miércoles, 18 de enero de 2012

Capítulo 18.

Pasó un día, dos, tres, cuatro. Cuatro días, cuatro noches. Cuatro días sin comer, sin dormir, sin vivir, sin encender el móvil ni el ordenador. Sin apenas salir del hotel, solo lo justo. Encerrada entre cuatro paredes. Llorando y abrazando la almohada. Y nadie podía contestar mis preguntas. Nadie oía mis gritos en el silencio. Cuatro días en los que Louis me apoyó mucho. Cuatro días en los que sentí el calor de mis amigas pero no el de Zayn. Todo lo veía negro, no había luz. Y cada mañana aparecía Louis con una sonrisa en la cara y un montón de cartas de Zayn bajo el brazo. Cartas que luego yo guardaba en una maleta. Ni quería ni podía leerlas. Y alguna que otra vez tenía a Niall esperando bajo mi ventana. Eché a las chicas varias veces de la habitación, necesitaba verlas felices, necesitaba que saliesen y se divirtiesen por mi.
 En estos cuatro días había adelgazado más que en meses de dieta. Mi mirada había perdido la luz que antes tenía. Era un ser inerte. Y las jodidas preguntas rondaban mi cabeza día y noche, me machacaban física y moralmente. Eran las 7 de la mañana y ahí estaba yo con mis pensamientos, pensamientos tristes, oscuros. Pensamientos interrumpidos por las palabras de Nuria.
-¿Qué tal está lo más feo de este mundo?
-No sé… ¿Cómo estás?
Una mala mirada intentando disimular una sonrisa y una carcajada por cortesía de Nuria
-La verdad que no me puedo quejar
Reímos tristes, yo estaba mal y por consiguiente ella también.
-Toca día libre otra vez… ¿Hoy piensas salir?
-No creo… Me gusta la soledad
Era mentira, la odiaba. No había cosa que me diese más miedo que la puta soledad.
-Bueno, si sales llévate el móvil ¿vale?
-Está bien
Después de Nuria Amira se acercó e intentó hacerme sonreír. Después Nadia, pero nada. Ni una sonrisa tímida ni nada. Y no porque no quisiera, sino porque no podía.
Las chicas se fueron, querían dar una vuelta pero no querían dejarme sola por lo que me vi obligada a echarlas una vez más. A la media hora Louis apareció en mi puerta, sonriente como siempre, con cuatro sobres sujetos con una goma bajo el brazo y con un ramo de flores en la mano.
-Hola ¿Hay alguna zanahoria por aquí?
Cogí la almohada y cubrí mi rostro. Louis era el único que podía sacarme una sonrisa. Con él podía ser infantil, como una niña de 5 años a la que las únicas heridas que le duelen son las de las rodillas.
-No, no hay ninguna
-Anda no seas tonta-dijo mientras se aproximaba a mí y me besaba la frente
-Toma, unas flores
-Um, huelen genial, ¡Muchas gracias Lou!
-Toma, esto es de Zayn… Ha vuelto a escribirte
-Gracias…
Las cogí y me levanté para meterlas en la maleta
-¿No piensas leerlas?
-Aún no… Quizá en otro momento… No estoy preparada
-Está bien
Se quedó observándome de arriba abajo. Me miraba con descaro. Yo estaba de pie y él no apartaba su mirada de mi. Me miraba con pena.
-¿Qué ocurre Lou? ¿Qué miras?
-Has vuelto a adelgazar… ¿No estás comiendo verdad?
Me quedé callada. Tenía razón, no estaba comiendo. Había perdido el apetito.
-Andrea… ¿Qué es lo que te digo cada vez que vengo a verte?
-Que coma…
-Y ¿por qué no lo haces?
-No sé… No me apetece
-Pues eso se va a acabar, si tengo que estar aquí mañana tarde y noche para que comas, lo estaré. Es más, vístete que nos vamos a desayunar por ahí, te invito
-No seas tonto anda
-¡Uy! ¿A mí me vas a rechazar?
Me cogió en brazos y me tiró a la cama. Empezó a hacerme cosquillas, no podía parar de reírme.
-Está bien está bien
Abrí el armario para ponerme algo de ropa. Saqué lo que había elegido e iba a empezar a vestirme cuando me di cuenta de que Louis estaba mirando
-Oye zanahorio, no mires
-Vale vale
No me fiaba de él así que cogí mi ropa y me cambié en el baño. Me paré frente al espejo. Louis tenía razón, había adelgazado considerablemente. Una lágrima resbaló por mi mejilla, la cual yo limpié rápidamente para evitar inundar el baño.
Salimos del hotel y fuimos a una pequeña cafetería algo lejos, queríamos estar lejos de la gente, conocidos, amigos, profesores…
Estuvimos allí un par horas, Louis me obligó a comerme un croissant y un zumo. Estaba llenísima. Estuvimos riendo mucho rato. Louis siempre me hacía reír… Era muy divertido. Desde ponerse pajitas en la nariz hasta intentar hablar en español.
Salimos del bar y empezamos a pasear. A Louis le sonó el móvil y empezó a hablar.
-¿Quién era?
-Liam
-¿Qué pasa?
-Que me voy a tener que ir ya…
-¿Por qué?
-Verás no he querido contarte nada estos días pero Zayn está mal, el día que pasó todo no vino a dormir a casa, nos dijo que se había alquilado una bungaló y que pasaría unos días allí. Y desde ese día no le hemos visto, dijo que hoy por la mañana llamaría y aún  no lo ha hecho, por eso me ha llamado Liam, he quedado aquí con él. Mírale por ahí viene
Me había quedado atónita. Estaba algo enfadada con Louis por ocultármelo, pero también le entendía. Louis me presentó a Liam y nos fuimos. Insistieron en acompañarme pero decidí irme sola.
-Si sabéis algo de Zayn…. Llamarme por favor
-Está bien
Me fui caminando y sin darme cuenta llegué al parque donde me tomé el helado con Zayn el día que le conocí. Un montón de recuerdos pasaron por mi mente y alguna que otra lágrima mojó mis mejillas. Me senté en el mismo banco y cerré los ojos con la esperanza de poder volver a ese momento. Esperé y esperé. Allí sola, llorando. Sentada con los ojos cerrados esperando a que el tiempo me devolviese lo que era mío. Me cansé de esperar, de estar sola, de llorar. Sentí el calor de una mano que giraba mi cara, abrí mis ojos y ahí estaba Zayn con los ojos llorosos y una sonrisa triste y a la vez amplia.

