No sabía que
hacer. ¿Debía responder? El móvil seguía sonando y ni Niall ni yo nos habíamos
movido. Nuestras bocas seguían a escasos milímetros cuando sin moverse del suelo, Niall me
susurró.
-Cógelo… Puede ser importante
Noté como su aliento rozaba mis labios. No podía reaccionar. El móvil seguía
sonando. Seguramente no tenía contestador y la persona que llamaba quería
hablar conmigo sí o sí. Acercó su nariz a la mía y la movió haciéndome levantar
la cabeza, en señal de que debía levantarme y responder, y así lo hice.
Estaba aún en estado de shock cuando respondí, ni siquiera había mirado quien
me estaba llamando.
-¿Sí?
-Hola amor ¿Qué te tenía tan ocupada para no cogerme el teléfono?
Zas. Zayn y esa pregunta. Mi estado de shock aumentaba y no podía hacer frases
con sentido.
-E… verás… yo….
-Andrea ¿estás bien?
-Sí, sí.
-Acabo de leer tu nota… Es preciosa, como tú
-Que tonto eres…
-¿Dónde estás?
-Estoy con Niall dando un paseo
-Ah, pues si quieres dime donde estáis y me acerco
-Es que no creo que puedas venir
-¿Por qué?
-Porque estamos volando
-¡¿Volando?! ¡¿A dónde?!
-A ningún sitio, solo es un paseo en globo
-Joder Andrea que susto, creía que os habíais fugado
¿Fugarnos? A lo mejor es lo que debíamos hacer… A lo mejor alejarme un tiempo
de todo era la mejor forma de aclarar mis ideas…
-¿Andrea estás ahí?
-Si lo siento, es que estoy en las nubes
-Jajaja, lo estás literalmente
-Jajaja, cierto
-¿Te parece si nos vemos ahora?
-¿Sigues en la casa?
-Sí
-Pues en una media hora o así, vamos para allá
-Vale, no apagues el móvil
-No me queda mucha batería… Para una hora o así
-Suficiente entonces
-Sí
-Ahora nos vemos, adiós, te quiero, tener cuidado
-Lo tendremos, te quiero
Colgué. Niall seguía tendido en el suelo. Tenía la mirada perdida en el
interior del globo, su rostro era serio.
-¿Qué te pasa Niall?
-Estoy pensando
-En que piensas
-En que no quiero romper mi promesa
-¿Qué promesa?
-La de respetarte
-Entonces no la rompas
-Me lo estás poniendo difícil
-¿Yo?
-Sí. Solo con verte me sale una estúpida sonrisa en la cara; solo con oír tu
voz las piernas me tiemblan; solo con tocarte, un cosquilleo recorre mi
interior. Y cuando estás cerca de mí… Cuando estás cerca siento que vuelo.
Siento que el viento nos lleva, como en un globo…
Mientras decía estas palabras seguía con la mirada perdía, pero su rostro había
cambiado. Sus ojos brillaban y tenía una enorme sonrisa en la cara.
-Y haces que no aguante las ganas de besarte. Y cuando estoy a punto de hacerlo,
me acuerdo de la promesa que te hice. Y no te beso, no porque no quiera, si no
porque el día que te bese, quiero que tú me devuelvas el beso. Quiero que
cuando estés dispuesta a quererme lo hagas tú. No importa donde estemos, ni con
quién. Cuando te apetezca besarme, ¡HAZLO!
Me acerqué a él y besé su mejilla. Él se giró y me miró sonrojado.
-Supongo que de momento este es el único tipo de besos que me vas a dar ¿no?
-Sí, pero te puedo dar abrazos del tipo que quieras
-Ah bueno, entonces está bien
Se acercó a mí y me abrazó con fuerza.
-Niall, pase lo que pase, no quiero que esto se acabe nunca… No te alejes de mí
¿vale?
-Trato hecho
-¿Palabra de leprechaun?
-Jajaja, palabra de leprechaun
Los dos sonreímos. Nos levantamos para sentarnos en los asientos. Niall me había emocionado con
las cosas tan tiernas que me había dicho, y es que era el niño ternura.
-¿Sabes?
-Sé
-¿Que es lo que sabes?
-Niall, sé muchas cosas
-Oh, que lista
-Por supuesto
-No, enserio. ¿Sabes que me ha hecho mucha gracia?
-¿Qué?
-Cuando te he subido al globo…
-¿Sí?
-¿No te ha recordado a nada la postura en la que estábamos?
-… No sé… Déjame pensar
Empecé a pensar. Yo era de esas personas a las que les gusta acertar por sí
mismas. No me gustaba que me dieran la respuesta antes de dejarme intentar
descubrirla. Seguía pensando, me estaba imaginando el momento. El viento
acariciaba mi cara, tenía los brazos levantados, Niall estaba detrás de mí… En
ese momento descubrí a qué se refería.
-¡Titanic!-Exacto
-Y ¿Por qué Titanic?
-Fue la película que vimos el día que me di cuenta de que me querías
-Entonces es nuestra película ¿no?
-Sí
-Pues te obligo a que cada vez que la veas te acuerdes de mí y de lo mucho que
te quise, te quiero y te querré
-Está bien… Por cierto, ¿Quién te ha llamado antes?
-¡Mierda! Se me había olvidado. Era Zayn, quedé con él hace ya quince minutos
-Oh, entonces volvamos. ¡Mierda Andrea mierda!
Niall se echó las manos a la cabeza dejándolas caer por su cara hasta taparse
el rostro.
-¿Qué pasa Niall?
No me contestaba y empecé a alterarme.
-Niall ¿Qué pasa joder?
-El faro Andrea, no está.
-¿Qué?
-¿Confías en mí?
Era una buena pregunta… ¿Confiaba en él?
-Andrea, contesta
-…Confío en ti Niall
-Vale pues no puedes abrir los ojos, si lo haces lo estropeas todo
-Está bien
Cogió mi mano y empezó a andar. Subimos por algo parecido a una escalera no muy larga y cuando llegamos a arriba me ayudó a
sentarme. Sentí como se movía el lugar donde estaba sentada, agarré el brazo de
Niall con fuerza.
