domingo, 12 de febrero de 2012

Capítulo 39.

-Deberías darle las gracias, si estoy hablando contigo ahora mismo es por él
-Lo siento joder, no sé lo que digo
-Pues si no lo sabes no lo digas, puedes hacer daño
-Lo siento ¿vale?
Se acercó a mí y me rodeó con sus brazos. Yo intenté quitarme pero él me apretaba con mucha fuerza.
-Zayn suéltame joder
-Dime que me quieres
-Que me sueltes Zayn
Cada vez me apretaba con más fuerza. Yo le daba algún golpe en la espalada y el acariciaba mi pelo y me chistaba para que me callase.
-Si no me vas a decirme que me quieres no digas nada
-Zayn te quiero, lejos. Me estás haciendo daño
-¿Lejos? ¿Estás segura?
Dejó de abrazarme y me alejé de él. Empezó a acercarse a mí poco a poco. Nos salimos de la carretera. Estábamos en un tramo que entraba al bosque.
-Andrea, te quiero –Dijo agarrándome la mano
-¿Y a Rose también?
Nada más terminar la frase moví bruscamente el brazo para que dejase de agarrarme  y Zayn perdió el equilibrio cayendo rodando por la cuesta. Se quedó tendido en el suelo y yo bajé corriendo detrás de él.
-¡Zayn!
Llegué hasta donde estaba y empecé a darle golpes en la cara. Ni abría los ojos ni me contestaba. Las lágrimas empezaron a brotar por mis mejillas, empecé a gritar pidiendo ayuda pero era inútil, no había nadie. Saqué mi móvil, estaba apagado y de los nervios no podía encenderlo. Puse mis manos en la cara de Zayn y empecé a hablarle.
-Vamos Zayn háblame, te quiero, te quiero, te quiero
En ese momento me agarró con sus manos y me besó. Tardé en darme cuenta ya que estaba en estado de shock y cuando lo hice me retiré de él.
-Eres un…
Antes de acabar la frase Zayn me había plantado otro beso. Ni me resistí ni me aparté. En ese momento era todo lo que necesitaba.
Y ahí estábamos los dos tirados en el suelo. Zayn se incorporó y me limpió las lágrimas de la cara.
-No vuelvas a hacer esto Zayn, me has asustado
-¿En serio me quieres?
-¿Bromeas? ¿Es que aún tienes alguna duda?
Inclinó el cuerpo para besarme y yo me eché para atrás.
-¿Qué ocurre?
-Zayn, necesito que me digas la verdad sobre Rose, voy a confiar en ti, pero necesito la verdad
-Tuve una aventura con Rose y unos días antes de venir a Mallorca le dije que se había acabado. Luego apareciste tú y… Bueno, me enamoré de ti, es así de simple
Otra tímida lágrima rodando por mis mejillas, la yema de su dedo pulgar acariciando mi cara y un beso, un dulce y largo beso.
-Bueno, vámonos de aquí anda
-Es que hay un problema –Dijo mientras se levantaba y se apoyaba en un árbol
-¿Qué pasa?
-No puedo apoyar el pie
-Pues tendrás que quedarte aquí –Dije riéndome
-Ayúdame
-Em, no –Dije mientras le sonreía
-Me enfadaré, tienes que cuidarme, soy tu niño ¿lo recuerdas?
-Adiós Zayn
Empecé a subir y él se quedó apoyado en el árbol con cara de tonto.
-¿En serio vas a dejarme aquí?
-Sí, y ten cuidado, cuando anochece salen los animales
-Andrea, vuelve, por favor
-Tonto, ¿cómo te iba a dejar aquí? –Dije mientras bajaba para ayudarle
Apoyó su brazo en mis hombros y yo rodeé su cuerpo con mi brazo. Subimos poco a poco y por fin llegamos a la carretera otra vez.
-¿Hacia dónde vamos?
-¿A la casa? –Me preguntó mientras besaba mi cabeza
-Está bien
El camino se hizo más largo de lo habitual ya que Zayn andaba muy despacio. Saqué el móvil y lo encendí eran las 9 y según las chicas el toque de queda era a las 9.30
-Mierda se me va a pasar el toque de queda y  no podré entrar al hotel
-Y tendrás que quedarte en casa –Dijo con una sonrisa pícara en la cara
-Sí, y no me hace gracia, es la segunda noche ya. Si fueses más rápido habríamos llegado antes
-Si no me hubieses tirado
-No te habría besado, ni perdonado. Con lo cual has salido ganando
-Es verdad –Dijo riéndose
-Además no te he tirado, te has caído –Dije riéndome
-Eso es mentira –Exclamó mientras fruncía el ceño
Estábamos a punto de llegar a la casa cuando le hice a Zayn que parara.
-Zayn tenemos que hablar ¿no crees?
-¿Sobre qué?
-Zayn el viaje se acaba, yo tengo que irme a Madrid y tú tienes que volver a Inglaterra
-¿Y?
-¿Qué vamos a hacer?
-¿Crees en el amor a distancia?
-Pero Zayn es que hay muchos contras…
-Hagamos una cosa, disfrutemos del momento y ya pensaremos qué hacer
-Está bien, pero piensa que solo son dos días los que me quedan y no creo que vaya a poder pasarlos contigo
-Eso es malo…
-Sí
-Bueno lo dicho, que ya veremos que hacer
Me besó para que no pudiese decir nada más. Y volvió a poner su brazo sobre mis hombros. De repente paró en seco, se apartó de mí y mientras me sonreía dijo.
-Perdóname por esto
Salió corriendo y ahí me di cuenta de lo que había planeado. Había fingido no poder apoyar el pie para que yo llegase tarde. Corría como un loco mientras chillaba provocándome para que fuese detrás. Y así fue, empecé a correr detrás de él. Me sacaba bastante ventaja pero tuvo que pararse a abrir la puerta de la casa y eso me ayudó a recortar distancias. Empezamos a subir las escaleras y él se encerró en una habitación. Empecé a llamar a la puerta para que me abriera pero echó el pestillo. Me senté a esperarle.
-Algún día tendrás que salir de ahí, bandido
Llevaba un par de minutos sentada en el suelo cuando de repente la puerta empezó a abrirse

sábado, 11 de febrero de 2012

Capítulo 38.