martes, 17 de enero de 2012

Capítulo 17.

No sabía que hacía ahí, y tampoco entendía por qué su mano acariciaba mi pierna. Olía a alcohol. Mucho. Estaba bastante borracho y apenas se le entendía cuando hablaba.
-¿Qué haces aquí sola?
-Mirar las estrellas
-Toma te he cogido esto ahí atrás-Dijo señalando un rosal que estaba bastante lejos
Puso la flor en mi pelo. Era una rosa blanca que desprendía una fragancia fresca.
Se levantó y empezó a tirar de mi mano.
-Ven vamos a darnos un baño
-Suéltame ¿estás loco o qué?
-Venga no seas tonta
Seguía tirando de mí. Apretaba mi muñeca con fuerza, me hacía daño. Me revolví pero no conseguí deshacerme de su mano. Fue arrastrándome hasta la playa con dificultad y me cogió en brazos. En ese momento oí una voz que me resultaba familiar.
-¿Andrea?
Mario se giró aún conmigo en brazos. Y ahí estaba. Paralizado. Serio. Enfadado. Era Zayn. Tenía la mirada llena de odio y apretaba su puño con fuerza. Mario también percibió el odio que Zayn desprendía y me bajó. Sus miradas se cruzaron. Solo un par de metros separaban los puños de Zayn con los de Mario. Me puse en medio de los dos.
-Zayn, para
-¿Qué pare? Le dijiste que te dejara en el suelo
-Zayn, está borracho. Vámonos de verdad
-¿Qué estáis diciendo? Hablar en español que yo también me quiero enterar
-Cállate Mario
-Apártate Andrea este y yo tenemos que solucionar un par de cosas-Dijo Mario mientras me empujaba
Zayn le lanzó un puñetazo a Mario al ver que este me empujaba. Estaban enzarzados en una pelea y ninguno respondía a mis gritos. Los puñetazos volaban. Conseguí meterme en medio y separarles.
-Zayn si me quieres de verdad para ya
-No, Andrea no puedo parar
Me quitó de en medio  y se aproximó a Mario. Nadia nos vio y vino corriendo. Agarró a Mario mientras yo tiraba del brazo de Zayn. Tenía una pequeña raja en el labio que sangraba disimuladamente. Nos sentamos en un mirador y saqué un pañuelo de tela de mi bolsillo para limpiarle la sangre.
Había un silencio cargado, se oía como las olas golpeaban la costa. Se oían las risas de gente feliz. Y las lágrimas de dos personas tristes.
-Lo siento Andrea
-¿Qué tú lo sientes?
Mis lágrimas brotaban cargadas. Apenas podía hablar, el corazón me latía con fuerza y me temblaban las piernas.
-¿Y yo qué Zayn? ¿Yo no lo siento? A mi también me duelen las cosas. Me duele que no confíes en mí, me duele que te importe una mierda que yo no quiera que te pelees. Me duele que no hayas parado Zayn…
-Pero…
-No Zayn. Ni pero ni nada…. A lo mejor nos precipitamos. Creo que lo mejor es que nos demos un tiempo.
-Andrea te juro que voy a cambiar
-Es que yo no quiero que cambies Zayn… No por mí. Quiero que cambies porque tú quieres. Porque tú te des cuenta de que tienes que hacerlo
-Es que yo quiero hacerlo Andrea… Yo te quiero
-Yo también te quiero… Y a mí también. Por eso quiero que nos demos un tiempo. No quiero que nos hagamos daño. Y cuando estemos preparados, entonces podremos retomar esto, pero ahora no Zayn. No voy a dejar de quererte en dos días, ni en dos meses, ni siquiera en dos años
Le besé la frente y me fui corriendo. Corría de rabia. Corría llorando, gritando, pataleando. Las lágrimas no me dejaban ver. Corrí durante un largo rato. La gente me miraba raro. Algunas personas incluso me preguntaban si necesitaba ayuda. Y sí, la necesitaba. Pero nadie me iba a poder ayudar. Nadie podía cambiar lo que mi corazón sentía por Zayn.
Finalmente paré. Me dolían las piernas de correr tanto. Mi corazón quería salirse del pecho, quería huir a un lugar donde nadie pudiera dañarle. Me senté en el suelo, crucé mis piernas y cubrí mi rostro mojado con mis manos. Pasaron dos horas, tres, cuatro. Ya eran las cinco, una hora considerable para ir al hotel. Subí las escaleras aun llorando y abrí la puerta de la habitación con cuidado rezando porque las chicas estuviesen dormidas. Fue inútil. Nada más poner un pie en la habitación se abalanzaron sobre mí. Amira me estrechó entre sus brazos y rompí a llorar. Cuando te aguantas mucho rato las lágrimas basta que alguien te abrace para que salgan disparadas.
Las conté todo lo que había pasado. Zayn, Mario. La discusión, la carrera, las lágrimas. Las cuatro horas tirada en el suelo esperando que alguien viniese a compartir mi llanto y mi silencio. Pero nada. Nada ni nadie.
Después de dos largas horas de confesiones y llantinas nos metimos en la cama. Agarré mi móvil, tenía varios mensajes de Zayn. No sabía si leerlos, no sabía si devolverle las llamadas. Me dolía la cara de llorar y me escocían los ojos. Mi cerebro estaba colapsado, no podía pensar con claridad por lo que aparté el móvil y me acosté.
Vueltas y más vueltas. Toda la noche en vela. Llorando en mis adentros para no molestar. Sin hacer ruido. Mil cosas rondaban por mi cabeza. Cada uno de los momentos que había pasado con Zayn pasaron por mi retina, cada uno de los besos que nos dimos atormentaron mis sueños. Abracé la almohada con fuerza esperando algo de cariño pero no encontré nada. Nada que pudiese igualarse a los abrazos de Zayn.
Para cuando quise evadirme de mis pensamientos ya eran 12 de la mañana y todo el mundo estaba desayunando. Me levanté para ir al baño. Quería contemplar mi reflejo. Tenía la cara colorada. Y las venas de mis ojos se veían a muchos metros de distancia. Esa noche me pasó factura. Ojeras, lagrimones, hinchazón, preguntas... Cogí mi móvil, el número de mensajes y llamadas de Zayn había aumentado. Lo apagué, quería estar incomunicada, desconectar. No quería saber nada de nadie. Necesitaba un tiempo para pensar en mí, en Zayn, en nosotros.
Esa noche cambié. Ya no era Andrea, no estaba completa. Sentía un vacío en mi pecho que nunca antes había sentido. Me faltaba algo, me faltaba el corazón.

