírselo
-¿Y tenía que quedarse en tu casa?
-Encima que me acompaña no le voy a dejar que se vaya a un hotel
-Ya, claro
-Pues vale –Dije mientras me levantaba y me acercaba a la puerta
Esa era nuestra parada y nos bajamos a toda prisa. En diez minutos llegamos al sitio que nos habían dicho Louis y Harry. Era un pequeño parque natural. Alquilamos una piragua de tres plazas y tres de dos. Nadia, Nuria y Amira se montaron en la de tres directamente.
-Harold Edward Styles, tú conmigo –Dijo Louis mientras le cogía la mano
Niall se acercó a mí y cuando parecía que iba a decirme que fuese con él, Liam se adelantó.
-Niall, ponte conmigo
-Está bien –Dijo resoplando mientras iba detrás de él
Todos estaban en el agua esperándonos. Zayn y yo tendríamos que montar en la misma piragua estando enfadados.

sábado, 18 de febrero de 2012

Capítulo 45.

-Soy Niall, encantado
Miré seria a Niall mientras él hablaba con mi hermano. Ni siquiera me enteré de su conversación. Me fui a otro mundo al oír la pregunta de mi hermano y la respuesta de Niall. No sé por qué pero no pude negarlo, no pude decir que no era mi novio, no pude decir nada. De repente noté como Niall cogía mi brazo y empezaba a tirar de mí. 
-Bueno, nos vamos a dar un paseo, encantado
-Igualmente, tener cuidado
Nos metimos en el ascensor y mientras se acomodaba un poco el pelo empecé a hablar.
-Niall no le has dicho que no eras mi novio –Dije mientras le miraba seria
-Tampoco le he dicho que sí
-Pero…
-¿Qué importa eso?
-Hombre, mi hermano piensa que eres mi novio 
-¿Y?
-Que es mentira
-Quizá algún día sea verdad 
En ese momento la puerta del ascensor se abrió y Niall salió primero para abrirme la puerta del portal. 
-No le des más vueltas, si quieres luego le digo que solo somos amigos
-Tranquilo, no pasa nada
-Bueno ¿Dónde me vas a llevar?
-Al centro, es un lugar bonito
-¿Y se come bien?
-Sí –Dije riéndome
-Entonces me parece bien
El día se me pasó rápido. Le enseñé la belleza de mi pequeño Madrid. Nos hicimos bastantes fotos, como siempre que quedábamos y luego fuimos a la bolera para recordar viejos tiempos. Nos dormimos pronto ya que estábamos muy cansados, además mañana vendrían los demás. Estaba en el baño arreglándome, Niall aún seguía durmiendo.
-Niall vamos a llegar tarde ¡Sal de la cama ya!
-Si ya voy, ya estoy yendo
Me asomé a la habitación y vi como decía esas palabras mientras se tapaba con las sábanas.
-¿Te estás vistiendo ya? –Dije sin salir de la habitación
-Si, no entres
Cogí sigilosamente una almohada y me acerqué a él sin hacer ruido. La levanté con fuerza y él abrió los ojos una milésima de segundo antes de que estampara la almohada en su cara.
-Con que te estabas vistiendo ¡Mentiroso! Sal de la cama, vamos a llegar tarde
Tras un par de manotazos y almohadazos más, ya estábamos en el aeropuerto esperando a que todos llegaran. Niall se había puesto un sombrero, una gabardina y unas gafas para pasar desapercibido.
-No quiero formar jaleo ni llamar la atención
-¿Cómo no vas a llamar la atención?
-¿Por qué lo dices?