Leí una y otra vez las líneas del mensaje para cerciorarme de que no eran fruto de mi imaginación. “Zayn mi amor, estoy desando que vengas a Inglaterra para volver a verte, se me hacen duros los días que no te tengo entre mis sábanas. No me olvides, yo no lo hago, te ama, Rose.”
Me desplomé sobre el sofá y dejé el móvil en la mesa. Apoyé mis codos en mis rodillas y puse mi cara entre mis manos. Niall retiró la mesa y se sentó en el suelo. Podía notar su persistente mirada y como poco su mano subía desde mis tobillos hasta mis rodillas. Mi cerebro estaba colapsado y los miembros no me respondían. Intenté hablar, cerrar los ojos, salir corriendo, pero era incapaz de mover músculo alguno.
-Andrea, no te preocupes, seguro que todo tiene una explicación lógica
Saqué fuerzas de donde no las tenía y empecé a hablar sin quitarme las manos de la cara.
-Claro que la tiene, lógica y sencilla. Está con otra… 
-Hace un rato te dije que Zayn era un gran chico, y era verdad, él nunca te haría eso Andrea
No quería llorar, necesitaba ser fuerte. Necesitaba irme de allí, dejar todo atrás. Quería despejarme y pensar. 
-Niall, vámonos
-¿A dónde?
-A donde sea por favor, llévame lejos
-Pero Andrea… 
-Niall, lo necesito
Niall me gritaba desde la puerta de la calle que bajase ya. Estaba terminando de recoger mis cosas. Cogí mi móvil y lo apagué, no quería saber nada de nadie, nada de Zayn. Bajé las escaleras y salí de allí. Caminamos por la carretera. No hablamos nada. Quizá porque Niall no tenía palabras para consolarme, en verdad nadie las tenía ya que no las había. Sin darnos cuenta llegamos a un pequeño lago y nos sentamos en el suelo. Niall cogió una pequeña piedra y la tiro al agua haciendo que rebotase varias veces antes de hundirse. 
-Intenta hacerlo –Dijo tendiéndome una piedra
-No gracias
Frunció el ceño y me obligó a levantarme. Se puso delante de mí, cogió mi brazo, extendió mi mano, dejó la piedra en la palma y por último apretó mis dedos con fuerza para que no se me cayese la piedra. 
-Tírala, no pierdes nada
-Tampoco gano 
-Si la tiras más lejos que yo te dejo sentarte –Dijo mientras tiraba su piedra bastante lejos
-Está bien
Le sonreí tristemente y la tiré. Se quedó algo anonadado. Mi piedra llego mucho más lejos que la suya. Cuando terminó de sumergirse volví lentamente a mi sitio. 
-Bueno, esto no tenía que salir así –Dijo con una amplia sonrisa en la cara mientras se acercaba a mí
-Las cosas no siempre salen como queremos –Le dije mientras encogía las piernas y cruzaba mis brazos apoyándome en ellos
-Zayn no te ha engañado
-¿Por qué estás tan seguro?
-Porque él no es así
-Ya…
-Porque te quiere…
-Quizá no lo suficiente
-¿Eres tonta Andrea?
-Nunca  había visto ese brillo en sus ojos y cuando habla de ti sonríe como un jodido imbécil… Bueno, como un jodido enamorado
-No sé Niall…
-Confía en mí… Habla las cosas con él, si le quieres lucha, es simple
Le abracé fuerte, quizá demasiado. Besé su frente y acaricié sus mejillas con mis manos.
-Eres un gran amigo Niall
-No me lo recuerdes –Dijo riéndose
Estuvimos un rato más en el lago y volvimos a salir a la carretera. El tiempo que había pasado con Niall me ayudó a despejarme y a no pensar en el mensaje. De repente escuchamos una voz que nos llamaba.
-¿Andrea? ¿Eres tú?
Niall y yo nos giramos de golpe. Era Zayn, venía corriendo y a medio camino antes de llegar hasta nosotros, tuvo que pararse a coger aire. Por muy enfadada que estuviese no podía dejar de ver sexy a Zayn. Una chaqueta de cuero negra con una camiseta blanca ajustada y unos vaqueros oscuros. Su pelo hacia arriba y esos andares que me traían loca. Se acercaba a nosotros, yo intenté irme pero Niall me agarró la mano.
-Habla con él
-Ni quiero ni puedo
-Dale la oportunidad de que te explique el mensaje
-¿Por qué debería hacerlo?
-Joder Andrea, porque le quieres
-Pero
-Hazlo por mí –Dijo interrumpiéndome
-Está bien
-Luego me cuentas
Me besó la mejilla y se marchó con los ojos llorosos. Zayn llegó hasta donde yo estaba y fue a darme un beso, yo me retiré y bajé la mirada al suelo.
-¿Qué te pasa?
-¿Qué te pasa a ti Zayn?
-Has leído el mensaje ¿verdad?
-Bag, déjalo
Di media vuelta y me agarró la mano. Me deshice de él con frialdad.
-Joder Andrea, deja que te explique
-¿Qué me vas a explicar? ¿Qué me has engañado? Adelante, hazlo –Dije cruzando los brazos
El rostro de Zayn al igual que el mío mostraban tristeza. Agarró mi cara con sus manos y me miró fijamente a los ojos.
-Te juro que no significa nada para mí
-Y si no significa nada para  ti ¿Por qué te manda mensajes diciendo que se le hacen duros los días que no estás entre sus sábanas?
En ese instante dejó de cogerme la cara y se echó las manos a la cabeza.
-Andrea eso es pasado, ya está, no hay más. Hace semanas que no la veo
-Sí, las dos que llevas aquí…
-Pero es que ahora estoy contigo y eso ella no lo va a cambiar
Bajé la mirada al suelo y Zayn me cogió las manos.
-Créeme Andrea, no siento nada por ella
-Pero Zayn
-Confía en mí por favor, ahora soy yo el que te lo pide
-No es tan simple, yo nunca te di motivos para que desconfiases de mí, de que pudiese tener algo con Niall y tú lo hiciste
-Ah o sea que es por Niall ¿no? Él te ha metido los pájaros en la cabeza
-¡¿Qué?!

viernes, 10 de febrero de 2012

Capítulo 37.