lunes, 16 de enero de 2012

Capítulo 16.

Zayn seguía riéndose de manera descontrolada mientras que yo me ponía más nerviosa y roja. Había una nota dentro del papel de regalo. La abrí y empecé a leer para mí misma.

"Zayn, seguramente estarás algo extrañado con este peculiar regalo ya que más que para ti es para Andrea pero pensamos que tú eres el que más lo va a disfrutar. Pues eso, que tengáis cuidado.
Pd
: Andrea no te enfades"


Lo cogí. Es verdad que me apetecía matarlas pero ese picardías era realmente sexi y bonito. Zayn cogió la carta de mi mano y empezó a leer. Habían sido bastante listas y habían escrito en inglés para que no pudiese ocultársela a Zayn. Cuando terminó de leerla lo cogió en sus manos y mientras levantaba una ceja me dijo
-Tus amigas son muy majas eh
-Cállate tonto
-Vamos a hacer una cosa, lo guardaré en mi armario, y cuando quieras lo sacarás y te lo pondrás –dijo mientras se levantaba del sofá para guardarlo
Que tierno era, esas cosas eran las que me hacían quererle tanto. A él no le importaba esperarme… Bajó las escaleras corriendo y se tiró en el sofá aplastándome. Yo chillé y le golpeé sin intención de hacerle daño. Se retiró de encima para que pudiese incorporarme. Me senté encima de él y apoyé mi cabeza en su pecho.
-Zayn hoy tengo que irme pronto
-¿Y eso?
-Verás es que tenemos luego una fiesta en la playa los de la clase y….
-Tranquila, está todo bien pero… Dime una cosa, ¿Va Mario?
Me quedé callada. Claro que iba Mario, él lo había organizado todo.
-Si ¿por qué?
-Espero que no intente nada contigo
No lo había pensado… Ya lo intentó en el hotel y Mario no era de esos que se daban por vencido fácilmente. Sin darme cuenta me alejé con mis pensamientos, Zayn me miraba esperando una respuesta. Pero yo estaba en otra cosa.
-Y espero que tu no quieras nada con él
Me levanté bruscamente y me puse muy seria
-¿Perdona? Zayn ¿Por qué no confías en mí?
-No es que no confíe en ti
-Ah ¿no? ¿Y entonces qué es? Que si Mario que si Niall… Tú tienes miles de chicas detrás de ti, que saldrían contigo sin ningún problema y yo no estoy todo el día diciéndote que tengas cuidado. Yo confío en ti Zayn… ¿Por qué no haces lo mismo?
Se quedó callado. Empecé a recoger mis cosas.
-¿No tienes nada que decir? Está bien… Cuando confíes en mí hablamos
-Andrea no te vayas
-¿Por qué?
-Porque te lo estoy pidiendo
-Yo te pido que confíes en mí y no lo haces
Otra vez callado. Suspiré y salí de la casa. Caminé por aquí y por allá. Mil preguntas rondaban por mi cabeza ¿Me había pasado con Zayn? ¿Tenía yo razón? ¿Por qué desconfiaba de mí? Preguntas muchas, respuestas ninguna.
Estar así con Zayn me mataba por dentro y no pude evitar llorar. Se acercaba la hora de volver al hotel con las chicas. Cuando llegué no estaban allí. Seguramente habrían salido a comprar algo al centro comercial. Cogí mi móvil y le mandé un mensaje a Louis.