-Porque te has puesto un bigote postizo que se te cae, porque la gabardina te cubre el cuerpo entero, PORQUE LLEVAS MÁS CAPAS QUE UNA CEBOLLA EN PLENO VERANO. Pero vamos, que pasas muy desapercibido
-Bueno
Le dejé con la palabra en la boca al ver a las chicas acercándose a donde estábamos. Salí corriendo y las abracé como pude. Intenté rodear a las tres con mis brazos mientras las daba besos. Parecíamos tontas. Me acerqué a saludar a gente de clase y después fuimos hacia donde estaba Niall. 
-¿Qué tal lo habéis pasado chicas?
-Bueno, no ha estado mal, pero faltabas tú –Dijo Amira con una sonrisa en la cara
-Oh, bueno mientras que os hayáis divertido 
-¿Y tú que has hecho estos dos días?
-Con Niall en casa
-¿Y dónde está? –Dijo Nadia
-Aquí 
Señalé a Niall y cuando le vieron empezaron a reírse descontroladamente. Todo el aeropuerto nos miraba mientras Niall decía que se callasen. Empezamos a hablar en inglés para que Niall nos entendiera mejor.
-¿O sea que te has quedado a dormir  en su casa Nialll? –Preguntó Nuria 
-Sí, envidiadme, he estado con ella
-Envídianos tú a nosotras que vamos vestidas como personas normales –Dijo Nadia mientras todas reíamos
-Pareces un inspector, solo te falta la pipa de fumar –Dijo Amira
-Bueno vale ya con las bromitas ¿no? –Susurró Niall haciendo que se enfadaba
-Y si no ¿nos vas a abrir un expediente? -Preguntó Nuria
Otra vez volvieron las carcajadas. Niall estaba rojo de la vergüenza. La verdad era que echaba de menos esos momentos, cuando te ríes porque no te importa lo que los demás puedan decir o pensar. Que solo te importa lo que piensen tus seres queridos. El caso, que echaba de menos esos momentos y las echaba de menos a ellas. No pude evitar sonreír mientras pensaba en lo que me costó convencer a las chicas de que se quedarán en Mallorca, de hecho, no sabía como lo había conseguido ya que las tres eran cabezonas y tozudas. Saqué el móvil para llamar a Louis.
-Louis estamos esperándoos ¿Aún seguís en el avión?
-Sí, es que se ha retrasado un poco el vuelo
-Y ¿Cuánto os queda?
-¡Gírate!
Me giré y vi como se acercaba corriendo hacia donde estábamos. Le seguían Liam y Harry pero no había rastro de Zayn. Salí corriendo a abrazar a Louis el cual tiró la maleta por el camino. Llegué hasta donde estaba y salté encima de él, me abrazó fuerte mientras los dos chillábamos.
-Te he echado mucho de menos Zanahoria
-Yo también, no te imaginas cuanto
Me estiró los mofletes varias veces, también me despeinó, yo le abracé fuerte y luego fui a ver a Liam y Harry que cargaba con la maleta de Louis.
-Louis coge tu maleta, siempre acabo llevándotela yo -Dijo Harry quejándose
-Hola Harry
-Hola enana
-¿Qué tal?
-Bien ¿Y tú?
-Bien, no olvides que me debes una partida a la play
-Tranquilo siempre lo tengo en mente
Me acerqué a Liam y le di un fuerte abrazo. Los últimos días habíamos hablado mucho y habíamos cogido mucha confianza.
-Se te ha echado de menos un poco
-Yo también te he echado de menos
-Me alegro –Dijo riéndose
-¿Dónde está Zayn?
-Pues...