No podía articular palabra y mucho menos hacer frases con sentido. Niall se giró y se tapó los ojos con la mano. Me temblaban las piernas de la vergüenza que estaba pasando y no tenía muy claro hacia donde dirigir mis pasos.
-Oh, Andrea, eh… Vaya manera de darme la bienvenida –Dijo Niall un poco nervioso intentando quitarle peso al asunto
En ese momento Zayn entró al salón y se quedó un poco absorto pero rápidamente cogió mi brazo y me arrastró hasta la puerta del salón.
-Discúlpanos un momento Niall
-Claro…
Salimos del salón y cerró la puerta para que Niall no nos oyese. 
-¿Qué coño haces así?
-Joder, no me hables así, no sabía que Niall estaba ahí
-¿Cómo quieres que te hable?
-¿Bien? –Le dije con un tono irónico
-Encima…
-Podrías haberme dicho que había venido Niall
-Te dije que te vistieses y no lo hiciste
-¡Oh, siento haber desobedecido tus ordenes! 
Empecé a subir las escaleras y Zayn se quedó atrás. Entré en la habitación y me vestí. Me metí al baño para peinarme. Me recogí el pelo en una coleta y cuando me estaba poniendo la goma Zayn se puso detrás de mí y colocó sus manos en mi cintura. Yo seguía con las manos en mi pelo y me mostré algo seria. Estaba un poco enfadada por como me había hablado. Se dio cuenta de lo rígida que estaba y empezó a besar mi nuca y mi cuello. Hizo que cerrase los ojos y que cada centímetro de mi piel se erizase. Me giró poco a poco y apoyó su frente en la mía. Abrí los ojos y encontré su mirada clavada en mis pupilas.
-¿Estás enfadada?
No le contesté y empujó suavemente mi cabeza con su frente. Metió las manos en los bolsillos traseros de mi pantalón.
-Lo siento –Dijo con una amplia sonrisa en la cara 
Me retiré de su lado y me apoyé en la pared dejándome caer hasta el suelo, Zayn hizo lo mismo. 
-Zayn, hay una cosa que no entiendo… Si te da tanto miedo que yo pueda sentir algo por Niall, ¿Por qué haces que pasemos tiempos juntos?
-¿Sabes? Hace una semana ni se me habría pasado por la cabeza, pero estos días me he dado cuenta de que tengo que confiar en ti, porque si no lo hago, me arriesgo a perderte, ¿Y qué mejor forma de demostrarte que confío en ti que esta?
Puse mi mano en su pelo y dejé que se deslizara hasta la barbilla. Luego le acerqué a mí y le besé. 
Bajamos las escaleras y antes de entrar al salón Zayn me dio un beso.
-Disfrútalo, será el último en mucho tiempo –Dijo guiñándome un ojo
Le agarré la camiseta, me puse de puntillas y le robé un último beso más corto que el anterior antes de abrir la puerta.
-Hola Niall
-Hola, otra vez –Dijo con una amplia sonrisa en la cara
Nos sentamos cada uno a un lado de Niall. Los primeros minutos fueron algo raros. Se notaba cierta tensión en el ambiente, había una mezcla entre amor, rencor y celos. Pero poco a poco la situación se fue suavizando. Estuvimos hablando de mil cosas. Nos reímos como tres amigos. Como si nunca hubiese habido más que una simple amistad entre los tres. De repente Zayn empezó a recoger sus cosas.
-Bueno chicos, tengo que hacer unas cosas, en dos horas estaré aquí 
Terminó de recoger sus cosas y llegó un momento incómodo, la despedida. Se acercó a mí y me dio un beso en la mejilla. Se me hizo raro, ¿un beso en la mejilla? Era lo mejor que podía haber hecho. No pude evitar reírme cuando vi a Zayn besando a Niall en la mejilla y la frente. Niall se sonrojó y Zayn se fue riéndose.