"Hace mucho que no veo al señor zanahorias, le echo de menos."

Un mensaje breve, pero eficaz. Pocas palabras, muchos significados. De repente oí voces en el pasillo, eran las chicas. Me escondí detrás de la puerta y mientras entraban las pegué una colleja a cada una.
-eh ¿Qué haces?
-Esto por lo del picardías
Tras unos forcejeos acabamos todas en el suelo llorando de la risa. Después de contarles que no había pasado nada con Zayn empezamos a vestirnos. Yo fui la primera en terminar y fui viendo como salían del baño. Estaban preciosas, elegantes. Nadia llevaba un vestido corto negro muy bonito, con unos tacones bastante altos. Llevaba el pelo suelto con una diadema roja que le pegaba con el bolso. Nuria iba simple, una camiseta ancha de hombro caído y unos pantalones cortos con unas sandalias a las que llaman “romanas”. Llevaba su melena rizada al viento.  Amira llevaba un peto vaquero que la estilizaba un montón y el pelo suelto con el flequillo abierto hacia atrás sujeto con dos pinzas. Y por último yo llevaba unos pantalones vaqueros cortos de cintura alta con una camiseta blanca con rayas azules y unos tacones azules marino. Me había hecho una trenza al lado. Salimos del hotel y fuimos hacia la playa, eran las diez y la gente estaba terminando de llegar. Hicimos una pequeña hoguera y todos nos sentamos alrededor de ella. Empezaron las risas, los juegos, los bailes. Las botellas de alcohol iban de un lado para otro. En ese momento sonó mi móvil. Me aparté del grupo y fui a contestar, era Zayn.
-¿Sí?
-Hola
-Hola
-¿Andrea podemos quedar y hablar las cosas?
-Ahora estoy en la fiesta
-Bueno me acerco en un momento ¿estás en la playa? ¿Dónde la barca de Niall?
-Sí
-Vale ahora nos vemos
Colgó sin darme la opción de quejarme. Sin dejarme hablar. Me senté en una piedra para ver las estrellas. Hacía una noche maravillosa, ni frío, ni calor. Noté una mano acariciando mi pierna. Pensé que sería Zayn, me giré bruscamente, era Mario.

domingo, 15 de enero de 2012

Capítulo 15.

El sol de Mallorca inundaba la habitación con sus rayos. Hacía un día espléndido, con un sol radiante. Después del karaoke fuimos a casa de Zayn a por mi otra tarjeta. Esa iba a ser para la familia, y esta para hablar con Zayn y los chicos. Estuve toda la noche hablando con Louis por twitter, era fantástico. Estaba todo el rato haciendo bromas y comentarios graciosos. No veía fin. Al parecer arregló las cosas con Harry nada más verle. Que monos…
Hoy tocaba hacer un poco de turismo con la clase e ir de tiendas. En quince minutos estábamos todos desayunados y vestidos en la puerta del hotel. Tras un par de horas por el centro de la ciudad, era hora de ir de compras.
-Bueno chicos, son las 12, a las 2 en la puerta para irnos al hotel ¿Está bien?-gritó Marcos para que todos le oyéramos
-Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiii-Gritamos todos
-Por fin vamos a comprar ropa, ya era hora coño- dijo Nadia
Nos reímos y asistimos con la cabeza. Compramos mil cosas. Chaquetas, pantalones, zapatos, camisetas…. Aún tenía que regalarle algo a Zayn por lo del móvil.
-Amira ¿me acompañas a comprarle algo a Zayn?
-Claro, ¿Nos vemos ya a las dos chicas?
-Vale
Fuimos a una platería y le compré a Zayn una pulsera de plata. En la parte de arriba grabé mi nombre y en la de abajo el suyo.
-¿Te parece bonito?
-Si tía es precioso… Mira allí están Nadia y Nuria, bueno, y toda la clase
-Jajaja, que tonta eres
Pasaron lista y subimos al autobús.
-María como hemos hecho turismo ahora ¿Esta tarde que vamos a hacer?
-Yo había pensado que hoy podríais salir por la noche
Todos empezaron a chillar descontrolados. Sabían que la traducción de salir por la noche era fiesta.
-Pero…-Dijo interrumpiendo nuestros alaridos- Tener mucho cuidado con lo que hacéis ¿Vale?
-Vale
Salimos apresurados del autobús. Todos estaban deseando desfasar esta noche. Cuando estábamos en las habitaciones Mario empezó a llamar a todas las puertas y nos citó en su habitación.
-Bueno chicos, esta es la noche. ¿Qué vamos a hacer? Yo había pensado en una fiesta en la playa, algo de alcohol, algo de música…. Ya sabéis ¿Os parece bien?
-Yo te acompaño a comprar la bebida y eso –Dijo Raquel
-Ir dejando 2 euros antes de salir, aunque no bebáis alcohol, habrá refrescos también
Todos dejamos los dos euros y salimos de la habitación.
-Pues lo de esta noche pinta bien eh-dijo Amira
-Tengo unas ganas de fiesta-gritó Nadia
Me senté en la cama pensativa, no sabía si invitar a Zayn a la fiesta. A lo mejor no sentaba bien a la gente de clase ya que era nuestro viaje.
-¿Qué te pasa?-me susurró Nuria
-Que estaba pensando quedar ahora con Zayn y esta noche con vosotras
-Me parece perfecto-dijo mientras sonreía de oreja a oreja
Saqué mi móvil y busqué su número: Mr. Malik. Que imbécil, él lo guardó con ese nombre.