viernes, 17 de febrero de 2012

Capítulo 44.


Ahí estábamos los dos, indecisos, nerviosos, sin tener muy claro que decir o hacer. Niall llevaba una toalla enrollada en la cintura. Le cubría poco, ni siquiera le llegaba a las rodillas. Su pelo revuelto, sus ojos llenos de fuego y su pecho desnudo y mojado. Las gotas se deslizaban por su cuerpo lentamente. Se acercó a mí haciendo que mis piernas chocasen contra el mueble donde había puesto su ropa. Cada vez se acercaba más, estábamos cuerpo con cuerpo. Estiró el brazo para coger la ropa que estaba detrás de mí. Sus ojos clavados en los míos. Dándome ideas, invitándome a hacer cosas. Sin saber muy bien cómo ni por qué deslicé mi mano por su pecho, me puse de puntillas y le besé como nunca antes había besado a nadie. Sentí el desgarro de sus labios contra los míos. Empezó a empujarme para hacerme salir del baño mientras me seguía besando y me quitaba algo de ropa. Un golpe en la cabeza contra la puerta y carcajadas en medio de un beso que no cesaba. Llegamos a mi habitación y empezó a desabrocharme el botón del pantalón mientras yo hacía que la toalla cayese al suelo.
-Niall ¿Crees que hacemos bien? –Dije sin parar de besarle
Y justo cuando estaba a punto de responder ¡ZAS! Me desperté. Los sudores fríos recorrían cada centímetro de mi piel. El corazón me bombeaba más sangre de lo normal. Estaba algo sofocada, me eché las manos a la cabeza tapando mis ojos para despejarme un poco, y cuando miré a mi lado me encontré a Niall dormido como un niño. Una idea pasó por mi cabeza ¿Y si no había sido un sueño? Me levanté algo aturdida y fui al salón. Cogí mi móvil, tenía un mensaje de Zayn: “Espero que Niall te esté cuidando. Me angustia estar sin ti pero la idea de pensar que en unos días nos veremos me alivia. Te amo, no lo olvides” Sin saber por qué una lágrima empezó a caer por mi mejilla. Marqué el número de Louis. Uno, dos, tres… Doce toques sin respuesta. Colgué.
-Andrea coño ¿cómo te lo va a coger son las cinco de la mañana? –Me dije a mí misma
Dejé el móvil sobre la mesa y en ese momento Niall entró al salón.
-¿Qué te pasa?
-Nada –Dije mientras me limpiaba las lágrimas de la cara
-Andrea…
-Un mal sueño, eso es todo
-¿Segura?
-Sí
-Está bien –Dijo mientras besaba mi frente
-Por cierto, ¿cómo has acabado en mi cama?
-Después  de ver esa película era incapaz de dormir solo y pensé que no te importaría…
-No, tranquilo
En ese momento me acordé. Estuvimos cenando y luego vimos una película de miedo. Seguramente las pesadillas fueran fruto de comer tantas pizzas. Claro, era eso.
-Bueno, será mejor que vayamos a la cama –Dijo mientras me sacaba del salón a rastras
Me metí en la cama y Niall se sentó en la otra. En sus facciones se notaba que el miedo le recorría por dentro.
-Anda, ven aquí, pero no te acostumbres ¿eh? –Le dije mientras le hacía un sitio en la cama
Vino corriendo mientras me daba las gracias con voz de niño. Colocó sus manos sujetando su cabeza y yo hice lo mismo. Los dos estábamos mirando al techo mientras compartíamos un bonito y tranquilo silencio.
-¿Sabes? –Dijo mientras se giraba hacia mí y se ponía de lado