-Tranquila, no aprietes tanto que me vas a hacer daño-me dijo riendo
-Tonto
Oía el canto de algunos pájaros y sentía como una brisa fresca acariciaba mi
pelo. Estaba deseando abrir los ojos pero Niall no me dejaba. Pasaron unos minutos
y al fin Niall me dejó.
-¿Estás preparada para abrir los ojos?
-Sí
-Levántate, pero no los abras aún
Me ayudó a levantarme, se puso detrás de mí, levantó mis brazos hacia los lados
y puso su cabeza en mi hombro
-¿Quieres abrirlos ya?
-Sí
-¡Hazlo!
Abrí los ojos y lo primero que vi fue el cielo. Por un momento pensé que estábamos
volando, y por una parte tenía razón. Íbamos en un globo aerostático de franjas
verdes y blancas Una lágrima resbaló por mi mejilla. Me di la vuelta para mirar
a Niall.
-Niall… Esto es…
No podía articular palabra. No sabía que decir, como expresar mis sensaciones,
mis sentimientos. No sabía como agradecérselo y él se dio cuenta y me abrazó
fuerte. Ese abrazo superaba todos los abrazos que me habían dado. Rodeé su
cuello con mis brazos y él puso los suyos alrededor de mis costillas.
-Gracias Niall… Eres él mejor
-No, no lo soy
Retiró un poco su cara sin dejar de abrazarme para ver como las lágrimas
resbalaban por mis mejillas.
-No llores princesa
Me ayudó a sentarme, limpió mis lágrimas y puso su brazo en mis hombros.
Estuvimos callados mucho tiempo. Observando como se movían las nubes y como los
pájaros volaban. El globo tenía capacidad para unas cinco personas con lo cual
teníamos espacio suficiente para sentarnos con las piernas estiradas. Tenía mi
cabeza apoyada en su pecho mientras él acariciaba mi pelo. Llevaba un buen rato
mirándome, de hecho no dejaba de hacerlo. Levanté la cabeza para verle y me
encontré con sus grandes ojos azules y su sonrisa.
-Gracias Niall… Nunca habían hecho algo así por mí
-¡Qué idiotas! Ojalá te hubiese conocido antes… Habría hecho más cosas por ti.
Pero aún tenemos tiempo ¿no?
-Claro que tenemos tiempo… Nunca pienso alejarme de ti… Eres un gran amigo
-También podría ser un gran novio pero…
-No lo estropees Niall, no quiero que discutamos
-Tienes razón
Empezó a reírse y me besó la frente.
-Bueno ¿Y tú sabes manejar esto bien?
-Llevo desde los 9 años haciéndolo
-¿Y no nos perderemos?
-No
-¿Cómo sabes que no?
-La clave está en no perder el faro de vista-Dijo mientras señalaba un faro no
muy lejano
-Me encanta esto Niall
-¿El qué te encanta?
-Todo, estar aquí, volando, contigo… Es… Increíble. No sé como explicarlo, simplemente
no hay palabras
-Es como si todo lo demás sobrara, como si al estar alejados de todo los problemas
desaparecieran ¿no?
-Y solo con estar junto al otro sientes que lo tienes todo, que no hay
-Que no hay sensación mejor -Dijo interrumpiéndome
-Exacto
Los dos sonreímos. Era increíble la compenetración que teníamos, era como si
nuestras cabezas estuviesen conectadas, como si fuésemos la misma persona.
-Levántate un momento, te he preparado una cosa
Me ayudó a levantarme de encima de él y empezó a rebuscar en una gran mochila.
Sacó dos globos de helio y me los dio para que los sujetara. Después sacó un
cuaderno y dos bolígrafos.
-¿Qué vamos a hacer con esto Niall?
-Hay una leyenda irlandesa que dice que cuando quieres a una chica de verdad
tienes que subirte con ella a un globo y tenéis que escribir un deseo en un
papel y hacer que suba al cielo, y bueno, yo había pensado que a lo mejor tu
querrías hacerlo conmigo…
-Dame un papel anda
Sonrió mientras me daba un papel y un bolígrafo.
-¿El deseo se cumple?
-Normalmente sí
-¿Has subido alguna chica aparte de a mí?
-No, tú eres la primera, tú eres la única a la que he querido de verdad
Le sonreí mientras acariciaba su cara.
-Yo también te quiero Niall
-Pero no de la misma manera…
Bajé la mirada. Niall se dio cuenta de que ese comentario me había incomodado y me dio un
beso en la mejilla para arreglarlo. Sonreí y me puse a pensar. No sabía que
escribir. ¿Y si Niall tenía razón y se cumplía el deseo? Él no tardó mucho en
terminar de escribir el deseo, seguramente ya lo tenía pensado. Cogió el globo
de color rosa dobló el papel y lo ató fuerte para que no se soltase. Después se
quedó mirándome. Me estaba metiendo prisa. Finalmente escribí lo que más
deseaba, aclarar mis dudas entre Niall y Zayn. Doblé el papel y lo até al globo
azul.
-¿Y ahora qué?
-Ahora tú tiras el mío y yo tiro el tuyo
-Vale
-Venga a la de tres
Cada uno cogió el globo del otro, sacamos los brazos y nos miramos a los ojos.
-Uno, dos y ¡Tres!
Soltamos los globos a la vez. Empezaron a subir lentamente. Los dos iban en la
misma dirección. Niall empezó a reírse y a saltar.
-¡Han subido juntos!
-Jajaja ¿Y qué pasa?
-Eso quiere decir que nos queremos
En ese momento el globo hizo un movimiento brusco y los dos caímos al suelo. Yo
caí encima de él, estábamos demasiado cerca. Cada vez la distancia era menor,
cada vez las pulsaciones eran más aceleradas. Puso su mano en mi cara
acercándome a él y cuando solo un milímetro separaba nuestros labios, mi
móvil empezó a sonar.