-Es un gran chico –Dijo Niall mirando al suelo
-Si que lo es –Dije girándole la cara para que me mirara
Aún estaba algo colorado. Llevaba una camiseta azul celeste que le resaltaba aún más los ojos.
-Y tú también lo eres Niall
-Pero no lo suficiente
-Lo suficiente y más
-No para ti
-A lo mejor es que yo no soy la indicada
-Pero yo quiero que seas tú…
Resoplé y me recosté en el sofá. Niall hizo lo mismo. Estábamos los dos tirados en el sofá sin saber muy bien que decir y en ese momento el perro subió con nosotros.
-¿Y este perrito? –Dijo acariciándolo
-Me lo ha regalado Zayn
-¿Cómo se llama?
-Aún no lo hemos decidido
-Pero se merece tener un nombre
-¿A ti que nombre te gusta?
-¿A mí?
-Sí
-Pues… Es una tontería
-No, dímelo
-Pero…
-Ni pero ni nada
-Bueno… Perro
-¿Perro?
Las carcajadas se apoderaron de mí y Niall me dio con un cojín en la cara, cosa que hizo que me riese  aún más.
-Bueno, deja de reírte ya ¿no?
-Lo siento, es que es horrible
-Vale ahora sí que me has enfadado
Dejó el perro en el suelo y se tiró encima de mí. Agarró mis muñecas con una de sus manos y con la otra empezó a estirarme el moflete.
-Sufre pecadora
-Niall para –Dije con dificultad
-¿Por qué tendría que hacerlo?
Dejó de estirarme el moflete y agarró cada una de mis muñecas con una de sus manos.
-Estás roja, y fea
-Gracias, muy amable por tu parte –Le dije con una sonrisa en la cara
Se acercó a mí y me besó la frente. Un beso que duró dos segundos. Dos segundos eternos, o quizá no tan largos. Mis ojos cerrados y mi pecho lleno de aire. Nerviosa no, lo siguiente. Y su colonia… Ese olor, esa sensación, esos dos segundos.
Sin darme cuenta Niall ya se había sentado en su sitio.
-Ya puedes abrir los ojos eh muñeca
Me sonrojé y le pegué en el brazo sin intención de hacerle daño.
-Echaba de menos reírme tanto contigo
-Me echabas de menos a mí, son cosas distintas nena
-¿Nena? ¿Muñeca? Que creído te lo tienes ¿no?
-Sí… Pero te gusta
-Eres tonto jajaja
-Lo sé
-Entonces se llamará perro -Le dije sonriendo
-Gracias princesa -Dijo con una amplia y preciosa sonrisa
Pasaron dos horas. Me había reído como nunca. Lo había pasado genial excepto por el hecho de que no tenía noticias de Zayn.
-¿Y Zayn dónde estará? ¿Le habrá pasado algo?
-Seguro que está bien pero llámale y así te quedas más tranquila
Cogí mi móvil y empecé a llamar a Zayn. Niall y yo nos extrañamos al oírlo.
-Está por aquí, se lo ha dejado –Dijo Niall mientras rebuscaba entre los cojines
-Aquí está
, bueno, como veo que no cuelgas ya lo hago yo –Dijo riéndose
Que tonta era, seguía llamando sabiendo que el móvil estaba aquí. Niall colgó y se quedó mirando la pantalla del móvil algo pálido y preocupado.
-¿Qué pasa Niall? ¿Qué lees?
Estaba perplejo y a penas pestañeaba. Fui a cogerle el móvil y rápidamente movió la mano.
-No es nada, no hace falta que lo leas –Dijo algo nervioso

-Entonces eso significa  que hay que leer algo ¿no? –Le pregunté divertida
Aproveché un descuido y le arrebaté el móvil de las manos. Niall se echó las manos a la cabeza y apoyó sus brazos en sus rodillas. La amplia sonrisa que tenía se me borró cuando leí esas líneas.

jueves, 9 de febrero de 2012

Capítulo 36.

Todas las miradas estaban puestas en nosotros, todas menos una, la de Niall. Zayn empezó a tirar de mi mano.
-Venga tenemos que irnos
-Chicas, ¿me cubrís esta noche?
-¿Toda la noche? -Preguntó Amira extrañada
-Sí -Contestó Zayn
-Está bien, pero nos debes una -Dijo Nuria con una amplia sonrisa en la cara
Las abracé y nos despedimos de todos. Corrimos hasta una calle por la que pasaban taxis continuamente y cogimos uno. Estaba bastante nerviosa, no podía dejar de morder mi labio inferior. Me apoyé en el hombro de Zayn mientras me cantaba al oído. Sonrisas, miradas, y besos, muchos besos.
Llegamos a la casa que Zayn tenía alquilada y entramos corriendo. Me llevó al salón, Zayn no había soltado mi mano en todo el viaje.
-Siéntate aquí un momento
Me obligó a sentarme en el sofá y empezó a abrir cajones buscando algo.
-Vale ya lo tengo -Dijo cogiendo un papel
-¿Ya tienes qué?
-Calla y espera
Salió del salón y apagó la luz.
-¿Por qué apagas?
No me respondía.
-¿Zayn?
Oí como bajaba rápidamente las escaleras y volvía a entrar al salón sin encender la luz. Entre la oscuridad pude distinguir que llevaba una gran caja en las manos, parecía pesada. Se sentó a mi lado y me besó la mejilla.
-¿Te acuerdas cuando dijimos que nos casaríamos y tendríamos un perro y una casa?