-¿Qué? –Dije con una sonrisa en la cara
-Que no me importaría acostumbrarme a esto, podría pasarme aquí los días encerrado contigo, sin salir de la cama
-¿Ni para comer? –Le pregunté riendo
-Ni para comer… -Suspiró
-Quien sabe, quizá seamos viejos aburridos y encamados algún día
-¿Y solo podremos comer puré? –Preguntó preocupado mientras intentaba no reírse
-A mí me gusta el puré –Contesté riéndome
-Pero…
-Anda cállate y duérmete ya –Dije mientras le daba un beso y me daba la vuelta mirando a la pared
-Buenas noches princesa
-Buenas noches Nialler
Tardé un poco en dormirme. ¿Por qué ese sueño? ¿Por qué con Niall? ¿POR QUÉ HABÍA COMIDO TANTA PIZZA? La única pregunta que pude responder fue la tercera. Porque tenía hambre. Seguramente por culpa de Niall. Estar con él y no comer era como estar con Louis y no reírse, como estar con Harry y no decir tonterías, como estar con Liam y no hablar de cosas importantes, como estar con Zayn y no besarle.
Me desperté de golpe al oír un ruido en la puerta. Serían las once de la mañana y algún que otro rayo de luz se filtraba por los agujeros de la persiana. Me extrañé bastante al ver que Niall y yo nos habíamos cambiado los sitios. Me reí y salí de la cama para ver de dónde procedía el ruido que me había despertado. Fui a la puerta de la entrada y me asusté al verla abierta. Me asomé al rellano y al no ver a nadie me metí en casa y cerré con cuidado. Me giré y vi de golpe a mi hermano.
-¡Joder Alejandro! Que susto, imbécil
-Sh… -Dijo mientras se iba riéndose hacia su habitación
Fui al baño y me lavé la cara. Cogí la toalla para secarme y cuando me la retiré me encontré con la sonrisa de Niall.
-¡Niall! Madre mía que pesados estáis con los sustos
-Que tonta, lo siento –Dijo mientras me besaba la frente
-Bueno, te perdono, me siento bondadosa hoy
-Si a mí me parece muy bien pero ¿Te importaría salir? Tengo que hacer pis –Dijo mientras movía las piernas para aguantarse
-Tranquilo ya me voy
Salí del baño con una sonrisa en la cara y empecé a vestirme.
-Niall date prisa, vamos a dar una vuelta, quiero enseñarte Madrid
Hice las camas y recogí la habitación. Cogí algo de dinero, la cámara, y me colgué la mochila.
-¿Dónde vamos tan pronto? –Dijo bostezando
-Venga no seas perezoso –Dije golpeándole el brazo
-Está bien, voy a vestirme
Cerré la puerta de la habitación para que pudiese vestirse y cogí un par de botellas de agua. Saqué mi móvil del bolsillo y empecé a escribirle un mensaje a Louis. “Lou tengo que contarte una cosa, llámame ¿vale? Te quiero” Guardé el móvil y en ese momento Niall entró al salón.
-Ya estoy listo
Le vi de refilón y no pude evitar volver a girarme. Llevaba una chaqueta beisbolera de color verde y debajo una camiseta blanca que tenía el logo de Starbucks, unos pantalones verdes y unas zapatillas blancas.
-¿Qué miras tanto?
-Esa… Bueno da igual
-No, no, dime
-Me has recordado a alguien
En ese momento entró mi hermano en el salón interrumpiendo nuestra conversación. Se extrañó un poco y le extendió la mano a Niall mientras le decía:
-Hola soy Alex, tu debes ser el novio de mi hermana ¿no?

jueves, 16 de febrero de 2012

Capítulo 43.