Mis pies descalzos sentían la suavidad de los pétalos de rosa que Zayn
había tirado por todo el pasillo haciendo un camino hasta la habitación donde
estaba el jacuzzi. El olor de las velas era muy dulce, no podía describirlo.
Volví a meterme en el baño y me acomodé un
poco el pelo. Quería estar perfecta para el momento que íbamos a vivir.
Volví a salir del baño. Era increíble lo que había hecho Zayn en apenas 20
minutos. Caminé despacio sobre los pétalos. Hacían cosquillas en mis pies, esa
sensación me encantaba. Quería que el tiempo pasase despacio y así disfrutar el
momento al máximo. Abrí la puerta de la habitación. Zayn ya se había metido en
el jacuzzi, estaba de espaldas a la puerta por lo que no me vio entrar. Me senté
en el suelo detrás de él y pasé mi mano por su espalda mientras le susurraba al
oído.
-Ya estoy aquí, pequeño
No me contestaba así que me cambié de sitio para que me viera, y ahí me di cuenta
de por qué no lo hacía. Se había dormido. Intenté despertarle dándole pequeños
toquecitos en el brazo, pero nada, no se inmutaba. Estaba
sentada en el suelo observando como sonreía mientras soñaba. Me fui al baño a
cambiarme. Por un lado estaba un poco desilusionada, pensaba que ese era el
momento perfecto. Pero por otro lado me había encantado verle dormir. Cuando
terminé de vestirme volví a la habitación y le cogí el móvil de la chaqueta. Le
puse la alarma para que como muy tarde se despertase en una hora. Me aseguré de que el
jacuzzi mantuviese el agua caliente un mínimo de dos horas por si la alarma fallaba.
Bajé al piso de abajo, saqué una hoja y un bolígrafo de mi bolso y empecé a
escribirle una carta a Zayn.
“Hola mi amor, supongo que estarás algo extrañado ya que te has despertado en
el jacuzzi solo. Lo siento pero no he podido despertarte. Muchas gracias por lo
que me habías preparado, espero que la próxima vez lo disfrutemos más jajaja.
En fin, que voy a llamar a Louis a ver si viene a recogerme, esta noche
hablamos, te amo.”
Doblé la carta y volví a subir para dejársela. La puse debajo de su móvil y
salí de la casa. En ese momento me entró una llamada.
-¿Sí?
-Hola zanahoria
-Anda, justamente iba a llamarte
-Si es que estamos hechos el uno para el otro
-Claro que sí, somos tal para cual
Sonrisas a los dos lados del teléfono. Louis era como mi hermano mayor y yo era
como su hermana pequeña.
-Bueno y ¿para qué me ibas a llamar?
-Pues verás necesito que me hagas un favor
-Dime
-Necesito que vengas a recogerme.
Como era de esperar Louis no pudo negarse. Al principio se opuso pero no duró
mucho. Era muy buena persona y con lo cual tenía un corazón blando. Llevaba
media hora esperando en la puerta de la casa cuando vi como una figura a lo
lejos me saludaba con la mano. Cogí mi bolso y empecé a andar. Iba mirando al
suelo y recordando la cara de Zayn y cuando quise darme cuenta ya estaba más
cerca. Me llevé una gran sorpresa cuando vi que no era Louis quien había venido
a recogerme sino Niall. Salí corriendo para abrazarle y el hizo lo mismo.
Cuando llegué hasta él salté y me cogió en brazos. Nos dimos un fuerte abrazo,
la verdad es que tenía muchas ganas de verle y pasar una tarde con él.
-¿Qué haces aquí?
-Louis me dijo que iba a venir a recogerte y le dije que yo me ocupaba
-Ay, que mono, muchas gracias-le dije mientras besaba su mejilla
-Lo malo es que yo no tengo coche y nos toca andar
-No pasa nada
Empezamos a andar, yo no sabía a dónde íbamos pero veía muy seguro a Niall de
sus pasos.
-¿Dónde vamos Niall?
-Calla y déjate llevar
En ese momento agarró mi mano y empezó a correr. Corríamos por la carretera como dos jóvenes
felices. Íbamos de la mano, Niall tiraba de mí con fuerza. Nos metimos en un
bosque, no pude ver como se llamaba ya que Niall no paraba de tirar de mí.
-Niall paremos estoy cansada, vale pero solo un poco
Me senté en el suelo, estaba verdaderamente cansada. Niall se acercó a mí y me
rodeó con su brazo.
-Ven, vamos a hacernos unas fotos anda
Sacó el móvil y empezamos a hacernos un montón de fotos. Al principio yo no
quería pero poco a poco me iba apeteciendo más. Acabamos con más de 100 fotos.
-Bueno Niall ¿Para qué me has traído aquí?
Puso su dedo índice en mis labios impidiéndome hablar y se levantó.
-Sígueme y lo verás
Echó a correr cuando yo aún estaba sentada en el suelo.
-¡Niall espera!
-¡Corre, no te quedes atrás!
Me levanté y empecé a correr detrás de él pero no podía alcanzarle, me sacaba
demasiada ventaja y estos días sin comer me habían pasado factura. Tuve que
pararme a descansar y a coger aire.
-Niall me voy a parar lo siento
Todo lo que nos habíamos dicho había sido a gritos. Parecíamos dos locos.
Corriendo uno detrás del otro por ese bosque tan solitario. Estaba muy cansada,
el corazón me latía tan fuerte que hasta podía oír los latidos en mi cabeza. Me
puse las manos en la cara, desprendía muchísimo calor. No podía parar de
jadear, estaba muy sofocada. ¿Dónde estaría Niall? Estaba empezando a
preocuparme. Él no había vuelto a buscarme y yo no estaba muy segura de si
debía moverme de allí. Saqué mi móvil para mirar si tenía cobertura. Sí tenía
pero no había ningún mensaje de Zayn, ya debería haber visto la carta, eran las
cinco. Llamé a Niall, uno, dos, tres, cuatro y hasta diez toques pero nada,
Niall no respondía. Guardé mi móvil y finalmente empecé a andar por el camino
que había cogido Niall. Estaba algo asustada, no conocía el bosque y perderme
me daba miedo, al menos perderme sola.