-Y que nos haríamos viejos juntos.. ¿Cómo olvidarlo?
-Está bien, abre la caja
Abrí la caja con cuidado y metí la mano. Noté como mis dedos empezaba a humedecerse. En ese momento Zayn que se había levantado sin que me diese cuenta encendió la luz. Pude ver como en la caja había un pequeño labrador blanco. Tenía una nota en el collar.
-Antes de decir nada, lee la nota
-Pero
-Calla y hazlo
Miré en la caja y vi como el pequeño cachorro de labrador intentaba salir. Lo cogí en brazos corriendo y cuando fui a darle las gracias a Zayn puso su dedo en mi boca y me señaló el fondo de la caja. Sonreí y cogí el mismo papel que minutos antes Zayn había encontrado. Lo cogí con cuidado. Mis ojos fueron directamente a un frase que había escrito Zayn con un rotulador. “¡Ya tenemos el perro y la casa!” Dejé el perro en el suelo y me tiré de golpe encima de Zayn. No pude evitar emitir algún que otro sonido raro fruto de la felicidad.
-¡Gracias, gracias, gracias! ¡Mil gracias!
No le dejé hablar. No paraba de darle besos y agradecerle lo que había hecho. Le apreté y estiré los mofletes en repetidas ocasiones mientras le besaba la cabeza una y otra vez. Cogió mis manos y me retiró de él.
-No tienes nada que agradecerme, ojala pudiera hacer más.
Aún no me lo podía creer. ¡Zayn había comprado la casa! ¡Y el perro! Estábamos tumbados en el sofá. Aún no teníamos claro que nombre le íbamos a poner. Ya eran las 12 de la noche y aún no nos habíamos dormido. Una idea pasó por mi mente. Subí las escaleras y me metí en nuestra habitación, nuestra habitación.. Que raro sonaba eso. Apagué todas las luces y me quité algo de ropa. Abrí la puerta y empecé a llamar a Zayn.
-Zayn, sube un momento, es urgente
En menos de dos segundos Zayn estaba en la habitación. La luz seguía apagada y justo cuando la iba a encender cogí su mano y la puse en mi cintura. Me acerqué a él y empecé a desabrochar cada botón de su camisa.
-Verás Andrea.. -Dijo entre beso y beso
-Sh..
Agarró mis manos y se separó de mí. Luego me hizo sentarme en la cama y se puso a mi lado.
-¿Qué pasa? ¿Qué estoy haciendo mal?
-Nada, es solo que no quiero que pienses que te he traído aquí para..
Me puse en el centro de la cama cruzando las piernas como un indio.
-Pero Zayn, yo no pienso eso. Todo lo que haya hecho, esté haciendo y vaya a hacer será porque yo lo quiero
-Ya pero no sé.. Para mí eso no es lo más importante, de verdad
Me dejé caer en la cama y él se puso a mi lado.
-Yo te había traído aquí con la idea de pasar la noche abrazados, solo eso
-Está bien entonces
Abrí la cama y me quedé en ropa interior. Él hizo lo mismo. Apoyó su cabeza en mi tripa de tal manera que nos estábamos mirando. Por la ventana entraba la luz de una amplia luna llena.
- Andrea
-¿Qué?
-Con esta luz te ves preciosa.
Zayn seguía dormido y yo me levanté con sigilo. Me puse su camisa y bajé al piso de abajo. Empecé a hacerle el desayuno y se lo subí en una bandeja. Aún no se había despertado y a mí me daba bastante pena hacerlo, pero mi torpeza se encargó por mí. Di un portazo que hizo que las paredes retumbaran y Zayn se sobresaltó.
-¡¿Qué pasa?!
-Lo siento, ha sido sin querer
-Me has preparado el desayuno... -Dijo con una amplia sonrisa en la cara mientras agarraba las sábanas
-Sí, pero no quería despertarte
-No seas tonta, ven aquí
Me senté a su lado y le puse la bandeja encima.
-¿No me lo vas a dar tú?
-¿En serio quieres que lo haga? -Le pregunté extrañada
-Sí, me hace sentir que soy.. Tu pequeño
Acaricié su pelo y le di el desayuno. Nos manchamos bastante, parecía que era la madre de Zayn. Cuando terminamos se levantó de la cama y empezó a vestirse.
-Vístete, quiero enseñarte algo
-Está bien
Zayn bajó al piso de abajo después de recoger la bandeja. Me metí en el baño para arreglarme un poco. Siempre había soñado con ponerme la camisa de mi novio después de pasar la noche juntos y por fin lo había conseguido. Perdí la noción del tiempo mientras me aseaba un poco.
-Andrea baja, es hora de que veas esto
-Sí...
Salí del baño y empecé a bajar las escaleras. Me había peinado y lavado pero por culpa de esa estúpida felicidad había olvidado cambiarme. Tan solo mi ropa interior y la camisa de Zayn cubrían mi cuerpo. Me dirigí al salón tal y como Zayn me había dicho y mi sorpresa y vergüenza fueron descomunales al ver a Niall sentado en el sofá mirándome de arriba a abajo.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Capítulo 35.