Entramos en casa riéndonos. Todo estaba apagado. En la mesa de la entrada había dos notas.
-Bueno Niall, esta es mi casa, no es una mansión pero te protege del frío y de la lluvia –Dije riéndome
-Que tonta eres
-No hay nadie. Pasa a la habitación de la derecha, es la mía
Se llevó mis maletas y yo cogí las notas. La primera era de mi madre. “Andrea, Carlos y yo nos vamos a esquiar con los tíos, volveremos en unos días. Dile a tu hermano que se porte bien contigo y por favor, no os peleéis mucho. Llámame si lo necesitas. Te quiero, y lo siento. Besos.” ¿A esquiar? ¡Pero si estábamos en verano! Mi madre y sus ideas de bombero… Cogí la segunda nota, era de mi hermano. “Niña, que como mamá no va a estar en casa voy a salir por ahí, no se cuando volveré. Tendré el móvil encendido. Por cierto, te he dejado dinero para unas pizzas, ala, adiós.” Sonreí y puse las notas sobre la mesa. Saqué el móvil y marqué el número de mi madre.
-Hola hija
-Hola mamá
-¿Has llegado bien?
-Sí
-¿Está tu hermano en casa?
-Bueno, ha salido a dar una vuelta, pero me dijo que volvería pronto
-Está bien
-Una cosita que quería yo decirte mami
-¿Mami? ¿Qué has hecho ya? ¿No habrás quemado la casa?
-¡Mamá! Acabo de llegar, no me ha dado tiempo
-Ay Andrea hija, que sustos me das
-Bueno, el caso es que un amigo se ha vuelto conmigo para que no viniese sola en el avión
-Que majo
-Sí
-¿Y?
-Y, que se va a quedar en casa un par de días porque sus padres están de viaje, si te parece bien claro…
-Por mi bien, pero nada de fiestas, que nos conocemos
¿Nada de fiestas? ¡Pero si en mi vida había hecho una!
-Andrea ¿me escuchas?
-Sí, sí, que nada de fiestas
-Pues eso, tener cuidadito, tengo que colgarte, Carlos acaba de incrustar su cara en la nieve
-Adiós mamá, gracias
Colgué antes de pudiese decir algo más. Fui hacia la habitación y me encontré a Niall tumbado en mi cama leyendo un libro.
-Niall, está en español, no lo vas a entender
-¿En serio está en español? Ya decía yo que fallaba algo –Dijo con tono irónico
-Que gracioso eres
-Sí, pero mira lo que he encontrado
Sacó una carpeta llena de posters de One Direction y cogió uno suyo que tenía escrito “Algún día serás mío, Niall” Me abalancé sobre él y se lo arrebaté de las manos.
-¡Niall!
-Fíjate, no sabía yo esto –Dijo pasando el dedo por la parte que estaba escrita
Me quedé un poco bloqueada. Esas palabras formaban parte de un pasado, no tenían importancia, ¿o sí? Empecé a sentir como el calor recorría mi cuerpo haciendo que me pusiera roja, pero en ese momento se me ocurrió algo.
-Anda Niall, si no sabes lo que pone
-¿Cómo estás tan segura?
-Si lo supieses me habrías pegado con algo, dice cosas malas
Por un momento vi como la duda se reflejaba en el rostro de Niall pero se dio cuenta y volvió a mostrarse firme. Se quitó las zapatillas y se recostó en la cama apoyando la cabeza en sus manos.
-No puedes mentirme
-Bueno, pues dime que es lo que pone
-Pone que soy… ¡LATIGABLE!
Estallé en carcajadas. ¿Latigable? Niall Latigable Horan, aún  recuero el TT que hicimos las directioners. Él también empezó a reírse mientras se incorporaba en la cama.
-Está bien no sé lo que pone, pero lo que si sé es que es algo bueno y quizá con un toque picante, el rojo de tus mejillas lo confirma
Le golpeé el brazo mientras lo negaba.
-¿Sabes? El español es complicado
-¿Complicado?
-Sí, es ilegible
-Bueno, para ti, para mí es fácil
-También es verdad
-¿Te parece si pedimos unas pizzas?
-¿Pizzas? ¿Ves? Empezamos a hablar el mismo idioma
Los dos reímos como imbéciles mientras nos mirábamos.
-Bueno ¿Y tus maletas?
-¿No te has dado cuenta en todo el viaje de que no he traído?
-Bueno es que…
-Fue todo tan improvisado que a penas me dio tiempo. Lo único que traje fue la mochila con un par de calzoncillos
-Oh, bien pensado Niall –Dije con ironía
-Gracias reina
-Anda tonto vamos a pedir las pizzas –Dije mientras tiraba de su brazo y le llevaba hasta el salón
-¿Te importa si me doy una ducha? Estoy algo cansado del viaje
-No, por supuesto
Niall entró al baño mientras yo pedía las pizzas. Busqué algo de ropa de mi hermano para que la usase de pijama. Las pizzas acababan de llegar, pagué al repartidor e incluso le di algo de propina, cosa que no solía hacer.
-¡Niall, ya ha llegado la comida!
-¡Voy!
Oí como se abría la puerta del baño se abría y cogí la ropa de mi hermano para llevársela. Una espesa cortina de vaho ocupaba todo el baño. Dejé la ropa en la estantería pensando que Niall ya había salido pero cuando me di la vuelta comprobé que estaba equivocada.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Capítulo 42.