Anduve durante un largo rato pero no encontré rastro de Niall. Estaba empezando a ponerme nerviosa, las piernas me temblaban un poco ¿Y si le había pasado algo a Niall? No era normal que no me cogiese el móvil... Tampoco que no hubiese vuelto a por mí. No pude evitar que unas lágrimas brotaran por mis mejillas. Empecé a hablar sola, algo muy común en mí.
-¿Dónde estará? Seguro que el tonto se ha perdido
-Aquí la única que se ha perdido eres tú, bonita
Me giré de golpe. Niall estaba detrás de mí con una amplia sonrisa en la cara.
-¿Qué haces aquí?
-Al ver que no venías di media vuelta y seguirte me pareció una idea graciosa,
estaba esperando a que te pusieses a llorar para así poder abrazarte contra mi
pecho y limpiarte las lágrimas
Se acercó a mí y puso mi cabeza en su pecho. Me quito las lágrimas de la mejilla que no estaba apoyada en él. Luego se apartó fr mí y me retiró el pelo de la cara
-Eres tonto Nialler, y malo...-Dije mirando al suelo
Me levantó la cara cogiéndome la barbilla y yo fruncí el ceño y le miré mal.
-Venga princesa no te enfades, ya estoy aquí, además ya estamos cerca
Me besó la frente cogió mi mano y empezamos a andar.
-No estoy enfadad
-Si lo estás, cuando estás enfadada o seria me llamas Nialler
-¡Por qué me conoces tanto tonto!-Dije mientras golpeaba su brazo
-¿Por qué llorabas?
-Tenía miedo
-¿De qué?
-Pues ahora no te lo digo
-Venga dímelo
-Luego
-Está bien...
Seguíamos andando cuando de repente se puso detrás
de mí, tapó mis ojos con sus manos y me susurró al oído.
-¿Confías en mi?
Niall pasó y se sentó al lado de Liam.
Yo me quedé de pie, apoyada en el marco de la puerta. Zayn se levantó y se
acercó a mí. Yo no quería salir del comedor pero Zayn fue empujándome con el
cuerpo poco a poco hasta conseguir que los dos estuviésemos fuera.
-¿Qué tal ha ido?
-Creo que bien
-¿Sí?
-Sí
Se le dibujó una amplia sonrisa en la cara y los ojos le brillaban. Estábamos
en el pasillo, Zayn se acercó a mí lentamente hasta conseguir que mi espalda
chocara con la pared. Sujetó mi cara
entre sus manos, aplastando mis mejillas y haciendo que pusiese los labios como
un pez. Yo hice lo mismo con él. Pasé mis frías manos por su cuello lo cual le
hizo estremecerse. Luego apreté sus mofletes y me acerqué a él para hacer que
nuestros labios se juntasen, se uniesen, nos hiciesen uno…
Zayn se apartó y quitó las manos de mi cara para ponerlas en mi cintura, yo
dejé resbalar las mías hasta llegar a su cuello.
-¿Eres feliz?
-No es que sea feliz, es que me haces feliz
-¿También te hago tonto?
-No, siempre he sido así
-Te necesito
-Te quiero
-Te amo
-…Te amo
Otro beso y volvimos a entrar en el salón. Me senté entre Louis y Niall y Zayn
se puso al lado de Liam. Niall estaba comiendo galletas. Las miraba con deseo.
Sacó la última del paquete y justo antes de metérsela en la boca me miró y me
la tendió.
-Toma anda, que se te ve en la cara que la quieres
-Jajaja muchas gracias tonto
Zayn estaba mirándonos, vio como Niall me dio la galleta y cuando le miré bajó
la mirada. Ya era la hora de comer así que pedimos comida rápida y luego jugamos un par de partidas más hasta que Zayn me hizo un gesto con
la cabeza preguntándome si me quería ir y yo asistí con la cabeza.
-Bueno chicos nosotros nos vamos
-¿Esta noche vienes a dormir Zayn?
-Seguramente
Me acerqué a Louis. Empezó a retorcer mis mofletes hasta dejarlos rojos, luego
me besó la cara y la cabeza mientras me apretaba contra su pecho.
-Venga Lou que no me voy para siempre hombre
-Ay, que penita…-Dijo haciendo que lloraba- Bueno esta noche te llamo y
hablamos ¿vale princesa?
-Oye Louis ¿Cómo que princesa? Es mi princesa
-Zayn, es mi princesa
-Bueno venga no pasa nada
Pasé entre los dos y me acerqué a Liam.
-Bueno Liam, hasta la próxima
-Espero que sea pronto y que me enseñes algún truco-Dijo mientras señalaba la
play
-Lo haré
Un abrazo y dos besos. Ahora tocaba Harry, el cual me miraba con picardía mientras se
mordía el labio inferior. Me acerqué a él y mientras le daba dos besos me dijo.
-A mi nadie me gana a la play
Los dos nos reímos, ya solo quedaba Niall.
-Niall me voy ya…
-Vale… Esta noche hablamos
-Está bien
Le abracé fuerte y él hizo lo mismo. Zayn me tendió la mano y justo antes de salir Niall me guiño un ojo y
sonrió.
Salimos de la casa y Zayn se paró delante de mí.
-Has sido muy fuerte
Le abracé y le besé la frente. Montamos en la moto y me agarré fuerte a él.
-¿Dónde vamos?
-¿Qué te parece si te llevo a donde he estado estos días?
-Genial.