Miré hacia abajo y vi como Niall me observaba detenidamente sin soltar mi mano.
-Lo siento pero tengo que ver a Zayn
Dejé mi mano caer para que Niall me soltara y empecé a subir. Me quedé en las escaleras para no mojar el nada. Zayn estaba en una tumbona y yo le grité para que se viniese. Se acercó y se tumbó en el suelo acercando su cara a la mía. Me agarré fuerte a la escalera para no caerme y poniéndome de puntillas le susurré al oído.
-¿Quieres que suba contigo?
-No, recuerda que hoy ibas a estar con tus amigos
-Si, tú también ibas a estarlo
-Pero alguien tiene que cuidar el barco ¿no crees?
-Pero podemos hacerlo los dos
-Nada de eso, baja y disfruta
Antes de que pudiese objetar algo al respecto sus labios estaban plantados en los míos. Zayn empezó a echarse hacia delante de manera que me empujaba consiguiendo que mis manos se soltasen y que cayese al agua. Subí a la superficie y para mi sorpresa Zayn ya no estaba en las escaleras. Me quedé mirando con la esperanza de que volviese pero apenas pasaron unos segundos mi cabeza volvió a estar bajo el agua esta vez con la ayuda de Louis.
-Louis eres malo
Me agarré a su espalda y apoyé mi barbilla en su cabeza. Louis empezó a nadar con dificultad y cuando estábamos apartados de los demás me bajó.
-Louis, gracias por lo de antes
-Estuve hablando con Niall
-¿Y qué te dijo?
-Me dijo cosas que nunca antes me había dicho
-¿Cosas malas?
-Depende
-¿De qué depende?
-Depende de quien las oiga
-No te entiendo Lou
-Te quiere… Y Zayn también, y por lo que veo… Tú quieres a los dos
Me apoyé en el barco y el hizo lo mismo.
-No sé Louis, pensé que con lo que pasó hoy con Zayn mi cabeza se había despejado, mis dudas se habían ido, pero cuando he hablado con Niall… Cuando le he tenido tan cerca he olvidado todo. Y te juro que daría lo que fuera por tener las cosas claras, pero no es tan simple
-¿Quién dijo que lo fuera?
-No sé Louis, quizá  todo esto es un error, quizá nunca debí salir con Zayn
-No digas eso
-¿Por qué?
-Porque si no hubieses salido con Zayn, ahora no serías mi Zanahoria
Una lágrima cayó por la mejilla de Louis.
-¿Por qué lloras?
-Verás a lo mejor te resulta raro pero es que a veces pienso que eres mi mitad. Porque cuando tú estás mal yo siento lo mismo. Cuando estamos en lugares distintos a veces algo dentro de mí me dice que me necesitas, como antes en la cámara frigorífica. Es como si fueras… Como si fueras…
-Tu alma gemela –Dije sin dejarle terminar la frase
-¡Si! No sé, me da la sensación de que nos conocemos desde siempre. Y solo de pensar que puedo perderte…
Me acerqué a él y le abracé impidiéndole seguir hablando.
-Louis, nunca me perderás. Aunque Zayn y yo lo dejemos, aunque discuta con Niall, aunque pase lo que pase, nunca me perderás… Incluso si me muero antes que tú, siempre estaré contigo.
Le besé la mejilla y después de hacerlo le hice una ahogadilla. Subió y empezó a reírse mientras me la devolvía. Fuimos con los demás. Estaban echando carreras y nos unimos a ellos. Empezamos una guerra de ahogadillas, no importaba a quien ahogases, tampoco quien te ahogase, lo único que importaba era pasarlo bien.
Estuvimos mucho rato jugando y los chicos subieron arriba.
-Vamos a comer algo ¿Venís?
Todas dijimos que no. Nos queríamos quedar un rato más en el agua.
-¿Os lo estáis pasando bien?
-Sí, son muy majos –Dijo Amira
-Si, aunque español entienden más bien poco –Dijo Nadia riendo
-La verdad es que sí, espero que no les hayáis vacilado mucho
-No ha sido mucho…. -Dijo Nuria con una sonrisa pícara
Todas reímos. De repente oímos un sonido raro que venía del barco. Harry y Niall estaban quitando la escalera.
-Eh ¿qué hacéis? –Chilló Nadia
-Siento tener que comunicaros que os vais a tener que quedar en el agua –Dijo Harry con una sonrisa pícara en la cara
-¡No no no no no! Este no era el trato –Gritó Nuria
-Lo siento, la próxima vez será –Dijo Niall guiñándole un ojo
-Louis dejarnos subir –Le dije
-No me dejan
Los chicos no dejaban de reírse y nosotras nos pusimos a hablar de ellos en español. Zayn entendía la mayoría de las cosas y se reía, Niall también entendía bastante. Liam y Harry nos miraban extrañado. Y Louis… Louis había desaparecido.
-Venga Zayn déjanos subir –Le dije poniendo cara de pena
-Vale…
Zayn cogió la escalera y justo cuando iba a ponerla Liam y Harry le agarraron por detrás y le hicieron cosquillas hasta tirarle al suelo poniéndose ellos encima. De repente apareció Louis. Todos estallamos en carcajadas. Se había puesto unas bragas por encima del bañador y un sujetador en la cabeza. Llevaba un pañuelo a modo de capa. Puso los brazos en jarras y empezó a gritar.
-No temáis preciosas, el héroe braguitas sexys, ha llegado para salvaros
-¡Oye esa ropa es mía! –Chilló Amira enfadada
Los chicos se miraron y se levantaron corriendo hacia donde estaba Louis. Consiguieron cogerle entre todos de brazos y piernas y le tiraron al agua. El sujetador empezó a flotar y Amira lo cogió. Zayn aprovechó el despiste de Harry, Niall y Liam para poner la escalera y todos subimos. Al parecer Nuria y los chicos habían planeado que nos mojásemos la ropa y por eso Nuria había traído ropa de cambio en la mochila. Todos nos pusimos ropa seca y dejamos la mojada al sol para que se secase. Estuvimos toda la tarde riendo, cantando y bailando. Nos lo estábamos pasando bien pero estaba anocheciendo y era peligroso navegar así que decidimos volver. Llegamos al puerto y unos hombres se quedaron al cuidado del yate mientras nosotros nos marchábamos. Los chicos insistieron en acompañarnos hasta el hotel así que no pudimos negarnos. Zayn y yo íbamos detrás de ellos ya que apenas habíamos estado juntos. Llegamos a la puerta del hotel y empezamos a despedirnos, cuando fui a despedirme de Zayn este se echó para atrás.
-¿Qué pasa?
-No puedes irte aún
-¿Por qué?
-Aún queda una sorpresa.