-Mi amor, ¿Te parece si quedamos ahora?
-Justo te iba a llamar, los chicos van al cine y estamos solos en casa ¿Te apetece estar aquí?
-Por mi perfecto
-Pues ahora en 15 minutos te recojo señorita
-Está bien
-Te amo… Mucho
-Yo más
Colgué rápidamente para evitar que me llevara la contraria. Estaba segura de que yo le amaba más. Tenía que estar lista en 10 minutos, Zayn llegaría 5 minutos antes de lo previsto, como hacía siempre.
-Bueno chicas me voy a casa de Zayn, ¿Quedamos a las 8 para prepararnos?
-Claro
-Ah Andrea, toma dale esto a Zayn de nuestra parte
-¿Un regalo?
-Sí, pero lo tiene que abrir delante de ti eh
-Vale… Gracias
-Adiós
-Adiós
Un paquete envuelto en papel de regalo azul claro. No tenía estampados abstractos, era simple. Me quedé algo extrañada… ¿Por qué le hacían un regalo a Zayn? Los diez minutos se me pasaron volando. Ahí estaba, tan sonriente como siempre. Me acerqué a él lentamente. Me quedé parada frente a él mirándole a los ojos. Nuestros labios estaban separados por milímetros. Me acerqué para besarle y se echó para atrás mientras se reía. Me separé de él, puse los brazos en jarras y fruncí el ceño. Empezó a acercarse lentamente e intentó besarme, yo me separé para devolverle lo que me había hecho.
-Oye-Dijo con cara de pena y haciendo pucheros
Volvió a acercarse y yo volví a quitarme. Entonces me agarró por la cintura y me besó por toda la cara. Después arrugo la frente, puso cara de pena y mirándome a los ojos me dijo
-Perdóname, tonta
Miré al suelo con cara pensativa y noté como su rostro se puso serio, en ese momento salté encima de él y le besé. Por el camino fuimos hablando de tonterías, jugueteando, se me pasó el tiempo volando.
Llegamos a su casa, y efectivamente no había nadie.
Abrió la puerta y me metió en la casa en brazos, me tumbó en el sofá poniéndose encima. Su mirada clavada en la mía, sus manos en mi cara, las mías en su cintura. Entonces se quitó de encima y me ofreció algo de beber. En ese momento caí en que tenía que darle a Zayn los regalos.
-Toma, te he comprado una cosa, por lo del móvil y eso
-No hacía falta
-Cógelo, no seas tonto
Me sonrió y abrió la bolsa. Sacó la pulsera y una amplia sonrisa se dibujó en su cara.
-Muchas gracias mi amor, es preciosa ¿Me la pones?
-Esta pulsera solo puedes quitártela el día que dejes de quererme, siempre que te la vea querrá decir que aún me quieres… ¿Te parece?
-Pues espero que no me engorde la muñeca porque pienso llevarla toda la vida
Un par de caricias y otro beso entre sonrisas.
-Ah, y esto es departe de las chicas
-¿De las chicas?
-Sí, a mí también me ha extrañado Jajaja
Empezó a abrirlo, los ojos se le abrieron como platos. Empezó a reírse. No sabía de qué se reía. Me acerqué a él para ver de qué se trataba. No me podía creer lo que las chicas le habían regalado. Que vergüenza. Las iba a matar.

sábado, 14 de enero de 2012

Capítulo 14.