Cerré los ojos y me puse a pensar en los diez días que llevaba en Mallorca. En
los 4 días encerrada en la habitación del hotel. En que lo había arreglado con Zayn y
sobretodo en una cosa, en Niall. Me estaba demostrando que de verdad me quería,
había tenido varias oportunidades para besarme y no se había aprovechado. Pero
la misma pregunta de siempre me rondaba por la cabeza ¿Quería a Niall? Claro
que le quería, pero ¿Cómo a Zayn? Las preguntas sin respuesta eran algo que
estaba conmigo día y noche. Cuando quise evadirme de mis pensamientos Zayn
estaba aparcando la moto. Bajamos y nos quitamos el casco. Puse mi mano en el
bolsillo trasero de su pantalón y él hizo lo mismo. Estábamos frente a una gran casa de dos
pisos. Era blanca con los marcos de las ventanas y la puerta roja.
-¿No estabas en un bungaló?
-En realidad alquilé esta casa y le dije a los chicos que era un bungaló por si
me buscaban
-Pues muy mal
-¿Por qué?
-Porque si te hubiera pasado algo no habrían sabido donde estabas
-Pero no me ha pasado nada
Me puse seria y me retiré de su lado.
-Zayn, te estoy hablando en serio. No vuelvas a hacer esto nunca.
-Está bien
Bajó la mirada al suelo y yo me acerqué para besarle.
-Te quiero Zayn y si te pasara algo…
-Calla
Interrumpió mis palabras con un beso. Luego me acercó a él y besó mi mejilla con
suavidad. Entramos en la casa. Era muy amplia y bonita. Tenía una gran piscina
y un jardín espléndido. En la planta de
arriba había una gran terraza desde la cual se podía ver el mar no muy lejano,
apenas a unos 10 minutos andando.
-El mar se ve precioso ¿verdad bebé?
-Sí, ven quiero enseñarte algo.
-¿El qué?
- Ven anda
Cogió mi mano y empezó a correr por las escaleras. Dí mil tropiezos pero por
suerte no me caí. Al fin se paró frente a una habitación, abrió la puerta y tapándome los ojos entramos.
-¿Estás preparada?
-Sí
-¿Segura?
-Sí
-¿Segurísima?
-Que sí tonto
-Está bien… 1, 2, 3
Me quitó las manos de los ojos. Estábamos en una habitación con grandes
ventanales desde los que se veía todo. La luz que entraba iluminaba toda la
habitación. Me quedé embobada mirando por las ventanas cuando Zayn me giró la
cara. Había un enorme jacuzzi incrustado
en el suelo y encima de este también había ventanas.
-¿Te gusta?
-¿Bromeas? Es precioso
-¿Te parece si nos damos un baño?
-No tengo bañador
-Ya había pensado en eso
Se acercó a una mesa que había en la habitación y cogió un bikini que estaba
colgado de una silla. Cogí el bikini y le miré con amor mientras le sonreía.
-¿Dónde me cambio?
-Pues si quieres cámbiate en el baño- me dijo señalando una puerta al fondo del
pasillo
-Está bien
Abrí la puerta y me fui quitando la ropa
para ponerme el bikini. Era negro, la parte de arriba no tenía tirantes era un “palabra
de honor”. Doblé mi ropa y abrí la puerta. No me podía creer lo que Zayn me
había preparado.
Seguía parado en la puerta, llevaba un
polo rojo con unas bermudas grises, su cara estaba roja seguramente por
exponerse al sol. Dejó las bolsas en el suelo y lentamente se fue quitando los
cascos. No tenía ninguna prisa. Sabía que teníamos tiempo suficiente para
hablar y que empezaríamos cuando el quisiese, lo que le hacía sentirse poderoso,
tenía el control de la situación. Finalmente guardó su móvil en el bolsillo y recogió
las bolsas del suelo mientras me hacía un gesto con la cabeza para que le siguiera.
Entramos al salón, dejó la comida y salió de allí. Antes de seguirle miré a
Zayn el cual elevó la cabeza indicándome que fuese tras Niall. Subí las
escaleras y me paré frente a la puerta por la que se había metido Niall. Me
apoyé en la pared, mire al techo y cerré los ojos. Empecé a hablar conmigo
misma. “Venga Andrea, ahora tienes que ser fuerte” “Es el momento de hablar las
cosas” “Entra, di lo que pienses”. Cogí aire profundamente y abrí la puerta.
Niall estaba sentado en el suelo de la habitación.
-Hola, ¿Te importa si paso y me siento contigo?
-No, claro
Entré y me senté a su lado. Clavé mi vista en el frente intentando no cruzarla
con la suya pero él no hacía lo mismo. Sentía como me miraba descaradamente y
eso me incomodaba.
-Verás Nial… Tenemos que aclarar las cosas
-¿Qué pasa?
Me eché las manos a la cara, suspiré y volví a clavar mi mirada en el techo. Niall
puso su mano en mi pierna. La deslizaba suavemente por mi piel, haciendo que se me pusiera de gallina.
-Andrea, puedes decirme lo que quieras. Prefiero enterarme por ti a tener que
enterarme por otras personas
Me levanté y me senté en frente de Niall. Tenía que decirle la verdad a la
cara. Encogí mis piernas y lo solté.
-He vuelto con Zayn
-¿Has vuelto con él? ¿Después de lo que te hizo? ¿Estás loca o qué?
-Escúchame Niall
-No, escúchame tú a mí. Llevas cuatro días destrozada por él y de un día para
otro aparece, le perdonas, os reconciliáis y olvidas ¿Te parece normal?
Me quedé callada. No había cosa que me molestase más que no llevar razón y en
ese momento, no la llevaba. Las palabras de Niall eran duras y al mismo tiempo
sinceras.
-Eres tonta…. Pero yo lo soy más
-¿Por qué?
-Porque yo no puedo enfadarme contigo, ni dejar de hablarte. No puedo parar de
pensar en ti, de mandarte mensajes, de quedarme debajo de la ventana del hotel
cada noche esperando que algún día salgas corriendo por la puerta y yo pueda
abrazarte y besarte. Pero espérate que aún falta lo mejor. Soy tonto porque
pase lo que pase, estés con Zayn, Louis, Mario o quien sea, yo nunca voy a
dejar de quererte y nunca voy a dejar de luchar por ti.