martes, 7 de febrero de 2012

Capítulo 34.

Abrí los ojos de golpe, y para cuando lo hice Niall ya estaba a una distancia bastante considerable. Miré hacia la puerta rezando porque no fuese Zayn, y por suerte, no lo era. Era Louis. Los tres nos habíamos quedado un poco fríos, no sabíamos que decir, no podíamos movernos. Pasaron unos minutos, minutos que se hicieron horas, semanas, meses, años. Minutos largos y cargados de miedo, indecisión, temor, silencio. Las respiraciones eran lo único que se oía. De repente Zayn apareció al lado de Louis.
-Andrea, llevo más de media hora buscándote, ¿qué hacéis aquí?
Lo que faltaba, ya no solo Louis, ahora también Zayn. Un silencio más cargado. Los nervios a flor de piel. No sabía que decir. ¿Le decía la verdad? ¿Le decía que había estado a punto de besarme con Niall? Zayn seguía preguntando, y el silencio cada vez hacía más daño. Abrí la boca para intentar decir algo y así conseguir deshacerme de ese jodido silencio. Cerré los ojos y cogí aire despacio, esperando que Zayn dejase de preguntar. Y justo cuando pensé que ese silencio iba a asfixiarme, Louis apareció y me salvó.
-Estábamos jugando a ver quién podía aguantar más tiempo sin hablar, y por tu culpa, he perdido. Estarás orgulloso
Louis. Louis y su imaginación. Louis y su capacidad de sacarme de los líos. Louis y su manera de vivir la vida. Louis y sus zanahorias. Louis.
-Bueno, pues si ya habéis terminado, estoy dispuesto a llevármela
Louis se quedó mirándome, le debía una. Después de salvarme el pellejo debía levantarme e ir con Zayn.
-Ir yendo vosotros, que yo tengo que hablar con Niall -Dijo Louis
Zayn me hizo un gesto con la cabeza y salió de allí esperando que le siguiera. Me levanté y cuando pasé por el lado de Louis le susurré.
-Te juro que no he hecho nada
Me sonrió y me hizo un gesto para que saliese de allí. Antes de cerrar la puerta eché un último vistazo. Niall no se había movido, tenía los brazos apoyados en sus rodillas y la cabeza gacha mirando al suelo. Cerré la puerta y corrí hacia Zayn.
-Espérame
Se giró y me acerqué a él. Rodeó mi cuello con su brazo y me besó la frente. Llegamos a la cubierta. Todos estaban riéndose y hablando de tonterías. De vez en cuando las chicas hablaban en español sobre ellos mientras estos se limitaban a mirarse con caras raras. Zayn y yo nos sentamos algo separados de los demás, necesitaba sentir sus labios y con Niall delante no iba a ser agradable.
Estábamos sentados mirando al mar. Empezamos a hablar de tonterías, cosas sin sentido. Frases que empezaban en español y acababan en inglés. Sonrisas que acababan en caricias. Caricias que acababan en besos.
Louis se acercó a nosotros y tiró de mi brazo.
-Lo siento tengo que hablar con ella
Zayn no pudo oponerse, ya que cuando se dio cuenta de lo que estaba pasando Louis ya me había arrastrado medio metro. Nos metimos en una habitación. Me senté en la cama mientras Louis se aseguraba de cerrar bien la puerta.
-¿Qué ha pasado ahí dentro?
-No ha pasado nada
-¿Y si yo no hubiese entrado habría pasado algo?
Me agaché y apoyé mi cabeza en mis piernas mientras me tapaba la cara con las manos.
-No sé que habría pasado Lou… Solo sé que es lo que sí ha pasado
Louis se acercó a mí y acarició mi espalda.
-Está bien Zanahoria, no quiero que te pongas mal, tienes derecho a tener dudas
-¡Es que no quiero tener dudas Louis! –Dije mientras me incorporaba
-Ya, pero tú no controlas eso Andrea
Louis me abrazó fuerte impidiéndome hablar.
-Lo siento por haberte traído aquí, no es el mejor momento para hablar, cuando nos vayamos seguimos
Me dio un beso en la frente y tiró de mi mano para levantarme de la cama. Volvimos con los demás chicos.
-He pensado que lo mejor va a ser que dejemos los móviles y demás aquí para evitar que se mojen – Dijo Harry mientras pasaba una cesta
-Sí, es buena idea –Dijo Nuria mientras se reía pícaramente
-Eh chicos mirad esto –Dijo Liam mientras se acercaba a la barra del barco y señalaba el agua
Todos nos acercamos corriendo pero no veíamos nada.
-¿El qué Liam? No hay nada
-Subiros a la barra, está en el agua
Todas nos subimos a la barra. Yo me giré un instante al ver que los chicos no se habían subido, y pude ver cada uno se encargó de tirar al agua a una de las chicas. Louis tiró a Amira, Liam a Nadia y Harry a Nuria. Quise bajarme rápidamente de la barra pero Niall fue más rápido y me cogió en brazos. Se acercó a la barra y yo empecé a pegarle para que me dejara bajar.
-Niall no se te ocurra tirarme al agua
-Y ¿Por qué no?
Zayn estaba algo confuso. Se le veía en la cara que no sabía que hacer. Niall me tenía en brazos y estaba a punto de tirarme al agua, y no podía, bueno, no debía, montar un espectáculo ni hacer una montaña de un grano de arena.
-Niall déjame en el suelo o me voy a enfadar
-No
-Tienes tres segundos, tres, dos, uno
Cerré los ojos y fruncí el ceño con la esperanza de tener los pies en el suelo.
-¡Niall!
-¿Estás enfadada?
-Sí
-Entonces ya no tengo nada que perder
En ese momento Louis y Harry empujaron a Liam, el cual cayó al agua con las chicas.
Yo seguía en los brazos de Niall y Zayn había desaparecido. Apenas dos segundos antes le había visto mirándonos fijamente y ahora había ya no estaba. Niall me agarró con fuerza y se acercó a unas escaleras que bajaban directamente al agua.
-Coge aire que va a ser un viaje movidito
-No Nia…
Antes de poder acabar la frase ya estaba dentro del agua. Niall había saltado del barco conmigo en brazos. Subí a la superficie para coger aire. Estaba totalmente empapada. Todos lo estábamos. Ahora entendía por qué Harry nos había dicho que dejásemos los móviles arriba. Vi como Nuria le chillaba a Harry desde abajo.
-Oye, este no era el trato, se supone que yo tendría que estar ahí arriba
-Y yo también –Protestó Liam
-Ah, o sea que lo teníais pensado ya, ¡y tú lo sabías Nuria! –Exclamó Nadia
-¿Cómo puedes ser tan mal amiga? –Dijo Amira mientras la ahogaba con la ayuda de Nadia
Miré hacia arriba en busca de Zayn y en vez de eso vi a Louis y Harry que se habían quedado en bañador. Empecé a reírme descontroladamente. Harry y Louis llevaban dos flotadores amarillos con forma de pato. Iban a conjunto. Todos nos quedamos mirándoles y no pudimos evitar reírnos. Se cogieron de la mano y se lanzaron al agua. Me acerqué a la escalera para subir a ver a Zayn pero alguien empezó a tirar de mi mano sin dejarme subir.
-No te vayas, quédate conmigo, por favor.

lunes, 6 de febrero de 2012

Capítulo 33.