Una lágrima cayó por la mejilla de Zayn. Se me partía el alma. ¿Por qué lloraba? No entendía nada.
-Zayn ¿Por qué lloras? ¿He hecho algo mal?
-No, es que…
-¿Qué pasa?
-Joder Andrea, que te quiero y no puedo permitirme perderte… No me puedo arriesgarme a que te enamores de otros chicos…. De Niall….
-¿De Niall? Zayn, yo te quiero, te lo juro
Pasé mi mano por su cara para limpiarle las lágrimas. Verle así me estaba matando por dentro. No pude evitar que el llanto se apoderara de mí. Me sentía fatal.
-Zayn yo quiero mucho a Niall pero lo que siento por ti…
-¿Lo que sientes por mí…?
-Lo que siento por ti es amor Zayn
-¿Cómo estás tan segura de que es amor?
-Porque cuando te veo apenas me mantengo en pie. ¿Sabes esa sensación de ligereza que te hace sentirte en las nubes, como si estuvieras volando? Y sientes que te tienes que aferrar a algo para no salirte del planeta. Y cuando me miras siento un cosquilleo en la tripa que me hace sentir idiota, y unos escalofríos que recorren mi columna vertebral hasta llegar al cuello. Y tus besos… Tus besos hacen que mi corazón lata deprisa y despacio a la vez. A veces pienso que el corazón se me va a salir del pecho y se va a ir contigo para siempre. Por eso sé que es amor
Me cogió la cara y me besó. Estaba saboreando sus lágrimas y él las mías. Eran lágrimas dulces, lágrimas de amor.
-No quiero que esto se acabe nunca Andrea-Dijo mientras me limpiaba las lágrimas de la cara
-Tranquilo, no se acabará- Dije mientras me acercaba a él y hacía chocar nuestras narices con un beso de esquimal
De repente unas voces interrumpieron nuestra conversación
-¡Oyeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee! ¿Qué hacéis ahí?
Zayn y yo nos giramos de golpe. Era Nadia. Se acercó corriendo y al verme llorar me abrazó con fuerza. Zayn nos observaba con una sonrisa en la cara.
-¿Estás bien? ¿Qué te pasa cariño?-Preguntó preocupada
-Tranquila, estoy bien
-Más te vale -me dijo con una sonrisa en la cara-Por cierto, hola Zayn
-Hola Nadia-dijo mientras la daba dos besos
-Voy a por Nuria y Amira que están arriba, ahora venimos-gritó mientras corría
-Mírate estás empapada
-Es verdad, con todo esto ya me había olvidado
-Te vas a poner mala
-¿Y me cuidarás?
-Lo haré aunque no lo estés
-Oh-dije mientras le abrazaba
-¿Quieres que vayamos a que te pongas algo seco?
-No, da igual. Con el calor que hace me secaré rápido
-Está bien
Nos sentamos en la arena para esperarlas. Parecíamos niños pequeños dibujando nuestros nombres es la arena. Que sí Andrea y Zayn por aquí; Que si Zayn y Andrea por allá.
-¿Qué te parece si vamos a dar un paseo? Quiero llevarte a un sitio
-Está bien
Saqué mi móvil y llamé a Nuria
-Nuria, voy a ir a dar una vuelta con Zayn ¿vale?
-Vale tía, cualquier cosa llámanos y recuerda ¡PRECAUCIÓN!
Colgué rápidamente. ¿Precaución? Rogué al cielo que Zayn no lo hubiese oído pero fue inútil.
-¿Qué significa precaución?
-Nada, es una tontería-dije riendo
-O me lo dices o lo busco en internet-dijo riéndose
-Búscalo entonces
-Jajaja, está bien
Empezó a trastear con su móvil. Estaba segura de que no encontraría la traducción, o al menos la intención con la que Nuria lo había dicho. De repente empezó a reír de manera exagerada. Un pensamiento pasó por mi cabeza ¿Lo había encontrado? Le arrebaté el móvil de las manos, había escrito en el traductor y había deducido el significado y la intención. Me puse roja como un tomate.
-Que tonto eres
Echamos a andar y nos paramos frente a un bar.
-¿Qué es este sitio?
-Es un karaoke
Entramos y nos sentamos en una mesa un tanto retirada. Pedimos unos refrescos y empezamos a hablar de estos 4 días que habíamos pasado juntos. De repente la voz del director del karaoke llamó a Zayn al escenario
-Y ahora cantará Zayn la canción “Let me love you” para Andrea
Todo el mundo empezó a aplaudir y Zayn se levantó de la silla. Me puse súper nerviosa todo el mundo nos miraba. Zayn subió al escenario y empezó a hablar en español
-Esta canción es para el amor de mi vida-Dijo mientras me señalaba
Me quedé paralizada. Todos aplaudían y piropeaban a Zayn. Empezó a cantar, su voz era preciosa, la mejor de las mejores. Mientras cantaba no dejaba de mirarme. Yo no paraba de sonreír, estaba realmente feliz. Cuando terminó la canción estaba muerta de vergüenza. Me acerqué a él corriendo y le besé delante de toda esa gente que aplaudía y silbaba. Nos sentamos y gracias a Dios, la gente ya no nos miraba. Ahora aplaudían a una pareja que había subido al escenario.
-Zayn… No sé que decir de verdad, muchas gracias
-Gracias a ti… Te amo Andrea, no tienes que darme las gracias por nada.

viernes, 13 de enero de 2012

Capítulo 13.