Levanté mi mirada y la fijé en él. Vi la seriedad con la que decía esas palabras,
la sinceridad de su mirada. La verdad, no sabía que hacer. Yo quería a Zayn… Y
quizá también quería a Niall pero ahora estaba con Zayn y eso era lo principal.
Me acerqué a Niall, pasé mi mano lentamente por su pelo y le susurré al oído.
-Tranquilo Niall, tú y yo vamos a ser amigos siempre
-No, algún día seremos más que eso, ya lo verás
-Siempre seremos amigos
-Bueno, piensa lo que quieras-dijo riéndose
-Yo siempre tengo razón
-¿Siempre?
-Sí, por ejemplo en la bolera, te dije que ganaría
-Hombre, te dejé ganar
-¿Qué me dejaste ganar?
Empecé a golpear su brazo y a negarlo.
-¿Cómo pudiste dejarme ganar? Eres terrible
-¿Cómo pudiste no darte cuenta?
-¿Ah si? Pues ala
Le quité el móvil del bolsillo y me levanté corriendo. Acto seguido se levantó.
Puse el móvil detrás de mí y lo apreté fuerte para que no me lo quitara.
-¿Qué escondes en el móvil?
-Nada, en serio dámelo
-No, pídeme perdón
-¿Perdón por qué? Encima que te dejo ganar
-Uy
-Me vas a obligar algo que no quiero… Bueno si quiero hacerlo y lo voy a hacer.
Rodeó mi cuerpo con sus brazos para coger el móvil. Eché los brazos para atrás
y él me fue acorralando contra la cama. Mis gemelos ya chocaban con esta cuando
Niall me empujó y los dos caímos. Estaba encima mía, tan cerca que notaba
cada golpe de su corazón contra mi pecho. Podía oír el ruido de sus párpados al
cerrarse, las bocas más cerca que nunca, y justo en el momento en el que
parecía que iban a juntarse Niall se levantó y se tumbó a mi lado.
-Andrea en serio, devuélveme el móvil
-Déjame mirar que tienes
-No
-Venga, solo un poquito…
Cogí el móvil y lo desbloqueé. Mi sorpresa fue enorme. De fondo de pantalla
tenía una foto nuestra. Estábamos en la bolera. Reconocí el momento justo en el
que hizo la foto. Fue cuando se acercó para enseñarme a tirar.
Me sonrojé y sin saber muy bien por qué empecé a reírme descontroladamente.
Niall se dio cuenta de que había visto la foto y en un descuido me arrebató el
móvil rápidamente. Estaba muy rojo, tenía una sonrisa que nunca antes le había
visto. Parecía una sonrisa tímida y a la vez ilusionada.
-Encima no te rías
-Jajaja lo siento no puedo parar
-¿Me vas a hacer que te haga callar con un beso?
-Tranquilo que ya me callo yo solita Jajaja
-Te das cuenta de que podría haberte besado y no lo he hecho ¿verdad?
-Sí -dije mientras me acercaba a él para darle un beso en la mejilla.
-¿Ves como soy tonto?
Sonreí y volví a besarle la mejilla.
-Bueno Andrea… ¿Entonces estás segura de que quieres volver a intentarlo con
Zayn?
-No, no estoy segura pero, ¿Qué más da? Yo no hago las cosas porque esté segura
de que saldrán bien. Yo las hago por impulsos
-¿Y eso es lo que te dicen tus impulsos?
-Sí
-¿Y no te dicen nada de mí? –Dijo haciendo pucheros
-Si, que eres un gran amigo, un poco tonto pero gran amigo igual
Me levanté de la cama mientras me reía y tiré de la mano de Niall para
levantarle. Le abracé fuerte y él hizo lo mismo.
-No volvamos a enfadarnos nunca ¿vale pequeña?
-Vale amigo tonto
Bajamos las escaleras y entramos al comedor. Zayn tenía cara de preocupación,
tocaba hablar con él.
Ya estábamos
dentro, los chicos no nos habían oído llegar. Antes de entra al salón Zayn se
giró y me miró.
-Tranquila ¿vale? Todo estará bien
Un beso en la frente y entramos al salón. Liam, Louis y Harry estaban allí
jugando a la play. Liam y Harry se levantaron para abrazar a Zayn y Louis se
abalanzó sobre mí, un abrazo fuerte y un montón de besos. Tiró de mi mano y me
sacó del salón. Subimos a toda prisa las escaleras. No sabía por qué pero
empecé a reírme sin poder parar.
-Louis, venga deja de correr ya
Entramos a una habitación, echó el pestillo y me empujó a la cama.
-¿Qué ha pasado?
-Cuando volvía al hotel, pasé por el parque donde estuve con Zayn la primera
vez y me puse a recordar y a pensar en él y como por arte de magia apareció ahí
sentado a mi lado
-¿Y?
-Y estuvimos hablando de qué habíamos hecho estos días y bueno, lo hemos
arreglado y estamos juntos otra vez
-¿Y tú estás segura de lo que estás haciendo?
Lo dijo con tanta seriedad que borró la sonrisa que tenía en la cara. ¿A qué
venía esa pregunta? Claro que estaba segura si no, no lo habría hecho… ¿No?
-Andrea contéstame, no te quedes callada
-Claro que estoy segura Louis… ¿Por qué no iba a estarlo?
-No sé Andrea… Yo te quiero mucho y a él también, pero no te puedes olvidar de
lo que has pasado estos días
-¿Cómo lo voy a olvidar si me lo estás recordando? A veces hay que olvidar para
pasar página y eso es lo que yo pretendía hacer
-Pero Andrea yo te lo recuerdo para que lo tengas presente, no quiero que te
pase lo mismo… No puedo permitir que estés mal otra vez
Me quedé callada y una lágrima brotó por mi mejilla. Louis me estaba cortando
las alas pero en el fondo yo sabía que él tenía razón.