Una sonrisa amplia y sin intención de ser disimulada se tatuó en mi cara.
-¡Niall! ¿Qué haces tú aquí? –Dije abalanzándome sobre él
-Tranquila, tranquila. No aprietes tanto, me vas a ahogar –Dijo bromeando
Me separé de él y besé su mejilla.
-Me enteré de que te ibas, y de que no pensabas despedirte
Esto último lo dijo algo más serio, pero seguía estando en un tono gracioso.
-Y bueno, compré esto
Sacó de su mochila unos diez billetes de avión.
-¿Para qué has comprado todo esto?
-Es que no sabía que avión ibas a coger, así que compré billetes para todos los vuelos que salían hoy y me senté a esperar. Las primeras horas se hicieron largas y no pude evitar dormirme, y bueno, justo me desperté y te vi fichando. No pude alcanzarte ya que con tanto billete en la mano no encontraba el indicado y por eso he subido algo más tarde
-Pero Niall, deberías estar con los chicos
-No, porque si mi destino era estar con ellos no me habría despertado justo cuando estabas fichando ¿no?
-Pero…
-Calla y abrázame –Dijo mientras levantaba los brazos y cerraba los ojos
-Muchas gracias Niall –Dije mientras le abrazaba con fuerza
-No tienes por qué dármelas
-Eres un gran…
-No termines esa frase, no me recuerdes que soy un gran amigo –Dijo con una sonrisa en la cara
-Que tonto eres
Le conté toda la conversación con mi madre. Me escuchaba atento, se notaba que le interesaba lo que le estaba contando. De vez en cuando me abrazaba para evitar que alguna lágrima resbalase por mis mejillas y acto seguido se levantaba y hacía un comentario gracioso en español para que me riese. La gente nos miraba raro, algunos cuchicheaban pero a Niall y a mí no nos importaba.
-Por una parte tu madre tiene razón
-¿Sobre qué?
-Sobre tu relación con Zayn, una relación a distancia es muy dura
Bajé la mirada al suelo. Lo que más me dolía de esas palabras era que estaban llenas de razón.
-Pero... –Susurró Niall
Me giré de golpe. Si él veía un signo de esperanza seguramente yo también lo vería.
-Si hay amor, la distancia no es nada
Tal y como esperaba esas palabras me hicieron sonreír. Le di un dulce beso a Niall en la mejilla.
-Te quiero Nialler
-Sabes que yo también
-Si no fuese por ti no sé que habría sido de mí
-¿A qué te refieres?
-Al apoyo que me diste esos cuatro días
-Ahora que lo dices ¿Te habrás despedido de Louis no?
-¡Mierda!
Pegué un salto y mi bolso cayó al suelo. Lo abrí corriendo y saqué el móvil.
-¿Tienes cobertura?
-Este móvil siempre tiene cobertura –Dije mientras buscaba el número de Louis en la agenda
Los dos sonreímos y  llamé a Louis.
-No está disponible
-Tranquila, cuando lleguemos le llamamos
-Pero… Es raro, él siempre está disponible
-Créeme, es de lo más descuidado
-Bueno, puede ser
El viaje se hizo muy corto. Niall y yo ya estábamos en Madrid. Cogimos el metro. Las chicas  nos miraban extrañadas. Como si supieran que Niall era Niall Horan, pero ninguna se acercó a pedir una foto, un autógrafo, o algo similar.
-Bueno ¿sabes de algún hotel dónde me pueda hospedar?
-¿Perdona? Tú vienes a mi casa
-No creo que sea buena idea después de lo que ha pasado con Zayn
-Me da igual, después de lo que has hecho por mí no te voy a dejar que vayas a ningún hotel
Sonrió, los dos lo hicimos y entonces mi móvil empezó a sonar.
-¿Sí?
-¡Zanahoria! ¡Dime que no!
-¿No qué?
-Dime que no te has ido
Un silencio incómodo. Claro que me había ido, estaba con Niall, en un metro de Madrid, de camino a mi casa.
-Andrea, contesta
-Me he ido Louis
Niall se giró y me miró serio y con cara de querer saber qué decíamos.
-No te has despedido
-Ya, y lo siento pero… Es que tenía que irme
-Una llamada, un mensaje habría bastado
-Te llamé pero no estabas disponible
Se quedó cayado.
-Louis, no te enfades
Otra vez callado, me estaba empezando a sentir mal.
-Tonta, claro que no me enfado, pero me habría gustado que te despidieses
-Lo siento, te quiero mucho
-Y yo. Por cierto, Niall está contigo ¿verdad?
-¿Cómo lo sabes?
-Dejó una nota que decía, “Chicos, me voy con Andrea a Madrid, me necesita.”
En ese momento miré a Niall, el cual llevaba preguntándome que qué me decía Louis desde que me había llamado. Acaricié su pelo y luego le estiré el moflete.
-¿Estás bien Andrea?
-Estoy, que no es poco
-Mañana mismo me tienes en Madrid
-No, Louis, debes estar allí ¿Quién va a cuidar de Zayn si no?
-¿Y quién va a cuidar de ti?
-Seguro que Niall me cuida bien
-Está claro –Dijo Niall mientras pasaba su mano por mi pierna
-Bueno Lou, ahora tengo que colgar, ya estamos llegando a mi casa, esta noche hablamos ¿Vale?
-Está bien, te quiero Zanahoria
-Yo también
Ya estábamos en la puerta de mi casa. Todo el camino había estado rezando porque mi madre se tomase bien que Niall estuviese en casa unos días, era el momento de ver si el cielo había escuchado mis súplicas.