Me paré enfrente de la casa de Niall, las chicas no tardaron mucho en llegar. Nos tuvimos que sentar en el suelo, estábamos realmente cansadas.
-¿Por qué has corrido?
-Para llegar antes
-¿Para llegar antes? Pero si ahora tenemos que pararnos a descansar no llegamos antes, tonta –Dijo Amira mientras se daba aire con la mano
-También es verdad
Las tres sonreímos. Estábamos algo rojas pero en unos minutos se nos pasó. Llamamos a la puerta una, dos, tres, cuatro veces pero nadie abría.
-No hay nadie en la casa
-¿Pero no te había dicho Zayn que viniésemos aquí?
-Sí
-¿Y dónde están?
-No lo sé, vamos a sentarnos aquí y les esperamos
Nos sentamos en los escalones que habían debajo de la puerta. Llevábamos unos 10 minutos esperando cuando vimos a Nuria corriendo hacia la casa.
-¿Nuria?
Se agachó poniéndose las manos en las rodillas mientras cogía aire. Traía una mochila.
-¿Y esa mochila?
-Es para llevar un par de cosillas –Dijo con dificultad
-Pero no hay nadie en la casa
-Es que ha habido un cambio de planes, vamos a la playa
Fuimos caminando hasta la playa. Íbamos cantando canciones antiguas y algo ridículas. Cuando estábamos en la orilla vimos como Liam nos saludaba con la mano. Las chicas iban bastante serenas, se palpaba tranquilidad en el ambiente, yo en su lugar habría estado bastante nerviosa.
-Hola Liam, estas son Amira, Nadia y Nuria
-Hola chicas, encantado –Dijo Liam mientras se acercaba y las daba dos besos a cada una.
-Bueno ¿Y dónde están los demás?
-Allí –Dijo mientras señalaba el mar
-¿Cómo?
-¡Allí!
-Liam… No veo nada
-Bueno, montaros y lo veréis
Subimos a una pequeña barca amarilla. Esa barca me recordó a la cita que tuve con Niall ¿Cita? ¿Había sido una cita? Bueno no sé… Yo no sabía que era Niall, sino obviamente no la habría aceptado… ¿o sí? Por un momento estuve bastante ausente, pero el agua que Nadia me tiró en la cara me despejó bastante.
-Eh, ¿qué haces guarra?
Yo también la salpiqué y sin darnos cuenta las cuatro empezamos a tirarnos agua mientras nos decíamos cosas no demasiado bonitas. Liam tenía cara de estar enterándose de poco ya que hablábamos en español. De vez en cuando arrugaba la frente y miraba hacia los lados sin mover la cabeza mientras seguía remando. Era una situación bastante graciosa. Ya estábamos tranquilas y sentadas cuando Nadia se levantó y empezó a cantar canciones Disney. Amira, Nuria y yo no pudimos resistir la tentación y nos levantamos con ella. Cuando nos quisimos dar cuenta estábamos junto a lo que podría ser un pequeño yate.
-Bueno chicas, ya hemos llegado
-No sé si te has dado cuenta de que estamos en medio de la nada
-Jajaja, sí, me he dado cuenta. Anda mira hacia arriba
Todas levantamos la cabeza. Y justo encima de nosotros 4 pequeñas cabezas asomaban. Eran Niall, Harry, Louis y Zayn.
Con ayuda de Liam subimos al yate. Les presenté a las chicas y no tardaron en coger confianza con ellos. Primero saludé a Louis que para no variar nada más poner un pie en el barco me cogió en brazos y empezó a dar vueltas haciendo que mis pies dejaran de tocar el suelo. Después me acerqué a ver a Harry, el cual me recibió con una amplia sonrisa. Y luego Zayn.
-Mi amor, esta es la otra sorpresa, estos días no hemos podido disfrutar con nuestros amigos, así que he alquilado el yate para que pasemos la tarde con ellos
-Gracias por pensar en todo –Le dije mientras pasaba mi mano por su cara
-Siento haberte dejado sola antes. Me habría gustado despertarte pero prefería ver tu sonrisa mientras dormías, ojalá me hubiese podido quedar todo el día contigo
-Tonto, tendrías que haberme despertado
Le besé la mejilla y se quedó algo extrañado.
-¿Por qué no me besas?
-No quiero provocar una situación incómoda con Niall
-Tienes razón
-Por cierto, ¿dónde está?
-Baja esas escaleras y la primera puerta a la derecha, ha ido a por unas bebidas a la cámara frigorífica
-Vale
Me dirigía a las escaleras cuando oí a Zayn llamar a Nuria.
-Nuria, ven un momento, ¿Has traído eso?
-¿Acaso lo dudabas?
-Bien hecho
Los dos rieron. A saber que estaban tramando. La verdad me daba miedo solo pensar lo que habrían preparado. Los dos tenían una mente y un humor retorcido, por no hablar de su imaginación.
Bajé las escaleras y me paré frente a la puerta de la derecha tal y como Zayn me había dicho. Respiré hondo antes de entrar. Tenía que contarle a Niall lo que había pasado con Zayn, tenía que contarle que íbamos más en serio que nunca.
-¿Se puede?
Niall estaba agachado sacando un par de botellas de alcohol, se giró y me sonrío.
-Has tardado bastante en venir
-¿Qué?
Pasé y cerré la puerta.
-¡Andrea!
-¡¿Qué?!
-Dime que no has cerrado la puerta.
Me giré de golpe e intenté abrirla, la puerta solo se podía abrir por el otro lado, nos habíamos quedado encerrados.
-¿Y ahora qué vamos a hacer Niall?
-Esperar a que alguien venga y nos abra antes de que nos congelemos
Los dos nos quedamos un buen rato en silencio. Allí dentro no había cobertura y nadie contestaba a nuestros gritos. Niall sacó tema de conversación.
-¿Sabes? Llevaba esperándote aquí desde que llegaste
-¿Y si no hubiese venido?
-Sabía que lo vendrías
Se sentó en el suelo y yo me senté a su lado.
-¿Por qué estabas tan seguro?
-Porque te conozco, y sé que me quieres
-Siempre igual Niall
-Sabes que es verdad...
-Bueno, no he venido a discutir he venido a decirte algo importante
-¿El qué quieres decirme?
-Zayn ha cambiado y vamos completamente en serio, más que nunca
-¿Y cómo sabes que ha cambiado?
-Porque ha pasado algo que…
-No me digas más, no quiero saberlo
-Yo solo quería contártelo para que dejases de esperar algo que no va a ocurrir nunca
-Venga Andrea por favor, algún día ocurrirá
-No
Se acercó a mí hasta hacer que cada centímetro de mi piel se erizase. Su respiración postrada en mis labios y su mirada en mis ojos. Se acercó más a mí y yo me eché para atrás para evitar que me besase. Estábamos a punto de besarnos y no pude evitar cerrar los ojos. Llené mi pecho de aire esperando que eso no estuviese pasando. Y justo cuando nuestros labios estaba a milímetros oímos como alguien abría la puerta.