-Gracias por preocuparte por mí Lou pero… El amor es así ¿No? El amor no es
solo días buenos, el amor es sufrir. El amor es sentir que sin esa persona nada
tiene sentido… El amor no se ve, se siente. Y cuando estoy con Zayn siento… Lo
siento todo… Siento ganas de reír y de llorar al mismo tiempo. Llevo las
sensaciones al límite, al extremo
-¿Y cuando estás con Niall?
El gesto de mi cara cambió. Niall… Es
verdad que estos días había dudado de mis sentimientos hacia él, pero eso no
significaba nada ¿no?
-No lo sé Louis…
Me tumbé en la cama y me apreté la cara con las manos para no llorar.
-Está bien, lo siento zanahoria pero no quiero volver a verte mal ¿vale? Porque
si no… Me vuelvo loco y les pego a los dos
-Está bien dije mientras me reía y le abrazaba.
Me montó a caballito y empezamos a bajar las escaleras. Nos llevamos algún que
otro golpe en la espala, la cabeza o las piernas pero eso no nos quitaba la
sonrisa. Llegamos al salón y me dejó en el suelo. Me acerqué a Liam y le di dos
besos.
-Hola Andrea cuanto tiempo eh
-Jajaja sí, hace un par de horas que no te veo
Liam era un chico muy agradable y majo. Todo lo decía con una sonrisa en la
cara. Harry se acercó a mí y me dio dos besos.
-Yo soy Harry-me dijo con una sonrisa en la cara mientras movía sus rizos
Zayn le miró atentamente, Harry era un rompecorazones en potencia, guapo como
el que más y eso Zayn lo tenía en cuenta
-Yo Andrea
-Y bueno Andrea ¿sabes jugar a la play?
-Si bueno, he jugado un par de veces
-Entonces jugarás ¿no?
-No sé…
-Bueno, entiendo que no quieras perder
-Está bien jugaré
Harry era muy pícaro, su sonrisa y su mirada decían mucho sobre él. Íbamos a
jugar al PES cuando me acordé de Niall.
-¿Y Niall no está?
-Fue a comprar algo de comer, no creo que tarde mucho-contestó Liam
Empezamos a jugar. Eran eliminatorias. Liam no quería jugar ya que decía que
quería ver como jugaba yo para ver de lo que era capaz. Mi primer oponente fue
Louis al cual gané sin mucha dificultad. Luego jugaron Zayn y Harry, fue
bastante reñido pero finalmente Harry ganó a Zayn.
-Bueno es el momento de ver quien es el mejor
-O la mejor, no lo olvides
Cogimos los mandos y empezamos a jugar. Yo jugaba con el Real Madrid y el con
el Manchester United. Me metió un gol por cortesía de Rooney.
-Esto va a ser más fácil de lo que esperaba
-No cantes victoria tan rápido
Retomamos el partido y cayó el gol del empate de la bota de Higuaín. El gesto de
Harry cambió pero no se le veía preocupado. Uno, dos, tres, cuatro. Cuatro
goles más. El partido acabó y todos se rieron de Harry.
-Bien Harry, ya sabemos quien es la mejor
-Harry uno… ¡Andrea cinco!-gritó Louis
-No me avisaste de que eras tan buena
-No me lo preguntaste
-¿Y cómo es que sabes jugar tan bien?
-Digamos que cuando tienes un hermano mayor haces cosas de chicos
Estuvimos riéndonos un buen rato. Liam y yo echamos una partida y volví a
ganar, esta vez con más dificultad que con Harry. Cogí bastante confianza con
ellos. Harry y Louis parecían un matrimonio. Y entre Liam y Zayn había buen
rollo. El móvil de Zayn sonó. Eran las chicas, Zayn colgó y me dijo que
encendiera el móvil que tenían que hablar conmigo urgentemente. Lo encendí y
acto seguido empezó a sonar. Seguía con “WMYB” de tono y al oír la canción
empezaron a cantar y a reírse. Estaban haciendo mucho ruido y salí del salón
para oír mejor.
-¿Sí?
-¡Madre mía por fin lo coges! Te he llamado 100 veces
-Lo siento Amira… ¿Qué querías?
-¿Lo has arreglado con Zayn?
-Sí, luego cuando llegue os cuento
-Está bien… Ten mucho cuidado y… No estés mal ¿vale?
-Vale, te quiero
La colgué y vi todas las cosas que me habían mandado estos días. Tenía 17
mensajes de Zayn, 3 de Louis y 8 de Niall. Las llamadas de Zayn pasaban las 680,
las de Louis eran 90 y las de Niall 300. También tenía 20 llamdas de Amira, y eso que la exagerada decía que eran 100. Estos cuatro días incomunicada había
estado bastante solicitada. También tenía 7 mensajes de voz de Zayn. Iba a
empezar a leer los mensajes cuando la puerta se abrió y Niall entró. Iba con
los cascos puestos cantando algo seguramente de Justin Bieber. Llevaba dos
bolsas llenas de comida y una con refrescos. Alzó la mirada ya que había
entrado cantando con los ojos cerrados y me vio. No sabía muy bien que le iba a
decir.
-Hola princesa,
te he echado de menos
No sabía que hacer, deseaba subirme encima de él y besarle. Deseaba abrazarle.
Deseaba apretarle contra mi pecho y volver a sentir los latidos de su corazón.
Deseaba dejar de llorar.
-¿Tú no me has echado de menos?
Una voz seria y una mirada perdida a lo lejos. No podía articular palabra y las
lágrimas empezaron a caer de nuevo.
-Te he echado de menos, mucho
Se giró y se acercó a mí lentamente. Escasos centímetros separaban mi boca de
la suya. Sus ojos clavados en los míos como en un pulso. Luchábamos para ver
quien retiraba la mirada antes. Pero nada, ni siquiera pestañeamos. No pude
más, esbocé una sonrisa triste y pasé mi nariz por la suya.
-¿Qué has hecho estos días Zayn? ¿Dónde has dormido?