martes, 14 de febrero de 2012

Capítulo 41.

Andaba despacio con la esperanza de estar soñándolo todo, de poder dar marcha atrás al tiempo, pero no, todo era real. Justo antes de llegar  junto a mi madre María cogió a Zayn del brazo.
-Pienso que es mejor que hables con tu madre a solas ¿no creéis?
-Sí será lo mejor
María le hizo un signo con la cabeza a Marcos y este se acercó a nosotros después de decirle a mi madre que esperase un momento.
-Vaya susto Andreita, hija –Dijo mientras me acariciaba el pelo
-Ya bueno, lo siento…
-Anda, habla con ella
Empecé a acercarme a donde estaba mi madre cuando oí unos gritos.
Me giré de golpe. Era Mario. Zayn estaba apoyado en la pared. Mario le había dado un puñetazo y les estaban separando. Vi como María se llevaba a Zayn y Marcos a Mario por distintas puertas. Iba a salir corriendo hacia ellos cuando mi madre agarró mi mano.
-Sea lo que sea lo que les ha pasado, puede esperar
No me atreví a rechistar. Me senté en una silla enfrente de mi madre mientras veía como Zayn desaparecía por la puerta tocándose el pómulo derecho. Estábamos en silencio, no sabíamos romperlo. Reconozco que en esos momentos me merecía una hostia por distintos motivos.
-¿Quién es ese chico?
-Se llama Zayn
-¿Zayn? ¿De qué me suena ese nombre?
-Bueno, ya sabes… Es ese cantante que tanto me gustaba –Dije bajando la mirada al suelo
Mi madre se quedó mirándome fijamente bastante sorprendida.
-¿En serio?
-Sí…
-Y ¿Es tu…?
-Sí, mi novio –Dije sin dejarla acabar la frase
-¿Cuántos años tiene?
-Diecinueve…
-¿¡DIECINUEVE!? –Exclamó mi madre
-Sí…
-¿Te has dado cuenta de que es dos años más mayor que tú?
-Sí pero eso no cambia nada… Además recuerda que dentro de poco haré los dieciocho
Mi madre se quedó en blanco. Yo no era la típica chica que se echaba muchos novios. Tenía muchos mejores amigos pero los novios y las relaciones serias no eran mi fuerte. El silencio se volvió incómodo y me vi obligada a romperlo.
-¿Le vas a decir lo que ha pasado a Carlos?
-No lo haré, siempre y cuando…
¡No por favor, “siempre y cuando” no! Cuando mi madre decía “siempre y cuando” me ponía a temblar. Decir esas palabras me obliga a hacer algo a cambio, y no solía ser algo que me agradase. Estaba evadida en mis pensamientos cuando mi madre dijo cuatro palabras que me rompieron el alma.
-Debes romper con él
Las lágrimas empezaron a caer por mis mejillas descontroladamente. Me tiré al suelo y me puse de rodillas a sus piernas.
-No mamá, todo menos eso por favor
-Pero Andrea, lo hago por ti ¿No te das cuenta de que es una historia imposible? Los amores de verano se quedan en eso, amores de verano
-Pero esto es distinto mamá, de verdad, cualquier cosa menos eso
-Andrea, no. Aparte de la diferencia de edad ¿sabes cómo es la vida de un famoso? Él tendrá que ir por muchos países, es su trabajo. Además, ¿no vivían en Inglaterra?
-Pero mamá, habíamos hablado que me mandarías a Inglaterra este año para mejorar mi inglés
-Andrea, no hay más que hablar.
-Pero mamá
-Lo siento Andrea…
Mi madre se levantó de la silla dejándome llorando en el suelo y antes de salir de la sala se giró y me dijo:
-Y recoge tus cosas, te vuelves a Madrid. Tu avión sale dentro de 2 horas, yo me voy ya
-Pero mamá
-Ni pero ni nada, yo me voy ya, te espero en casa. Da gracias que te dejo despedirte de tus amigos.
Mi madre salió de allí. por una parte la entendía. No sabía donde había pasado la noche y encima le había contado lo de Zayn así como así. Me levanté del suelo y miré mi reflejo en el cristal, me limpié las lágrimas y fui a mi habitación. Me encontré a Zayn y a las chicas hablando sobre lo que había pasado. Zayn tenía la cara roja e hinchada. Nada más poner un pie en la habitación se abalanzaron sobre mí. Les conté lo que había pasado con mi madre y después de despedirnos, Zayn y yo nos quedamos solos en la habitación.
Zayn no había hablado nada. Saqué la maleta y empecé a meter ropa.
-¿te vas?
-No tengo otra opción
-pero ¿y nosotros?
Cerré la maleta y me senté a su lado.
-¿Recuerdas eso de disfruta del momento? Pues disfruta de los días que te quedan aquí. Cuando quieras pásate por Madrid y hablamos las cosas
-¿no las podemos hablar ahora?
-Joder, necesitamos pensar si esto merece la pena Zayn
-¿Tienes dudas de lo que sientes?
-¡NO! Te quise, te quiero y te querré Zayn. Solo te estoy diciendo que ya hablaremos cuando estemos en Madrid.
Pasé mi mano por el bulto que tenía en la cara y el apretó los dientes en signo de dolor.
-¿qué ha pasado con Mario?
-Vino, me gritó, me insultó y me pegó
-¿por qué?
-Porque creía que te había hecho algo
-Que imbécil...
-Parece que te quiere
-Yo te quiero a ti-le dije con una sonrisa en la cara
-Y yo, por eso no le he pegado
-Ay mi Míster Malik que bueno es -Dije mientras le abrazaba y le besaba la cabeza
Me levanté y terminé la otra maleta. Le tendí la mano y le ayudé a levantarse.
-Te voy a echar de menos
-Pero si dentro de poco nos vamos a ver -Dije mientras le besaba la cara.
-Eso espero
Nos besamos lentamente ya que ese iba a ser uno de los últimos besos en bastante tiempo. Salimos de la habitación cada uno con una maleta. Por el camino nos encontramos a las chicas y tras besos, abrazos y lágrimas fuimos a despedirnos de María. Ya estábamos en la puerta del hotel. Otro beso y un abrazo largo.
-¿seguro que no quieres que te acompañe?
-No aguantaría otra despedida
-Pero...
-Shh... Hablamos luego ¿vale?
-Está bien
Ya estaba subiendo al avión. Me senté en uno de los asientos de delante. Me puse los cascos y empecé a mirar por la ventanilla. Me giré de golpe al ver que alguien se sentaba a mi lado. Cuando vi quien era no me lo podía creer.