-Oh, Niall, lo siento. Pensaba que eras…
-Pensabas que era Zayn-Dijo interrumpiéndome y apoyándose en el muro
Hubo un silencio intenso, cargado, estresante. Ese silencio me estaba matando. Niall tenía la vista perdida en el mar. No me había mirado ni una vez después de esas palabras. Me apoyé a su lado y le dije.
-Lo siento en serio
-No pasa nada… Debí decirte que era yo
Otro silencio incómodo. De esos que ahogan, que asfixian. Pero esta vez no sabía como romperlo.
-Bueno ya que has venido ¿Quieres que te enseñe lo que te había preparado?
-Por supuesto.
Andamos un buen rato por la playa, no tenía ni la más mínima idea de a dónde me llevaba. La playa me recordaba a Zayn. A esa noche hace un par de días. A las estrellas. A el calor de sus manos apoyadas en mi cuerpo. A sus sonrisas. A sus besos.
-Bueno ya hemos llegado
Había una pequeña barca con un par de remos. Niall se subió en la barca y me tendió la mano para que subiera.
-¿Qué es esto?-Dije riéndome
-Una barca ¿no lo ves?-Dijo mientras me miraba con cara rara
-Claro que lo veo-dije mirándole mal
-Menos mal-Dijo riéndose
Nos alejamos un poco de la costa, lo suficiente para no perderla de vista. Estábamos allí. Él y yo. Sentados en una barca de color azul turquesa. Era perfecto. Me sentía bien con él. Se estaba convirtiendo en una persona importante para mí. Era un gran amigo.
-Bueno ¿Quieres comer algo o qué?
-Ah, que también has traído comida-Dije riéndome
-Por supuesto, yo siempre llevo comida. Siempre estoy preparado-dijo con la voz del héroe de una película de acción
Rompí a reír, era completamente estúpido. Por eso me encantaba. Con él no había tardes tristes. Sacó un par de bocadillos de la mochila y nos los comimos. La verdad era que había pensado en todo. Que atento.
-Ven aquí-me dijo mientras se tumbaba en la barca
-¿Para qué?
-Ven anda tonta
Me acerqué a él y me tumbé a su lado.
-A veces, cuando miro al cielo me doy cuenta de que somos seres pequeños e insignificantes. Todo es más grande que nosotros. El mar, el cielo, las montañas, EL AMOR.
No entendía por qué Niall resaltaba la palabra AMOR. Nunca me gustó buscarle el doble sentido a las cosas, ni las indirectas. Siempre hay que ser claro, o quieres decir algo o no, no puedes dejar las cosas a medias.
-¿Y cuál es el problema de ser pequeños? Las hormigas son pequeñas y hacen cosas grandes.
-No hay problema. Si se pudiese yo sería joven eternamente.
-Se puede, la clave está en no dejar de sonreír, en vivir las cosas con la misma intensidad siempre.
-Louis será joven eternamente
-Sí
En ese momento sonó mi móvil. Era raro que tuviese cobertura, pero la tenía.
-Lo siento Niall, tengo que contestar
Me hizo un gesto invitándome a coger el teléfono. Era Zayn, por fin.
-Hola amor
-Hola, ¿Te veo hoy?
-Si quieres me ves en un rato ¿dónde estás?
-En la playa
-Ah, pues ahora voy para allá ¿Qué estás en el puerto?
-Sí
-Pues quedamos debajo, donde la playa en media hora, ¿te parece?
-Está bien, te quiero
-Y yo
-Niall, tengo que irme ya, he quedado
-Oh, está bien
Empezó a remar. Había remado todo el rato no sé como le quedaban fuerzas aún lo bueno era que ya estábamos cerca de la costa. De repente empezó a echarme agua en la cara.
-¿Qué haces?-Dije mientras le echaba agua yo también, de repente se levantó me quitó el bolso de las manos y me cogió en brazos. Yo intenté que me soltara,  y así lo hizo, me soltó en el agua.
-Oh Nialler pienso matarte en cuanto salgamos de aquí
-¿Ah, sí?
Me acerqué a la barca y él aproximó su cara a la mía.
-Ven quiero decirte algo
Me miraba fijamente, no dejaba de sonreír. Cada vez estábamos más cerca, nuestras caras, nuestras bocas. Él cerró los ojos, y en ese instante le agarré y le tiré al agua. Se quedó anonadado. No sabía que hacer ni a dónde ir. Estaba sorprendido, no se lo esperaba para nada. Al ver que no reaccionaba le eché agua en la cara mientras venía hacia mí pero antes de que pudiese agarrarme conseguí subir a la barca. Estaba mojada y resbaladiza, por lo que Niall no conseguía subirse.
-Ahora es cuando me pongo a remar y te dejo aquí para vengarme ¿no?
-No, ahora es cuando me perdonas y me ayudas a subir
En ese momento vi la figura de Zayn en la playa, mirándonos fijamente. Mi corazón dio un vuelco. Quería ir corriendo a su lado y abrazarle. Le tendí la mano a Niall para que subiera y cuando estaba arriba me tiró de la barca.
-Eres imbécil, esto si que no te lo perdono
-Como sigas así no te voy a dejar subir eh
-Venga anda ayúdame
Me subió a la barca y vi como Zayn se sentaba en la arena de la playa para esperarnos. Empecé a estrujar mi ropa. Esta completamente mojada. De arriba abajo. En poco más de un minuto estábamos en la playa.
-Bueno yo me voy a casa a cambiarme
-Adiós Niall-le dijo Zayn
-Adiós, tonto –le dije mientras me estrechaba en sus brazos
Zayn y yo observamos como Niall se alejaba lentamente por la playa y cuando estuvimos solos fui a darle un beso y se apartó.
-Parecía que os lo estabais pasando en grande ¿eh?
-¿Estás enfadado?
Se quedó callado y le repetí la pregunta mientras le cogía la barbilla
-¿Zayn estás enfadado? No tienes de que preocuparte en serio
-Joder…

-¿Qué pasa?
-Odio no poder enfadarme contigo

jueves, 12 de enero de 2012

Capítulo 12.