-Por las mañanas he estado yendo a clases de español y las tardes… Las tardes
me las he pasado aquí. Esperando que algún día sintieses la necesidad de verme
y vinieras. Sabía que vendrías, lo que no sabía era cuando. Pero no me
importaba esperar.
-¿Clases de español?
-Sí… Para cuando conozca a tu familia
¿Conocer a mi familia? Estaba en estado de shock. Tantas emociones en tan solo
unos minutos. Mi corazón llevaba días sin latir con esa fuerza. Hacía bastante
que no tenía ganas de salir del hotel, pero ahora no quería volver.
-Estás más delgada
-Sí bueno es que…
-Es por mi culpa, lo siento soy un imbécil
-Si que lo eres
Sonrisas tristes, miradas apagadas.
-Andrea lo siento por todo, de verdad. Ojalá no hubiese desconfiado de ti…
Ojalá no hubiese pegado a ese chico… Yo te quiero Andrea
Se giró para que no pudiese ver las lágrimas brotar por sus mejillas pero fue
inútil. Respiré profundamente y cogí fuerzas de quien sabe donde. Me levanté de
un brinco y me senté en el suelo enfrente de Zayn. Se quedó algo sorprendido.
Me acerqué a él y estiré mi brazo para limpiarle las lágrimas. Puse mi mano derecha
en una mejilla y la izquierda en la otra. Su mirada me transmitía un dolor
intenso. Limpié sus lágrimas con mis pulgares y acerqué mi cara a la suya. Estábamos
a escasos milímetros cuando Zayn se inclinó de golpe y me besó. Un beso largo,
el más largo de todos, el más sincero, el más sentido. Un beso que me devolvió
la vida. Una vida que se había ausentado en mí durante cuatro días. Me separé y
me senté a su lado.
-¿Entonces ya está todo bien?
-Te quiero Zayn, estos días sin ti han sido muy duros y mi forma de ver las
cosas ha cambiado… ¡Yo misma he cambiado!
-¿Y tus sentimientos también?
-Sí
Zayn bajó la mirada y resopló.
-Estos días he sentido el dolor de este amor y ¿sabes? No me importa tener que
sufrir a veces. Y sí, mis sentimientos han cambiado. Me he dado cuenta de que
cada día sin ti es un año. Que si no estás me duele el pecho cuando respiro.
Que si tú me faltas… Me falta todo Zayn
Me tapó la boca y se acercó a mí. Me besó la frente y se levantó tendiéndome la
mano.
-¿Vienes princesa?
Alcé la mirada y sonreí tímidamente. Andamos unos 10 minutos cogidos de la mano
sin decir mucho. Las palabras no son necesarias cuando las miradas y los
latidos lo dicen todo.
Nos paramos frente a una moto negra, era una vespa preciosa.
-Te presento a Nancy
-¿Nancy?
-Si, ella es mi otro amor
-¿A si? Bueno, por lo menos no soy la otra
Sacó un par de cascos y montamos en la moto, no sabía a donde íbamos pero no me
importaba. Cerré los ojos y me agarré a su cuerpo con fuerza. De vez en cuando
veía como me miraba por el retrovisor intentando que no me diese cuenta. Pero
era inútil.
Mil cosas pasaron por mi cabeza. ¿Hacía bien volviendo con Zayn? ¿Esta vez las
cosas serían diferentes? Estos cuatro días me habían hecho más fuerte. Cuatro
paredes, tres amigas y una zanahoria me habían dado protección.
Recuerdo el día que Niall vino a verme al hotel. Estaba debajo de mi ventana,
con su guitarra en la mano. Cantando y tirando rosas a mi ventana… Recuerdo esa
tarde como si hubiese sido de ayer mismo. Niall subió a la habitación y me
abrazó con mucha fuerza. Las chicas habían salido a merendar y estábamos solos.
-Gracias por venir Niall… Gracias por las rosas, por la canción. Espero poder
devolvértelo algún día
-Puedes hacerlo… Sonríe, solo con eso me doy por satisfecho
¿Sonreír? En ese momento no recordaba cómo se hacía. Hice lo que pude. Una
pequeña sonrisa y un beso en la mejilla. Niall y yo vimos una película
romántica de esas que te hacen llorar. Según él, yo necesitaba un motivo coherente
para llorar y él quería hacerlo conmigo. Y así fue, los dos llorando como madalenas
mientras veíamos un clásico, Titanic.
-Espero que no todos los amores acaben como este
-Yo también
-Bueno, los amores, amores, no acaban. Cuando te enamoras de alguien de verdad
le esperas el tiempo que sea necesario. Yo mismo estoy esperando a que mi amor
se dé cuenta de que no pienso rendirme jamás
Niall se acercó a mí. Sentía su aliento y su respiración cada vez más cerca.
Sentía como la distancia entre nuestras bocas se iba acortando lentamente.
Apenas estábamos a un milímetro cuando yo me eché para atrás.
-Niall… Lo siento, pero si te besara ahora te estaría engañando… Yo quiero a
Zayn y ahora mismo solo quiero sus besos
-¿Y a mi no me quieres?
-Sí, pero de otra manera
-¿Y por qué te pones tan nerviosa cada vez que te retiro el pelo de la cara?
¿Por qué me miras de reojo cuando te crees que no te veo?
Me quedé callada, tenía razón en algunas cosas y no podía objetar nada.
-Bueno, espero que te des cuenta de quien te quiere de verdad
Me dio un beso en la frente, recogió sus cosas y se marchó. Después de ese día
no le había vuelto a ver. Seguramente tendría algún mensaje suyo pero como no
había encendido el móvil no lo sabía con certeza.
Cuando quise darme cuenta estábamos parados frente a la casa de Niall.
-Quiero que los chicos sepan lo nuestro
-Pero… ¿está Niall?
-Sí, por eso mismo, quiero que hables con él y le digas lo que quieras decirle
para dejarle las cosas claras.
Me besó y susurrándome al oído me dijo
-Ánimo pequeña, hagas lo que hagas, yo estoy aquí
Una última mirada y abrió la puerta.