lunes, 13 de febrero de 2012

Capítulo 40.

Entré en la habitación, todo estaba oscuro, no podía ver nada, tampoco escuchaba ningún sonido por lo que intenté no hacer ruido. Me quité las zapatillas para ser más silenciosa y busqué a Zayn con mis brazos seguido de algún golpe seco en el aire y algún “te pillé” dicho en el momento equivocado. Me paré frente a la cama, mis rodillas chocaban contra el colchón fui a darme la vuelta y sentí la mano de Zayn deslizándose por mi brazo. Me giré lentamente y le besé mientras me subía a la cama estando de espaladas a esta. Agarré fuerte su cara para que él también subiese. Los dos estábamos de rodillas sobre la cama y nos empezamos a quitar las chaquetas sin dejar de besarnos. Me tumbó, le quité la camiseta mientras el desabrochaba mi pantalón y me susurraba un “te quiero demasiado” al oído.
Eran las 8:00 de la mañana, mi móvil empezó a sonar, me hice la sorda pero Zayn se dio cuenta.
-Cógelo, puede ser importante –Dijo sin levantarse y sin abrir los ojos
No me moví y Zayn me empujó casi tirándome de la cama. Aún con los ojos cerrados pasé mi mano por la mesita de noche tirando el móvil al suelo. Me puse en la esquina de la cama y pasé mi mano por el suelo.
-Joder –Dije quejándome
Me vi obligada a abrir los ojos ya que no encontraba el móvil. Veía un poco borroso pero cuando leí el nombre que había en la pantalla pegué un salto de la cama y lo cogí corriendo. Zayn se sobresaltó y se sentó de golpe.
-Hola, mamá –Dije con voz temblorosa
Al oír estas palabras Zayn se giró de golpe hacia mí.
-¿Dónde estás Andrea?
-En el hotel, ¿Dónde voy a estar si no?
-Ya, ¿y por qué ha llamado Marcos diciendo que no has dormido allí?
Balbuceé intentando encontrar una excusa creíble, pero nada.
-Vuelve al hotel, te estamos esperando
Mi madre colgó y yo me senté en el suelo. Miré el móvil, tenía llamadas y mensajes de las chicas diciéndome que estaban preocupadas por mí, que volviese y que todos me estaban buscando. Incluso tenía un mensaje de Mario: “Andrea espero que estés bien, como el cabrón ese te haya hecho algo lo mato.” Zayn se dio cuenta de que pasaba algo y se acercó a mí.
-¿Qué pasa?
-Mi… Mi…
-¿Tu qué?
-Mi madre
-¿Qué pasa con tu madre?
-Sabe que no he dormido en el hotel
La cara de Zayn palideció. Nos quedamos unos minutos en silencio pero Zayn reaccionó rápido.
-Venga vístete, te llevo al hotel –Me dijo tirándome la ropa encima
Se metió al baño y en menos de un minuto ya se había vestido. Al ver que yo ni me había movido se acercó a mí y me ayudó a levantarme.
-Tranquila, todo saldrá bien –Me dijo mientras me abrazaba
Cogí mi ropa y empecé a vestirme. Cuando terminé sonó el timbre y Zayn me dio un beso en la frente antes de bajar a abrir. Zayn bajó y yo me senté en la escalera mirando hacia la puerta. Por un momento pasó por mi cabeza la fugaz idea de que pudiese ser mi madre, pero toda posibilidad se anuló cuando oí la voz de Louis al otro lado de la puerta. Gritaba que le abriésemos y aporreaba la puerta con fuerza. Zayn abrió y nada más hacerlo Louis le empujó.
-¿¡Andrea!?
Vio que Zayn había caído al suelo.
-Zayn dime que Andrea está aquí por favor
-Ahí está –Dijo señalándome
Empecé a bajar las escaleras y Louis corrió hacia mí.
-Dios Zanahoria, llevo toda la noche buscándote
-¿Por qué?
Mientras hablaba abrazada con Louis pude ver a Zayn levantándose y frotándose la cabeza.
-Louis la próxima vez ten más cuidado, me has hecho daño
-Y tú la próxima vez enciende el móvil. Verás las chicas llamaron preguntando por ti y Niall nos dijo que estabas algo enfadada con Zayn. No sabes la clase de cosas que se me han pasado por la cabeza
-Pero estoy bien Louis –Dije besándole la frente
-Ya pero…
-Calla tonto –Dije mientras le abrazaba y le besaba la mejilla
-Bueno Andrea tenemos que irnos, Louis quédate aquí por si alguno de los chicos viene
-Por si viene Niall ¿no? –Susurró Louis
-Sí
-Luego me cuentas Zanahoria
-Sí
Zayn tiró de mi mano hasta llegar a la moto, nos montamos y arrancó. Estaba bastante nerviosa. Zayn por fin iba a practicar el español con mi madre aunque no estaba segura de si iba a ser el mejor momento. Había otro problema ¿Habría venido sola? Ojalá que si, quizá pudiese entenderme. Si, ella si lo haría, el problema sería  Carlos, mi padrastro, tenía un carácter más duro. Estuve todo el camino rezando porque mi madre hubiese venido sola. Llegamos al hotel Zayn aparcó la moto y yo le cogí la mano.
-Andrea, creo que no es lo más apropiado
-¿El qué?
-Que nos agarremos la mano
-Pero Zayn, mi madre no va a cambiar lo que siento
-No quiero forzar una situación incómoda
-Calla
Entramos al hotel, la gente de mi clase me miraba extrañada. Algunos se acercaron para ver que tal estaba, otros simplemente cuchicheaban mientras miraban con detenimiento a Zayn. Nos metimos en el ascensor y cuando salimos nos encontramos con María, la cual se me echó encima nada más verme.
-¡Andrea! Que susto de verdad ¿Dónde te has metido?
-Es una larga historia
-¿Por qué no llamaste? Nos habríamos ahorrado todo esto
-Lo siento, se me olvidó y… Dios…
Me abrazó fuerte y me limpió algún que otro amago de lágrima que intentaba resbalar por mi mejilla.
-María, mi madre está aquí ¿verdad?

-Si, de hecho ahora te voy a llevar con ella
-¿Está muy enfadada?
-Mas que enfadada preocupada. Ya sabes que Marcos exagera las cosas
Resoplé y volvió a abrazarme. Salimos al pasillo y empezamos a seguir a María tal y como ella nos había dicho. Se paró en una puerta y nos hizo una señal para que entrásemos. Agarré fuerte la mano de Zayn y entramos en la habitación. Y ahí vi a mi madre sentada en una silla en el fondo de una gran sala de reuniones hablando con Marcos. Tenía la cara roja de haber llorado y sujetaba un pañuelo. Nada más poner un pie en la habitación Marcos y mi madre se giraron y nos miraron. Tocaba dar muchas explicaciones.