Estaba muy intrigada por el mensaje. Tenía unas ganas terribles de leerlo. Lo abrí:

Andrea, gracias por el día de hoy. Me das muchísima confianza. Quiero que sepas que si algún día necesitas un hombro sobre el que llorar, ahí estará el mío. Espero que mañana te lleves una gran sorpresa. Buenas noches, que duermas bien princesa, te quiero.
Pd: Aunque te haya dicho que te voy a respetar, no me daré por vencido.

Parecía imbécil mirando la pantalla y sonriendo.  El poco tiempo que pasé con Niall me hizo ver que a veces sonreír era difícil pero que siempre había que hacerlo. No sabía que contestarle, no quería ponerle algo que le diese esperanzas. Pues no las había… ¿o sí? Otra vez las dudas rondando por mi cabeza. Zayn y Niall eran mundos distintos, cada uno llenaba un espacio dentro de mí; Cada uno me enseñaba la vida desde una perspectiva distinta. Además, no entendía que era eso de mañana…  ¿una sorpresa? ¡A saber…! Tenía que contestar a Niall pero seguía sin saber que poner…

"Gracias a ti Niall. Siempre, siempre, siempre, me vas a tener ¿vale? Quiero más días como este. Que duermas bien, un beso, te quiero."

Las chicas no tardaron en subir a la habitación, estuvieron hablando hasta muy tarde.Todas estaban felices… Bueno, todas lo estábamos. Yo desde luego no podía pedirle más a la vida.
La noche se hizo corta, eran las diez de la mañana y las chicas ya estaban en pie pegándose almohadazos.
-¡Andreaaaaaaaaaaaaaaaaa!
-Despierta ya niña, que hoy también hay día libre
-¿Otra vez? ¡Genial!-Dije mientras salía de la cama rápidamente
Nos peinamos y vestimos y bajamos a desayunar. Toda la clase estaba en  la cafetería.  Vi a María y la di un beso y un abrazo para agradecerle lo de la noche anterior. Nos sentamos en una mesa del fondo, discretas, nosotras y nuestras tonterías. 
-Chicas ¿Vamos a hacer algo hoy?- preguntó Nuria
-Podríamos ir a la playa, hace mucho calor
-Yo iré más tarde si no os importa-Dije mientras recogía mis cosas
-¿Dónde vas? ¿Has quedado con Zayn?
-Aún no, pero lo tenía pensado…
-Está bien, no te preocupes. Pero esta tarde te quiero ver en la playa, con Zayn o sin él
-Está claro
Salí corriendo de la cafetería dándolas un beso en la frente a cada una. De camino a la habitación me crucé con Mario
-¿Dónde vas con tanta prisa?
-¿Y a ti qué te importa?
-Mucho
-¿sí? Pues te quedas con la duda
Hice amago de dar media vuelta pero me agarró el brazo
-¿Qué haces?
-¿Qué pasa no te puedo agarrar?
-No, suéltame, me estás haciendo daño
Cada vez me apretaba la muñeca con más fuerza
-Y si no lo hago ¿qué?
-Si no lo haces, saldrás mal parado
-Me vas a traer a tu noviecito ¿o qué?
-Eres imbécil
Intentó besarme y  le aparté de un empujón
-¿Sabes? Me das asco.
Di media vuelta y me marché. No entendía por qué Mario se comportaba así. Veía odio en su mirada… Había cambiado mucho, demasiado. Era una persona completamente diferente. Llegué a la puerta de la habitación y encontré una carta tirada en el suelo. La abrí.

"A la 1 en el puente, no llegues tarde."

Zayn… Que mono era. Me encantaba cuando me daba sorpresas. Lo bonito de todo era que yo seguía sintiendo las cosquillitas en el estómago que sentía el primer día. Nada había cambiado. Seguía queriéndole como el primer día, que digo como el primer día, ¡Le quería aún más! Cogí mi bolso y salí del hotel. Estaba contenta, todo me parecía bonito, las nubes, el cielo, las personas… Todo era perfecto. Llegué al puente. Era la una y no había rastro de Zayn. Iba a ser la primera vez que llegase tarde a una cita. Me puse a mirar el mar. Estaba azul cielo, era inmenso. A lo lejos se veía algún barquito navegando. El sol radiaba como nunca. De pronto sentí  unas manos en mi cintura y una voz que me decía.
-¿Es precioso verdad?
-Nada es más precioso que tú Zayn
-¿Zayn?
Me giré de golpe y ahí estaba, pálido, boquiabierto, confuso, cabizbajo. Acababa de cagarla monumentalmente, no era Zayn, era Niall.